28.1.14

Se necesita una política de Estado para Malvinas


 Me pregunto si la reciente creación de una Secretaría de Estado dedicada exclusivamente a la cuestión Malvinas no importa, de hecho, un reconocimiento del fracaso de la política exterior del actual gobierno justicialista para avanzar en la recuperación de las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.
 La nueva secretaría tiene el propósito de coordinar los esfuerzos para la recuperación de las islas Malvinas, es decir, que luego de diez años en el ejercicio del poder, el Gobierno ha percibido la necesidad de realizar un cambio en el organigrama de la Cancillería para suplir las falencias constatadas.
 No es mi intención reflexionar sobre este cambio en el organigrama, sino señalar que las superficialidades e inconsistencias de los últimos gobiernos justicialistas (los de Menem y los de los Kirchner) han facilitado la consolidación de la presencia británica en el Atlántico Sur.
 En los años 90, el ex presidente Menem, cuando se implementaba aquella política exterior conocida con el nombre de "relaciones carnales", intentó agradar al gobierno de Londres y a los isleños para acercarlos a la mesa negociadora (todos recordarán, por ejemplo, el envío de ositos de peluche a los habitantes de las islas).
 Ante el evidente fracaso de la política del "encanto" de las administraciones justicialistas de los 90, las que comienzan en 2003 buscaron cambiar el rumbo y diferenciarse.
 Lamentablemente, ese cambio devino de forma paulatina en decisiones de política exterior que parecían definidas más en función del impacto que podrían tener en la política interna que en su efectividad externa. Así se ha facilitado el accionar británico.
 Veamos: durante los últimos 10 años, el gobierno británico ha continuado expoliando los recursos pesqueros de la región; ha avanzado en la exploración de hidrocarburos en la plataforma continental argentina; ha consolidado su despliegue militar; ha impulsado el desarrollo económico de los isleños, que han prosperado y crecido en número, y hasta han impulsado un mal llamado referéndum. Es decir, durante los últimos diez años, Londres ha ejercido y exhibido de manera presuntuosa, insolente y arrogante toda su capacidad colonial.
 No digo que todas las iniciativas hayan sido en sí mismas disvaliosas. Digo que incluso aquellas mejor inspiradas, al no estar coordinadas entre sí y desconectadas de una verdadera política de Estado, no han logrado revertir ni frenar la consolidación y profundización de la presencia de la potencia colonial sobre cerca de tres millones de kilómetros cuadrados de territorio nacional.
 En pocas palabras: la base y fortaleza de nuestra posición en esta materia continúan siendo, todavía, los logros jurídicos y diplomáticos alcanzados con anterioridad a las administraciones justicialistas de Menem, de Néstor y de Cristina Kirchner. Más concretamente, la piedra angular del reconocimiento internacional de nuestro reclamo de soberanía continúan siendo las 10 resoluciones de Naciones Unidas. Se destaca muy especialmente, por su valor político y jurídico, la resolución 2065 (XX), aprobada durante el gobierno de Arturo Illia. De las restantes, cinco de ellas se aprobaron durante la presidencia de Raúl Alfonsín.
 En muchas ocasiones hemos reclamado al oficialismo que, con el propósito de fundar una verdadera política de Estado, haga posible un diálogo amplio entre las distintas visiones que existen acerca de la mejor manera de encarar la cuestión de la soberanía de Malvinas. Sin embargo, la gestión del canciller, como en muchos otros temas, ha reiterado un comportamiento cerrado y presuntuoso, colocando al país, una y otra vez, en situaciones que llevaron al fracaso.
 La creación de esta nueva estructura, dirigida por Daniel Filmus, abre la esperanza de que se inicie un diálogo profundo sobre esta temática con todas las fuerzas políticas, que se impulse una estrecha colaboración con las otras áreas del Gobierno y que se procure el asesoramiento de los cuadros más calificados del cuerpo diplomático de la Cancillería.
 Más allá de las frívolas valentonadas del canciller Timerman de que "el león ruge pero ya no asusta" o de que irá, próximamente, a brindar con champagne en las islas Malvinas, la recuperación de la integridad territorial requerirá una consistente política de Estado que deberá perdurar probablemente por varias administraciones para alcanzar el objetivo de reintegrar las islas Malvinas al territorio nacional.
✒ | Ricardo Alfonsín. La Nación. 28 de enero de 2014.
http://www.lanacion.com.ar/1659032-se-necesita-una-politica-de-estado-para-malvinas


27.1.14

Corrieron la frontera, Argentina cedió más de 600 kilómetros cuadrados de soberanía a Bolivia





 Autoridades de Tarija habrían intimado a los habitantes a desalojar un territorio que era considerado argentino. En noviembre del 2013 se firmó el traslado de un hito que corre la frontera 30 km dentro de territorio salteño.


 Si bien el Valle del Silencio es un paraíso, para llegar hasta ahí hay que pasar por un verdadero camino del Diablo. La ruta provincial 47, que en realidad apenas se puede decir que es una senda, es un camino vecinal. Y por lo tanto lo cuidan los vecinos porque el intendente de Santa Victoria Oestes, Cástulo Yánque, no muestra allí su trabajo. Las familias ruegan que no surjan emergencias porque el camino es una huella serpenteante que baja de las montañas.

 Las consecuencias de mover los límites con Bolivia no fueron tomadas en cuenta por las autoridades argentinas. Ahora, las familias salteñas están siendo intimadas por las autoridades bolivianas a desalojar terrenos de pastoreos que históricamente fueron consideradas tierras argentinas.

 El problema sucedió en el denominado Valle del Silencio, ubicado en el departamento Santa Victoria Oeste. Si bien la intimación recayó sobre 17 familias, el desplazamiento al sur de la frontera entre Bolivia y Argentina afecta a más de 50 familias y constituye la pérdida de por lo menos 600 kilómetros cuadrados de territorio nacional.

 Los primeros que se percataron de esto fueron los pobladores del paraje Abra de San Cruz.

 Los ancestrales habitantes tenían hasta hace unos años el hito de la frontera a unos 32 kilómetros al norte; hoy lo tienen a sólo 2 km.

 El Tribuno llegó hasta el lugar y dialogó con los vecinos. El malestar es evidente ya que declararon que en noviembre del año pasado se firmó un acuerdo entre autoridades de ambos gobiernos para que quede la línea fronteriza a menos de 2 km de la primera escuela argentina.

 Los campesinos que viven de la cría de animales y de lo poco que cultivan recibieron automáticamente la visita de las autoridades bolivianas, acompañadas por militares, intimándolos a definir su situación de ciudadanía.

 Es decir, “optaban por la condición de ser bolivianos o debían retirarse del territorio”, dijo uno de los vecinos.

 Es importante aclarar que estas familias salteñas tienen animales que desde siempre usaron el terreno escarpado para el pastoreo. Aseguran que no pueden retirarse y abandonar esas tierras porque destruirían su economía de subsistencia.

Desidia oficial
 Los vecinos acusan directamente a la falta de consideración de las autoridades municipales, provinciales y nacionales al entregar un territorio utilizado históricamente por familias de campesinos argentinos.

 Afirman que el intendente de Santa victoria Oeste, Cástulo Yánque, desde hace años que no va por el lugar y que nunca se ocupó del conflicto limítrofe. Se quejaron del gobernador Juan Manuel Urtubey porque jamás dialogó sobre la problemática con los lugareños.

