24.9.15

Las sanciones contra el régimen castrista


“El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar”. Ernesto “Che” Guevara.

El olvido de la verdad


 Escuché a Nelson Castro transmitiendo directamente desde Cuba decir textualmente que el embargo decidido por el gobierno de los Estados Unidos a Cuba, en octubre de 1960, “era inmoral, porque perjudicó al pueblo cubano”.

 Me extraña que este periodista sobresaliente en su defensa de la democracia y los derechos humanos dijera esto.

 Antes de pasar revista a los hechos que motivaron dicho embargo, creo necesario recordarle a Nelson Castro que una parte de esos hechos fueron los asesinatos de veintinueve niños argentinos, cometidos por la “juventud maravillosa”, cuyos comandantes se entrenaban en la isla, financiados por la Unión Soviética, para que implantaran un régimen totalitario marxista-leninista en Argentina.

 Pero relatemos los hechos previos a octubre de 1962, en plena guerra fría, cuando se implantaron estas sanciones contra el régimen comunista de Cuba.

Por qué sancionaron a Cuba

 Hasta 1959, Hispanoamérica no había caído en la faz violenta de la guerra de guerrillas y solo se manifestaba el conflicto en conflictos provocados por agitadores profesionales. La guerra fría todavía no se había tornado caliente en nuestras naciones. ¿Cómo fue que alcanzo esta faz sangrienta?

 Tres meses después que Fidel Castro tomara el gobierno de Cuba, en 1959, se dio el primer acto bélico de la guerrilla marxista, enviada desde la isla. El objetivo fue el estratégico istmo de Panamá. A continuación el terrorismo cubano se extendió por Centro América. En 1961 Castro se declara públicamente comunista, el slogan de sus seguidores fue, “Si Fidel es comunista, yo soy comunista, ¿elecciones para qué?” La guerra fría ya se había tornado caliente en Hispanoamérica.

 Por si cabía alguna duda en 1962, Cuba acepta tropas soviéticas en su territorio y la instalación de bases de misiles nucleares que podrían bombardear inclusive a Argentina. El 12 de septiembre de ese año el gobierno de la URSS, previene a Estados Unidos, que un ataque o bloqueo contra barcos soviéticos llevando las cargas nucleares que se dirijan a la isla, provocaría la guerra atómica.

 La URRS apoyaba a Cuba 1,5 millones de dólares por día y además con sus fuerzas armadas, armas y entrenamiento. Esto equivalía económicamente, a la construcción de dos represas como la del Chocón por año.

 Posteriormente guerrillas castristas intentan desembarcar en Venezuela y Castro organiza con el nombre de FALN, (Frente Armado de Liberación Nacional), la guerra en dicho país. En Colombia también el Ejército combatía contra la guerrilla castro-soviética. En 1963, Guevara con el apoyo de Fidel Castro, organiza un grupo guerrillero, que operará en Orán (Salta), liderado por Jorge R. Masetti, quien junto a otro terrorista, Rodolfo Walsh habían fundado la agencia noticiosa Prensa Latina en la Habana.

 Ernesto Guevara definió la doctrina de esta guerra, en la Asamblea General de la ONU el 11 de diciembre de 1964: “Nosotros tenemos que decir aquí lo que es una verdad conocida, que la hemos expresado siempre ante el mundo: fusilamientos, sí, hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte”.

Se agrava el ataque contra Hispanoamérica

 En enero de 1966, comienza la Conferencia