 “Vino sólo una vez por acá con su helicóptero para inaugurar la ampliación de la escuela y luego rápido se fue”, dijo una de las trabajadoras del lugar.

 Respecto de los funcionarios de la Cancillería afirman que nunca conocieron a alguno.

 El ex concejal Ignacio Peloc aseguró que armó carpetas con la información sobre el tema y que “paseó” por las diferentes oficinas del Estado, pero nadie le dio solución.

 En ese contexto de carrera por el territorio, los bolivianos llevan la delantera. Están a punto de terminar una ruta que comunica a Tarija con la región utilizando mano de obra argentina. Tienen para estrenar un establecimiento educativo de lujo que consideran está en territorio salteño. Y exigen a las familias argentinas la doble nacionalidad para que accedan a la escolaridad boliviana.

Realidades que los superan
Los que recibieron el impacto fue ron los docentes de la escuela N§ 4.260 “Frontera Argentina”, del paraje Abra de Santa Cruz que en el 2012 contaba con un plantel docente de 9 trabajadores y casi 190 alumnos. El año pasado quedaron 7 docentes para 140 alumnos y para el presente ciclo lectivo solo quedan 4 maestras sin que se conozca todavía el número de matriculados.

La nueva escuela boliviana tiene un edificio acorde a las necesidades pedagógicas de la zona y desde el año pasado comenzó a funcionar en un lugar prestado.

Mientras la primera escuela del Valle del Silencio funciona con paneles solares, sin agua potable y sin gas natural. Recién el año pasado le inauguraron la ampliación donde además funciona la cocina.

Por lo demás, las maestras siguen haciendo patria pagando $65 por una garrafa, más de $300 del tramo Salta - La Quiaca y luego $800 más para llegar al lugar donde el camino es el principal condicionante.

Camino del Diablo
 El Tribuno estuvo en la zona en 2010 y desde ese tiempo hasta ahora no hubo mejoras. Para llegar hasta el Valle del Silencio primer hay que recorrer los más de 400 kilómetros que separan Salta de La Quiaca. Luego hay que tomar por la ruta provincial jujeña Nº 5 hasta Yavi por 15 kilómetros y desde ahí los kilómetros dejan de ser una medida de espacio para convertirse en una medida de tiempo. Al menos tres horas hay que luchar contra la montaña hasta el primer paraje del Valle del Silencio que se llama Abra de Santa Cruz.


✒ | El Tribuno de Salta | Antonio Gaspar. 26 de enero de 2014.  

23.1.14

"Somos muchos los que no los olvidamos"


 El teniente coronel Emilio Guillermo Nani rindió un tributo a quienes murieron en el "sanguinario ataque contra los cuarteles de La Tablada", a 25 años del episodio; la carta, en La Nación

 Hoy se cumplen 25 años del último intento del terrorismo internacional por hacerse del poder en nuestro país. El 23 de enero de 1989 el Ejército Revolucionario del Pueblo, devenido en Movimiento Todos por la Patria, liderado por Enrique Haroldo Gorriarán Merlo, utilizando la misma metodología empleada en otros hechos similares perpetrados durante la década del 70, lanzó un sanguinario ataque contra los cuarteles de La Tablada. Este nuevo crimen contra la Nación argentina y su pueblo, planificado y financiado por los gobiernos de Daniel Ortega, de Nicaragua, y Fidel Castro, de Cuba, una vez más puso en evidencia el desprecio del terrorismo marxista hacia toda forma de convivencia, cosa que seguramente volverá a ser silenciada, como viene sucediendo año tras año con tantos otros hechos similares que no han merecido el menor recuerdo ni homenaje por parte de quienes tienen la responsabilidad de mantener viva la memoria de aquellos que regaron con su sangre el suelo del país en defensa de las instituciones de la patria. Hoy vemos con estupor cómo se premia y reivindica a quienes ensangrentaron el territorio nacional con sus atentados y se hunde en el olvido a los miles de argentinos secuestrados, torturados y asesinados por supuestos "jóvenes idealistas" y, en forma injusta, ilegal e ilegítima, se priva de la libertad a más de 1900 miembros de las fuerzas armadas, de seguridad, policiales y civiles que, con su sacrificio y el de sus familias, cumpliendo con los reclamos de una sociedad olvidadiza y desagradecida, liberaron a la Nación del flagelo del terrorismo. Mientras esta situación se siga manteniendo vigente, todo anhelo por hallar la paz y la concordia que tanto estamos necesitando será imposible de lograr.

 Como hace tiempo que no se escuchan voces oficiales ofrendando el justo y necesario homenaje a los caídos en defensa de Dios, de la patria y de nuestra propia sobrevivencia, por este medio quiero rendir tributo a quienes murieron por nosotros y por nuestro estilo de vida: teniente coronel Horacio Fernández Cutiellos, teniente primero Ricardo Alberto Rolón, suboficial principal Ricardo Raúl Esquivel, sargento primero Ramón Wladimiro Orue, sargento José Gustavo Albornoz, soldados Domingo Julio Grillo, Héctor Cardozo, Roberto Tadeo Taddía, Leonardo Martín Díaz y comisario inspector Emilio García García y sargento primero José Manuel Soria, de la policía de la provincia de Buenos Aires, gracias por el ejemplo que nos dieron, gracias por defendernos, por haber dado todo sin pedir nada a cambio.
 
Somos muchos los que no los olvidamos.

Teniente coronel (R) Emilio Guillermo Nani
LE 4.526.260

✒ | Política. Jueves 23 de enero de 2014. 

Ataque y copamiento del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 General Belgrano y del Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 1, con asiento en La Tablada


 El 23 de enero de 1989, siendo las 6.15 un grupo de aproximadamente 45/50 personas, entre las cuales se incluían varias mujeres, irrumpió en los cuarteles de la unidad y subunidad señaladas, tras embestir y derribar el portón de entrada de la guarnición, utilizando un camión de transporte de gaseosas –que había sido robado minutos antes- y cinco o seis automóviles.

 En dicha operación inicial fue asesinado el soldado apostado en esa entrada sin que tuviese la oportunidad de hacer uso de su arma reglamentaria. Acto seguido fue tomado el local de la guardia de prevención, permaneciendo en él varios subversivos, mientras el resto ingresaba con los vehículos al interior del cuartel.  En esta operación participaron dos grupos debidamente identificados: uno que ingresó al cuartel en la forma ya indicada y otro, no identificado, que actuó fuera de las instalaciones militares, en actividades de hostigamiento (francotiradores), como así también en agitación popular y apoyo sanitario, llevadas a cabo por personal mimetizado entre la población civil que rodeaba a los cuarteles.
 
 Las acciones posteriores tuvieron como objetivos prioritarios, además de la tarea inicial de la guardia de prevención, apoderarse de las instalaciones de la plana mayor de la unidad de infantería, los casinos (oficiales y suboficiales) y una o más subunidades, con la finalidad de sustraer armamento y municiones.
 
 Inicialmente sólo pudieron concretar la toma del edificio de la plana mayor, donde fue asesinado el 2do. jefe del Regimiento 3, mayor Horacio Fernández Cutiellos y del casino de suboficiales, en el que mantuvieron como rehenes un número importante de suboficiales y soldados.
 
 Debido a los escasos efectivos que se encontraban en el cuartel como consecuencia de la licencia anual y a la hora en que se produjo el ataque, oportunidad en que el personal aún no había regresado del franco de fin de semana, el grupo terrorista logró el copamiento de la unidad militar en un reducido lapso, explotando el factor sorpresa y la capacidad de fuego con que contaban.
 El concepto de esa operación, planeada y comandada desde fuera de las instalaciones militares por Enrique Gorriarán Merlo, fue claramente determinado por la documentación secuestrada durante y después de las acciones de recuperación de las instalaciones militares, entre la cual se encontraba la proclama inicial que pretendían difundir por emisoras radiales, previo copamiento de éstas; una segunda proclama en la cual se instrumentaba un plan de emergencia luego que el "gobierno del pueblo" accediese al poder.
 
 En dicho plan se incluía la disolución de las FF. AA. y su reemplazo por las milicias populares; por último, una serie de comunicados en los cuales se detallaban las organizaciones políticas, gremiales, estudiantiles y educacionales que se adherían al movimiento insurreccional subversivo y a la toma del poder nacional.
 Consolidada la primera fase de la operación (toma del cuartel) comenzaría la fase agitación popular con la ayuda de altavoces que poseía el grupo de apoyo externo, justificando su actitud de que la toma de la unidad militar era para desalojar a rebeldes adictos al teniente coronel Rico y al coronel Seineldín que tenían el propósito, según el grupo subversivo del Movimiento Todos por la Patria (MTP), de dar un golpe de estado. Para ello, los terroristas tenían impreso una gran cantidad de falsos volantes en los cuales los citados militares llamaban a la rebelión contra el Gobierno de la Nación. Dichos panfletos también fueron secuestrados al grupo atacante junto con el resto de la documentación ya indicada.
 
 A partir de lo planificado y con posterioridad a la toma del cuartel, la agitación popular que pretendían lograr estaba destinada a convocar una marcha multitudinaria, desde varios puntos de la Capital Federal, Gran Buenos Aires y aun del interior del país, para dirigirse a Plaza de Mayo y ocupar la Casa Rosada. Esto se haría para evitar el supuesto golpe de estado de Seineldín y de Rico.
 
Si esta operación hubiera tenido éxito, igual actitud se habría adoptado en otras zonas del país, particularmente en Rosario y Córdoba, lugares donde se comprobó que existían grupos similares al que actuó en La Tablada el 23 de enero.
 
La reacción inicial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires que de inmediato estableció un cerco de las unidades tomadas, y el progresivo regreso de personal franco destinado a la unidad y subunidad del cuartel que por la parte posterior accedió al empleo de algunos vehículos blindados estacionados en las instalaciones correspondientes, impidieron concretar la parte inicial del plan subversivo previsto que, sintéticamente, consistía en tomar la unidad, apoderarse de armamento y munición, distribuir los supuestos panfletos de Seineldín y Rico y posteriormente retirarse del cuartel para iniciar la segunda fase: agitación popular.
 
 A esta altura de los acontecimientos, encontrándose cercados los elementos subversivos, el Estado Mayor General del Ejército, con autorización del presidente de la Nación, Dr. Raúl Alfonsín, ordenó el traslado y posterior empleo de efectivos militares y de Gendarmería Nacional bajo las órdenes de un comando unificado, en la persona del general de brigada Alfredo Arrillaga, quien se desempañaba como Inspector General del Ejército.
 
 Las acciones militares se llevaron a cabo durante todo el día 23 y hasta las 10.30 del día 24 de enero, oportunidad en que, ya abatidos la mayor parte de los subversivos que siguieron combatiendo hasta la hora indicada, se materializó la rendición de 14 de ellos, uno de los cuales (una mujer) falleció a los pocos minutos como consecuencia de las heridas recibidas. Junto con esta rendición se produjo la liberación de los rehenes (suboficiales) que mantenían en su poder los integrantes del MTP que aún permanecían con vida.
 Por expresa orden del Presidente de la Nación, el personal detenido fue puesto a disposición del juez federal correspondiente, Dr. Larrambebere, quien de inmediato se hizo presente en el lugar de los hechos.
 
 El saldo de muertos de propias tropas fue de nueve integrantes del Ejército Argentino y dos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. La cantidad de heridos y mutilados alcanzó a treinta y siete hombres, algunos de ellos de suma gravedad y otros con lamentables mutilaciones corporales (pérdida de ambas piernas, pérdida de un ojo, etc.).
 
La identificación de muertos y detenidos, secuestro de documentación, armamento y munición utilizada -en su mayoría de origen ruso y chino- y gran cantidad de bibliografía y material ideológico capturado a los subversivos, permitieron determinar fehacientemente que el grupo, integrado en su mayoría por el Movimiento Todos por la Patria (MTP), era un desprendimiento del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), liderado por Enrique Gorriarán Merlo y con la participación, en este operativo, de elementos pertenecientes a las siguientes organizaciones:
Partido de la Liberación (PL)
• Movimiento de Liberación 29 de Mayo (ML-29)
• Montoneros (Columna Sur-Oeste)

Personal militar fallecido en la recuperación de los cuarteles de La Tablada
 
Mayor Horacio Fernández Cutiellos (h)
 Nació el 27 de setiembre de 1951, en la provincia de Corrientes. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 1º de marzo de 1968, y egresó como subteniente de infantería el 17 de diciembre de 1976. Cursó la Escuela Superior de Guerra de donde egresó como Oficial de Estado Mayor. Además tenía la especialidad de paracaidista militar.
 Su último destino fue como 2do. jefe del RI Mec. 3, lugar donde fue asesinado el 23 de enero de 1989. Fue ascendido post mortem al grado de teniente coronel.
 Ni bien se inicia el ataque al cuartel, el mayor Fernández Cutiellos, que había pernoctado en la plana mayor de la unidad, al tomar conocimiento de lo que estaba ocurriendo comienza a disparar contra los subversivos que podía observar. Esta actitud llevada a cabo desde la jefatura de la unidad, impidió la toma de la compañía comando y del edificio de la plana mayor.
 Siendo aproximadamente las 7.20  logra comunicarse con el jefe del regimiento, teniente coronel Jorge Luis I. Zamudio y le informa que el ataque al cuartel está siendo llevado a cabo por elementos subversivos. Dicho jefe, desde su domicilio, se comunica telefónicamente con el CENOPE (Centro de Operaciones del Ejército del EMGE) enterándolos de la situación y de inmediato se traslada a la zona del cuartel.
 Conjuntamente con otros oficiales y suboficiales que regresaban de franco ingresan por los fondos del cuartel para intentar la recuperación. En horas de la tarde, aproximadamente a las 14.30, el teniente coronel Zamudio mientras intentaba reconocer a pie la entrada lateral del casino de suboficiales, ocupado por los subversivos, es herido gravemente por un disparo en la espalda.
Mientras estas acciones se llevaban a cabo el mayor Fernández Cutiellos efectúa desplazamientos para poder continuar el fuego hacia la guardia de prevención, en poder de los subversivos. Encontrándose en la entrada principal de la jefatura, que da a la plaza de armas, fue alcanzado por un disparo en la espalda, cayó hacia adelante, donde fue ultimado por un disparo de Itaka en el rostro. Con su actitud había impedido, hasta el momento de su muerte, que los terroristas accedieran al edificio de la jefatura, donde se encontraba el centro de las comunicaciones alámbricas y radiales.
 
Teniente Ricardo Alberto Rolón
 Nació en la ciudad de Buenos Aires el 11 de diciembre de 1963. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 16 de febrero de 1982, y egresó como subteniente de infantería el 13 de diciembre de 1985.
 En el grado de teniente realizó el curso de comandos obteniendo dicha especialidad.
 Su último destino fue la Compañía de Comandos 601 con asiento en Campo de Mayo.
 Fue ascendido post mortem al grado teniente 1ro.. El citado oficial era de estado civil soltero.
 Durante la noche del 23 al 24 de enero, aprovechando la oscuridad, el teniente Rolón conjuntamente con personal de su compañía, utilizando un vehículo blindado logran acercarse al casino de suboficiales, último reducto de los terroristas que aún combatían. Logran acceder al primer piso y al tratar de irrumpir en el dispositivo de los subversivos es descubierto y abatido por un nutrido fuego de armas portátiles. Su cuerpo gravemente herido es recuperado por el personal que lo acompañaba y evacuado al Hospital Militar Central, donde fallece.
 
Sargento ayudante Ricardo Raúl Esquivel
 Oriundo de la provincia de Santa Fe había nacido en la ciudad de Rosario, su último destino fue el Colegio Militar de la Nación.
 Estaba casado con la señora Ana María Bessone y tenía un hijo. Fue ascendido post mortem al grado de suboficial principal
 En oportunidad que se trataba de recuperar una compañía en poder de los subversivos, el sargento ayudante Esquivel participaba de dicha acción. Ante la imposibilidad de que una ambulancia que transportaba dos heridos pudiese cruzar la zona en la cual se estaba combatiendo, el citado suboficial se hizo cargo de dicho traslado al puesto de socorro, circunstancia en que recibe un disparo que le ocasiona la muerte. 

Sargento Ramón Waldimiro Orué
 Nació en la provincia de Formosa. Tenía la especialidad de comando y al producirse el hecho en La Tablada revistaba en la Compañía Comando 601 con asiento en Campo de Mayo, subunidad que participó activamente en la recuperación de las instalaciones
Era casado y no tenía hijos. Fue ascendido post mortem al grado de sargento 1ro.
 El sargento Orué formaba parte del cerco instalado en la noche del 23 al 24 de enero, alrededor del casino de suboficiales donde aún permanecía un importante grupo de terroristas tratando de resistir el ataque de propia tropa. Dos subversivos tratan de huir del lugar, el sargento advierte la maniobra, los intercepta y se produce un intercambio de disparos. Los dos delincuentes terroristas son abatidos y el sargento Orué es herido de gravedad. Se lo trasladó al Hospital Militar Central. Luego de varios días de sufrimiento, falleció el 2 de febrero de 1989. 
Cabo Primero José Gustavo Albornoz
 Nació en la Capital Federal y falleció cuando sólo contaba 24 años. A su egreso de la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral como cabo de infantería, fue destinado al RI 8 con asiento en Comodoro Rivadavia, donde prestó servicios durante tres años. Posteriormente fue destinado al RI Mec. 3, lugar donde murió combatiendo contra el grupo subversivo del MTP que copó la unidad.
 Estaba casado y era padre de un hijo de apenas un mes de vida.
 Al iniciarse el ataque a la guardia de prevención, ya en poder del grupo subversivo, con la finalidad de rescatarla, el cabo 1ro. Albornoz, con personal de la guardia que tenía como misión resguardar el polvorín de la unidad, se adelanta a su fracción, siendo sorprendido por el fuego de los terroristas que le producen la muerte. Ante esta situación los soldados se repliegan hacia las caballerizas y parque de automotores, oportunidad en que también es alcanzado por el fuego enemigo el soldado Grillo, produciéndole la muerte. 
Soldado clase 1969 Héctor Cardozo
 Revistaba en el RI Mec. 3. Mientras permanecía como rehén en el casino de suboficiales tomado por los elementos subversivos, el fuego de artillería de propia tropa produjo el derrumbe de una pared que lo aplastó produciéndole la muerte. En tal circunstancia el soldado Cardozo estaba socorriendo a otro soldado que se encontraba herido y que no podía desplazarse, dada la confusión reinante entre los terroristas como consecuencia del intenso fuego que estaban recibiendo.
 Posteriormente el cuerpo del soldado Cardozo fue utilizado como escudo por los subversivos que aún permanecían en el casino. 
 
Soldado clase 1969 Martín l. Díaz
 Pertenecía al RI Mec. 3. Desempeñándose como centinela apostado defendió su puesto hasta ser abatido por el grupo terrorista con un disparo en el pecho. 
Soldado clase 1969 Roberto Taddía
También pertenecía al Regimiento y al producirse el ingreso de los atacantes por la guardia de prevención mediante el empleo de varios vehículos, el soldado Taddía se encontraba barriendo las inmediaciones de dicha dependencia. Fue asesinado mientras tenía una escoba en la mano. Fue el primer muerto de La Tablada. 
 
Soldado clase 1969 Julio D. Grillo
Revistaba en el RI Mec. 3. Formaba parte de una patrulla que trataba de evitar que el parque de automotores donde estaban los vehículos blindados cayese en poder de los atacantes; recibió un impacto de bala efectuado por éstos lo cual le produjo la muerte. 
 
Documentos capturados
 Proclama del MTP a difundir en el caso que tuviese éxito la primera fase de la operación.
 Proclama del grupo subversivo MTP que darían a conocer a través de emisoras radiales:
 
 “El ejército de Seineldín y Rico, se sublevó de nuevo. Quieren dar un golpe de estado. Quieren asesinar a todos los que no aceptan vivir bajo las botas. En la medianoche de hoy, los carapintadas se sublevaron en el Regimiento Tres de Infantería de La Tablada. Allí se preparaban y habían empezado a marchar contra la Casa Rosada. Iban a asesinar a todos los que se le opusieran. Como ya mataron a más de 30 mil compatriotas durante la dictadura militar. Todos sabían que los milicos conspiraban y preparaban esto. Pero nadie hacía nada en concreto para pararlos.
 Ya estamos hartos de la prepotencia de los milicos. Hartos de sus crímenes y de sus robos, que después tenemos que pagar todos. Hartos que nos impongan la injusticia social. Hartos de que no nos dejen vivir en paz. El pueblo se alzó contra ellos. El pueblo de los alrededores de La Tablada ya ha recuperado el cuartel sublevado. Lo dirige este Frente de la Resistencia Popular que se formó allí mismo. Tomamos las armas de los amotinados y les incendiamos su cuartel. Basta de milicos asesinos. En Semana Santa, en Villa Martelli, cantábamos: "Si se atreven les quemamos los cuarteles". Los milicos empezaron de nuevo, y esta vez sí les quemamos el cuartel de La Tablada
 Como siempre en la historia de la Patria, el pueblo hizo verdaderas proezas. Al saber que los carapintadas lo habían tomado, el pueblo entró en masa al cuartel. Mujeres, jóvenes, hombres del pueblo atacaron con revólveres, con escopetas, con piedras y palos. Hicieron trincheras, tiraron bombas molotov. Frente a tanto heroísmo, algunos de los soldados y algunos suboficiales dieron vuelta sus armas y junto al pueblo participaron de la ejecución de los oficiales traidores.
 Una columna de carapintadas había salido del cuartel con rumbo a la Casa de Gobierno.  Pero el pueblo armado levantó barricadas y luego la aniquiló.
 Ahora es el pueblo el que ha ocupado la casa Rosada. Vamos a impedir que Seineldín, Rico y los otros traidores den el golpe de Estado. Vamos a impedirles que remachen la injusticia social, que le impongan más hambre todavía al pueblo. Vamos a impedirles repetir lo que hicieron en el 30, en el 55, en el 66 y en el 76.
 El pueblo quiere un nuevo sistema de libertad y de justicia social. Sin milicos asesinos, ni políticos corruptos, ni ladrones de la patria financiera. Vamos a formar un verdadero gobierno del pueblo. Para que no se avergüence y no arrugue ante los militares. Ni de cuatro ladrones de las mesas de dinero, que se hacen ricos a costa de nuestro sudor. Vamos a hacer un gobierno del pueblo que garantice el trabajo, la producción y la dignidad de la inmensa mayoría de los argentinos. Vamos a terminar con este Ejército que no sirve para nada, que sólo tiene coraje con la picana eléctrica en la mano y se caga y se rinde ante los ingleses en Malvinas. Vamos a terminar con este Ejército que sólo sirve para esclavizarnos y para asesinarnos. El gobierno del pueblo declara disuelto el Ejército profesional y traidor. Ahora lo reemplaza el pueblo en armas. Los soldados y suboficiales únanse al pueblo; ejecuten a sus oficiales traidores. O váyanse de los cuarteles. El que se quede en un cuartel está con los verdugos del pueblo.
 Este Frente de la Resistencia Popular exhorta a todos a cumplir con el artículo 21 de la Constitución Nacional, que manda: "Todo ciudadano está obligado a armarse en defensa de esta Constitución". Vamos a armarnos a los cuarteles y a terminar para siempre con esta lacra. Vamos a imponer para siempre en la Argentina la soberanía del pueblo, sólo la voluntad del pueblo. No hay nada por encima de ella en la Nación. Vamos a la Plaza de Mayo para empezar una nueva Argentina, sin milicos traidores y asesinos. Sin políticos corrompidos.
 Vamos pueblo argentino, con dignidad y sin miedo, que somos más fuertes que ellos y que la historia nos da la razón. Vamos a Plaza de Mayo. Llamamos a todos, a todos:
a las madres que no quieren ver de nuevo caer a sus hijos bajo la represión o desaparecidos, ni vendidos por jefes cobardes en otra guerra como la de Malvinas;
a los jóvenes que no pueden estudiar ni trabajar porque el actual sistema no les da cabida y sólo se acuerda de ellos para perseguirlos en los barrios o asesinarlos;
 a los jóvenes que estudian o trabajan, pero saben que no tienen ningún futuro; que el título que obtengan no les va a servir para nada y que van a tener que trabajar como esclavos para mal vivir; 
 a los trabajadores que viven cada vez más en la miseria, amargados porque no pueden hacer vivir con dignidad a su familia, no la pueden alimentar ni vestir bien, que gastan gran parte de su salario sólo en viajar, que no pueden pagar la luz, que ahora tampoco tienen, que ven a sus hijos expuestos a las enfermedades, morir por el agua contaminada, que viven desesperados porque sus fábricas cierran mientras se enriquecen los ladrones, la mafia de las mesas de dinero;
 a los desocupados, que necesitan trabajar para poder cuidar de su familia, para poder ser seres humanos;
 a los jubilados, que después de trabajar toda la vida reciben una jubilación o una pensión de hambre, y que quieren pasar con decoro sus últimos años;
por nuestro hijos, que necesitan crecer con afecto y seguridad, para no heredar toda esta tremenda injusticia;
 a los industriales nacionales, que se ven absorbidos por las grandes corporaciones, por los monopolios y que están ahorcados por las altas tasas de interés;
a los productores agropecuarios, que reciben una paga miserable por su producción y que son explotados por los intermediarios, que se enriquecen a costa del duro trabajo del hombre de campo;
 a los habitantes de los asentamientos, que les niegan el techo y la tierra para levantar una casa para su familia;
 a los comerciantes, que son víctimas de los precios abusivos de los intermediarios y los monopolios que dominan el mercado;
a los profesionales y técnicos, que necesitan que el país se desarrolle para prestar sus servicios y vivir con honradez;
 a los intelectuales y artistas, a los que los milicos siempre les quitan la libertad para expresarse en sus canciones, sus películas, sus libros y sus pinturas;
a todos, a todos los que quieren vivir en paz para siempre, con justicia social y con libertad garantizadas para siempre;
a todos, a todos los convocamos a reunirse en Plaza de Mayo para imponer el gobierno del pueblo; a rodear los cuarteles, cortarles el agua y la luz; impedir que los milicos asesinos salgan de ellos, levantar barricadas, controlar las calles y los barrios, hacerse cargo del poder en todas partes, unidos contra el golpe de Estado, unidos por la justicia social y la libertad.”
 
Se agradece la gentileza de Prensa Nacional Alternativa. 

✒ | Buscando Historia. Prof. Lic. Ricardo Darío Primo. 

21.1.14

Clase Magistral de Garantismo


Día 1:
FUNCIONARIO: Doctor, ¿podemos hablar de una causa?

JUEZ: Sí, decime.

FUNCIONARIO: Es una causa con un prófugo, que se reabrió. Un tipo que en el 2006 estafó un montón de gente, vendiendo propiedades con títulos truchos y con un falso nombre. Estuvo prófugo desde marzo de 2007, que lo llamaron a indagatoria. Apareció recién ahora. ¿Cómo podemos engancharlo?

JUEZ: No, no se puede. Yo entiendo tu entusiasmo juvenil, a mí me pasó lo mismo cuando entré. Pero pensalo bien: fue hace seis años el hecho ¡Seis años! ¿Qué prueba podemos presentar ahora? Prepárame un sobreseimiento.

FUNCIONARIO: Pero, doctor, el verdadero nombre del tipo fue descubierto ¡Hay testigos!

JUEZ: Sí, pero escuchame: ¿qué valor puede tener una declaración ahora, seis años después? El tipo no se acuerda nada, no se puede acordar. Los testigos no nos pueden decir nada, al menos nada contundente, como para procesarlo. Así que sobreséelo.

FUNCIONARIO: Sí, doctor.

Día 2:

FUNCIONARIO: Doctor, ahora que se legalizó el femicidio, ¿podemos cambiar la calificación legal de la causa M.P. y acusarlo de femicidio al tipo este, así se come más años adentro?

JUEZ: No, hijo, no se puede. Cuando M.P. cometió el hecho, era homicidio simple, no femicidio. No podemos acusarlo ahora de femicidio. La ley penal no es retroactiva. Sólo puede ser retroactiva “IN BONAM PARTEM”, es decir, para bien del imputado.

FUNCIONARIO: Ah... No sabía. ¡Disculpe!

Día 3:

FUNCIONARIO: Doctor, ¿por qué le pusieron pena condicional a F.M.? El tipo condujo borracho, superando la velocidad máxima y cruzó en rojo. Chocó, mató y se escapó. ¿Quién le devuelve a la familia de D.S. la vida de su hijo ahora? ¡Y F.M. sale libre por la otra puerta!

JUEZ: Yo entiendo tu enojo, pero no podés guiarte por los criterios de un carnicero, o un quiosquero. Acá no hacemos venganza de nadie, no concedemos revancha a nadie. ¿Entendés?

FUNCIONARIO: Sí, pero si el delito tiene tantos años de prisión en el código, ¿por qué no se le aplican ahora? ¿Por qué la condena es condicional?

JUEZ: Porque el fin de la pena es la resocialización del imputado, hijo.

FUNCIONARIO: ¿"Resocialización"? ¿No lo mandamos a la cárcel para castigarlo nomás?

JUEZ: ¿"Castigar"? ¡No! Nosotros no castigamos. Castigaban los fascistas, los medievales. Nosotros "resocializamos". Siempre tenés que tener en cuenta eso. El imputado, en este caso, es un tipo que vive en la sociedad, está insertado. Si lo metés en la cárcel, ahí se va a "des-socializar". Se va a volver un marginal. Por eso, lo condenaron a dos años de prisión, pero es "condicional". No los cumple efectivamente, siempre y cuando no se mande una macana.

FUNCIONARIO: Ahh... claro. Gracias.

Día 4:

FUNCIONARIO: Doctor, entró la excarcelación, ¿vio?

JUEZ: Sí, acá la tengo. El fiscal dice que se tiene que quedar adentro el imputado. ¡Ja, qué gracioso! Este fiscal no sabe nada de derecho.

FUNCIONARIO: ¿Por qué?

JUEZ: Mirá, aprendé. El fiscal dice que B.T. tiene que estar preso durante el proceso, basándose en que el hecho que cometió fue violento. Sin embargo, el criterio no debe ser ese. El criterio tiene que ser si B.T. puede o no entorpecer el proceso, o escaparse. En este caso, mal que le pese al fiscal, B.T. tiene domicilio fijo y un trabajo estable. Así que hay que excarcelarlo.

FUNCIONARIO: Pero, doctor, ¡el tipo entró a robar con un revólver, le pegó un tiro a una viejita y se escapó! Si no se chocaba contra al farol no lo agarraban.

JUEZ: Bueno, pero que se escape es normal. Por fugarse no lo podemos castigar. Lo que está claro es que no hay riesgo de que entorpezca la causa. Por eso lo voy a liberar. ¿Entendés?

FUNCIONARIO (dudando): Creo que sí...

Día 5:

FUNCIONARIO: Doctor, ayer lo condenaron al Coronel J.T., ¿vio?

JUEZ: Sí. Gran juicio, gran actuación del tribunal.

FUNCIONARIO: Lo que yo no entiendo, doctor, es cómo probaron los hechos.

JUEZ: Es simple. Hubo dos testigos que vieron al Coronel J.T. torturando a la víctima.

FUNCIONARIO: ¿Pero eso no fue hace más de treinta años?

JUEZ: Sí.

FUNCIONARIO: ¿Y declararon ahora?

JUEZ: Sí.

FUNCIONARIO: ¿No era que no valía? ¿No era que los testigos no se acordaban? Usted me hizo sobreseer al estafador porque los testigos eran de hacía seis años. Ahora me dice que si se puede. ¡¡¡Pero pasaron 30 años…!!!

JUEZ: Ehmm...

FUNCIONARIO: ¿Cómo se explica eso, doctor? Disculpe pero no entiendo.

JUEZ: Mmmm...

FUNCIONARIO: ¡Podría haber enganchado al estafador!

JUEZ: No creo... ¿Sabés qué pasa?

FUNCIONARIO: ¿Qué?

JUEZ: Son delitos de lesa humanidad.

FUNCIONARIO: ¿Qué?

JUEZ: Delitos de lesa humanidad.

FUNCIONARIO: ¿Qué es eso?

JUEZ (suspira): Otro día te lo explico.

Día 6:

FUNCIONARIO: Doctor, ¿me explica los delitos de lesa humanidad?

JUEZ: Tengo poco tiempo ahora. Te lo digo rápido: son los delitos más graves que existen. Son los que hacen los militares, por pura maldad.

FUNCIONARIO: ¿Y de dónde salen?

JUEZ: En la Argentina, los tenemos por el Estatuto de Roma, fundamentalmente. Acordate que desde 1994 los tratados de derechos humanos tienen rango constitucional.

FUNCIONARIO: Pero hay algo que no entiendo. Usted me dijo la otra vez que la ley penal no se podía aplicar retroactivamente. ¿De qué año es el Estatuto de Roma?

JUEZ: 1998.

FUNCIONARIO: ¿Y cómo puede aplicarse a hechos cometidos en los 70?

JUEZ: Ehm.... Porque son delitos de lesa humanidad.

FUNCIONARIO: ¡Con eso no me dice nada!

JUEZ: Creeme, pibe: con eso te digo todo.

Día 7:

FUNCIONARIO: Doctor, ayer lo condenaron a 20 años al Coronel V.R. ¿Lo vio?

JUEZ: Sí. Impecable el juicio.

FUNCIONARIO: Pero no entiendo. El Coronel V.R. tiene 72 años. ¿Para qué lo encarcelamos? ¿No era que los metíamos en la cárcel para resocializarlos?

JUEZ: Ehmm... Sí, claro.

FUNCIONARIO: ¿Y cómo lo resocializa al Coronel V.R. metiéndolo en cana? Vivía con la mujer, en su barrio, tranquilo. Los vecinos dicen que era buen vecino. ¡Estaba inserto! Igual que el tipo que conducía borracho y le dieron pena condicional.

JUEZ: Sí, es cierto. Pero no te olvides que la pena también puede... cómo decirlo... servir de castigo, o algo así.

FUNCIONARIO: ¿Castigo? ¿No era que eso lo hacían los fascistas y los medievales, doctor?

JUEZ: No... a ver. Cómo explicártelo... (silencio)
La sociedad pide una condena para esta gente. Esta gente persiguió sistemáticamente a sectores de la sociedad, desapareciendo gente, torturando, haciendo cosas horribles. La gente nos pide que los encarcelemos.

FUNCIONARIO: ¿El carnicero? ¿El quiosquero?

JUEZ (pensativo): Quizás ellos no. Pero sí el PODER POLÍTICO y una minoría que busca una revancha y un resarcimiento económico. Acordate que soy juez gracias a ellos. No les puedo fallar.

FUNCIONARIO: Pero, ¿no era que el derecho penal no es venganza ni satisfacción? (silencio)

JUEZ: Si son delitos de lesa humanidad, la pena es para el castigo y la venganza. Ahí está. ¿Entendés?

FUNCIONARIO: Voy entendiendo...

Día 8:

FUNCIONARIO: Doctor, ¿por qué el Sargento F. M. está preso hace cuatro años, sin condena?

JUEZ: Porque tiene una causa en trámite, hombre.

FUNCIONARIO: Pero nosotros si tenemos a un tipo cuatro años en cana sin condena lo hubiéramos liberado hace tiempo.

JUEZ: Sí...

FUNCIONARIO: Usted me enseñó que el criterio era si el tipo podía escaparse o entorpecer la investigación. ¿No es cierto?

JUEZ: Claro...

FUNCIONARIO: Y bien... El Sargento F. M., retirado hace diez años, ¿cómo puede entorpecer el proceso?

JUEZ: Bueno, no sé. Habrá que ver por qué el juez no le dio la excarcelación. Supongo que tiene motivos.

FUNCIONARIO: Pero, ¿qué motivos podría tener?

JUEZ: Lo que se supone, es que, como se lo acusa de un delito de lesa humanidad, al ser tan alta la pena, va a intentar escaparse. Por eso se lo deja adentro.

FUNCIONARIO: Pero... ¿y si es inocente?

JUEZ: Mmm...

FUNCIONARIO: ¿No tiene derecho a que su situación se resuelva rápido?

JUEZ: Mmm... no.

FUNCIONARIO: Pero, doctor, ¿quién dice qué es lesa humanidad y qué no?

JUEZ: El IUS COGENS.

FUNCIONARIO: ¿Qué es eso?

JUEZ: La costumbre internacional no legislada.

FUNCIONARIO: ¿Pero no hay costumbres que varían por cada país?

JUEZ: Sí...

FUNCIONARIO: ¿Y quién dice qué es IUS COGENS y qué no?

JUEZ: Mmm... Los países lo van determinando. Lo importante es que lesa humanidad son los casos de militares genocidas.

FUNCIONARIO: ¿No es prejuzgar eso? ¿No tienen derecho a la presunción de inocencia tampoco?

JUEZ: Mmm.. no te olvides que es lesa humanidad.

FUNCIONARIO: Sí. Ya entiendo, es como si no tuvieran derecho a nada. ¿Le puedo hacer otra pregunta? Hay algo relacionada a este tema que no entiendo.

JUEZ: Si… claro


FUNCIONARIO: En esa misma época hubo otras personas que cometieron delitos, igual de graves. Según lo que usted me explica también serían delitos de lesa humanidad. Asesinaron, torturaron, cometieron atentados que costaron la vida de muchas personas, robaron y no se cuantas cosas más. Son todas personas conocidas. Hoy funcionarios públicos, legisladores. Los vemos en los medios, en la justicia. ¡¡¡Y no pasa nada….!!! Bueno… en realidad pasa lo contrario. Son premiados económicamente, distinguidos, homenajeados ¿Por qué?

JUEZ: Obviamente eres muy joven. Todavía no entendes el mundo en el cual vivís. Las personas a la cual te refieres pueden haber cometido algún exceso, pueden haberse equivocado. ¿Pero como se aprende? Haciendo, equivocándose. Esas personas eran JÓVENES IDEALISTAS y no deleznables sujetos como los militares. Una recomendación. Si quieres algún día llegar a Juez Federal Penal, no olvides esta lección.


✒ Red Patriótica Argentina | Domingo 19 de enero de 2014.

15.12.13

El vuelo de Miguel Fitzgerald a Malvinas (1964)

 En muy pocos días se conmemorarán 30 años del intento de recuperación militar de nuestras Islas Malvinas. En esta nota homenajeamos a aquellos que han puesto su valor al servicio de la patria y a los que han ofrendado su vida por ese pedacito de suelo argentino.
         
 El 8 de septiembre de 1964, un aviador civil, a escondidas, en un pequeño Cessna, voló a Malvinas, plantó la bandera nacional, dejó una proclama y volvió. Las autoridades militares argentinas lo sancionaron, pero la alegría de todo le pueblo al conocerse la noticia hizo que no le quitaran la licencia de aviador y sólo fuera apercibido por no haber cumplido con los reglamentos. Luego el presidente Arturo Illia lo dejaría sin efecto.

 Es que la hazaña fue un hito histórico que se dio justo el día en que en las Naciones Unidas se llevaría a cabo una sesión especial sobre descolonización de territorios en América, en la que se discutiría, ese 8 de septiembre, la situación de las Islas Malvinas. Luego de la hazaña, en la ONU también repercutió el hecho. Los diplomáticos se habrían molestado, según se supo luego, pero una reunión que seguramente hubiera pasado inadvertida para los argentinos, despertó un interés inesperado.
 Todo comenzó hacen 48 años, allá por 1964, cuando el tema Malvinas estaba en la agenda de la ONU. No por iniciativa del gobierno argentino, sino por decisión de la Asamblea. En una sesión especial se iba a tratar el tema de las colonias en América. Y en los hangares del país, en las charlas entre pilotos, aparecía y reaparecía un sueño: volar a las islas, plantar bandera, demostrar soberanía. Pero ¿quién se animaría a tan riesgosa hazaña?
 Miguel Fitzgerald era un piloto civil que había arrancado con su pasión de volar allá por los 16 años. En esos días cumpliría 38, pero el pensaba en la importancia y en la oportunidad de hacer el vuelo soñado por tantos aviadores argentinos. Pero también sabía que se arriesgaba a una sanción grave que le podría impedir continuar volando. La Fuerza Aérea no se lo perdonaría. Por eso eligió la fecha en que hacía esa sesión en la ONU.

–Yo traté, y lo logré, de que mi vuelo a las Malvinas coincidiera con esa reunión, y de asegurar la difusión del hecho como una noticia que ocupara una porción importante de los medios de comunicación- cuenta en un reportaje del periodista Luis Franco de Aeromarket.
         
Buscó la cobertura del diario La Razón y de Crónica. El primero no lo dio importancia, mientras que Crónica -de reciente aparición- vio rápidamente que sería una gran información. Le ofreció dinero, combustible y hasta un avión con piloto, pero Fitzgerald dijo que no, que ya tenía todo listo, le habían prestado un pequeño avión Cessna 185  y por lo tanto, si querían la primicia la tendrían, pero el vuelo era de él.     
Miguel se cubriría -con los informes periodísticos que le garantizarían el apoyo popular- de una segura como severa sanción aeronáutica, por volar sin permiso a las Islas Malvinas. Una proeza que nadie había hecho antes en esas condiciones.
         
 El avión se lo prestó Siro Comi (representante de Cessna en Argentina) quien ya había intentado el vuelo hacía un tiempo, pero sin tener éxito.
Los pilotos colegas de Fitzgerald y los técnicos de Siro Comi en Monte Grande, Provincia de Buenos Aires, colaboraron en la preparación del vuelo junto a otros pocos entusiastas que sabían del propósito, pues se debía guardar el mayor secreto.
         
 Cuenta Luis Franco en Aeromarket que “Cuando decimos que la operación tuvo “inteligencia”, lo hacemos en el más amplio sentido del vocablo. Fitzgerald no sólo aplicó sus conocimientos como piloto, sino que también recopiló la información que la operación requería, con cierta habilidad táctica. Contaba en el terreno con una ayuda muy interesante. En Río Gallegos estaba Ignacio Fernández, quien era comandante de Austral y gerente.
–Yo le había confiado mi propósito para que en Río Gallegos recabara toda la información técnica para el vuelo –nos dice Fitzgerald–. Él se encargaría de ir a meteorología para traerme el más reciente relevamiento de la zona que volaría, de modo tal que yo no apareciera por ningún lado. También, había hecho participar al operador de la radio del aeropuerto de Río Gallegos, que era a su vez despachante de Austral, así que era de cierta confianza. Con él coordinamos una secuencia de contactos por radio; yo llamaría en la hora y a las y veinte dando la posición, siempre sin hacer “plan de vuelo”. Ignacio era amigo de un oficial de la Fuerza Aérea que era la máxima autoridad en Río Gallegos quien, sin saberlo entonces, colaboró llevando a Fernández de aquí para allá por la zona. Luego tuve que encontrarme con Ignacio Fernández, y surgió el inconveniente de que no podía sacarme de encima a este señor, pero hasta ahí todo era explicable, ya que para todos los demás yo me dirigía a una estancia en Monte Dinero, Ushuaia, esa era mi cobertura.
         
 Apasionante es el relato de Miguel Fitzgerald respecto no solo el vuelo en si mismo sino sobre todas las peripecias que hubo de pasar para poder lograr su cometido. Había que mantener el secreto para que resultara un éxito.
“Fitzgerald partió con Fernández para el pueblo, los alcanzó el militar quien también se ofreció para llevarlos al aeródromo al día siguiente, para que el piloto, amigo de su amigo, continuara el vuelo a Ushuaia; según él estaba informado, era su destino. La ayuda se aceptó, pero nadie calculó que su constante cortesía sería un obstáculo”, cuenta Franco en Aeromarket.
Miguel había preparado una bandera argentina, con un asta que hizo con un palo que encontró en el aeródromo. La bandera era suya, la misma con que engalanaba el frente de su casa en cada fecha patria.
Fitzgerald debía partir, pero el gentil militar, deseoso de colaborar con él, no se iba y Miguel debía guardar la bandera.
–El tipo no se iba –dice Fitzgerald– yo tenía que tomar la bandera y despegar, no sabía cómo hacerlo sin que surgieran preguntas. Ignacio Fernández, llevando al límite la confianza que tenía en su amigo militar, lo abordó y, casi jugando la misión, le dijo: “Che, Miguel se quiere ir a Las Malvinas”. Momento crucial, segundos que parecieron horas y una sonrisa en su cara. Lo miró y le dijo: “Me alegro que lo tome así…”. A lo que contestó: “Por favor, si usted se la va a jugar, cómo no nos vamos a jugar nosotros”. Así que voy, saco la bandera, pongo el avión en marcha y despego. A las 09:00 del día 8 de septiembre, día de la sesión de descolonización en las Naciones Unidas, y mi cumpleaños, la fase crucial de la operación había comenzado.
 Miguel Fitzgerald amaba los aviones y sería justamente un pájaro de acero quien lo llevaría cumplir el sueño argentino de volar y aterrizar en Malvinas. Quizás ese sueño había nacido muchos antes.
-Ser piloto civil es una vocación. Ya a los seis años tenía esa chifladura, sintetiza en una nota con Sandra Russo. A los 16 volé planeadores y a los 20 aviones con motor. Trabajé en Aerolíneas, hice fotografía aérea, taxi aéreo, remolque de carteles. Menos fumigación y contrabando, hice de todo...
 Como todas las cosas de la vida, el momento ha llegado. Hay que partir. Y lo hace desde Río Gallegos, rumbo a esas Islas misteriosas, a esas hermanitas menores, que parecieran esperar en  medio del Atlántico Sur, su reinserción a esta patria a la que pertenecen y de la que fueran separadas en 1833.
 
 Hacía 131 había sido expulsado don Luis Vernet gobernador argentino de las Islas, hoy otro argentino en el Cessna 185 LV HUA, llamado precisamente Luis Vernet, volvería a plantar la bandera nacional.
"Yo salgo de Gallegos, vuelo mar adentro, a las tres horas y quince minutos veo el archipiélago, cuenta Fitzgerald. Desde arriba se ve un rectángulo como de cien islas e islotes. Voy diciendo ‘operación normal’, y en Gallegos hay gente que entiende lo que digo. Cuando sobrevuelo el archipiélago, una capa muy densa de nubes me impide ver. No puedo zambullirme entre las nubes, porque en alguna parte de ese rectángulo hay un cerro de seiscientos metros de altura. Espero un claro. Lo veo. Y me lanzó hacia debajo de la capa de nubes, identifico Puerto Stanley, busco la pista de cuadreras, y aterrizo. freno el avión, pero no detengo el motor, me bajo con la bandera, la desenrollo y la sujeto al alambrado donde queda flameando como si respirase orgullosa el aire de su tierra. Viene un hombre de los que se habían juntado a ver el aterrizaje, se aproximó al avión, le abrí la puerta; me pregunta: “Where do you come from?” (¿De dónde viene?)” “De Río Gallegos”, contesto. Me ofrece combustible. Tal vez se imaginaba que yo me había desviado. Le agradecí, le dije que no necesitaba nada, pero le pedí un favor: que le entregara al gobernador una proclama que había llevado conmigo. Quizá hoy –reflexiona Fitzgerald– después de tantas cosas ocurridas, el texto no tenga demasiado trascendencia, pero en aquel momento…
El texto decía: Yo, Miguel Fitzgerald, con todo el derecho que me da ser ciudadano argentino, les exijo que se retiren de las Islas Malvinas.
Luego me enteré de que bandera y proclama estarían o estuvieron en el pequeño museo del pueblo.
 Cumplido su cometido, con el alma henchida de orgullo, seguramente con lágrimas en los ojos, Miguel Fitzgerald, después de haber estado tan solo 15 minutos, despegó de regreso al continente.  En el aire, y previendo un vuelo más duradero por el viento de frente, avisa a Rió Gallegos que salió de Malvinas y le indican que no vaya al Aeroclub sino al Aeropuerto. Miguel preguntó si lo arrestarían, pero lo tranquilizaron diciéndole que no.
El diario Crónica esperaba el regreso. Cuando llegó a Río Gallegos, Héctor Ricardo García, el director de Crónica, empezó a jugar su papel. Crónica tenía la primicia. El título en letra catástrofe fue: "Malvinas: hoy fueron ocupadas".


 En la ONU hubo caras circunspectas, la Fuerza Aérea le inició un sumario, pero el pueblo argentino lo convirtió en héroe.
 Regresa a Buenos Aires y a pedido aterriza en Azul, allí un grupo de señoras del comité radical lo esperan con un ramo de flores. El, fiel a su idea de no politizar el vuelo, les responde:
–Esto no es política de partido, señoras, seré un aventurero o un patriota, como ustedes quieran, pero mi idea era poner la bandera de mi país en nuestras islas, y esa es la única bandera que reconozco.
 Mucho ocurrió desde entonces, Miguel Fitzgerald piloteando un bimotor de Crónica volvió a las Islas Malvinas años después, pero fue arrestado por las autoridades inglesas y devuelto al continente. Y la guerra.
 Poco antes de su muerte Fitzgerald decía que habían pasado más de 40 años de aquella hazaña, pero que hasta entonces no había resuelto nada.
 Miguel Lawler Fitzgerald -descendiente de irlandeses- había nacido el 8 de septiembre de 1926 en Lavalle al 400 de la Capital Federal, se crió en Guaminí y a los 9 años volvió a la Capital Federal donde entró de pupilo en el Colegio San Cirano. A los 16 aprendió a volar planadores y a los 20 aviones con motor. Su instructor fue el argentino acróbata y record mundial Santiago Germanó. Luego trabajó en diversas actividades como piloto. Se casó con Palmira Rodríguez y tuvieron 4 hijos: Gustavo, Diego, Carlos y Christian y 9 nietos: Lucía, Elizabeth, Kevin, Nicolás, Molly, Inés, Cristóbal, Moira y Miguel
  Murió, a los 84 años, el 25 de Noviembre de 2010. La historia lo recordará como un héroe. El primer piloto argentino, y además civil, que aterrizara en Malvinas.


✒ | Catamarca Press. 15 de diciembre de 2013. Año V N° 65.
Textos: Redacción CatamarcaPress.
Fuentes: Pagina12.com.ar, lagazetafederal.com.ar, aeromarket.com.ar, elmalvinense.com.ar
Fotos: Internet
Producción: CatamarcaPress © 2012

http://www.catamarcapress.com.ar/nota375.html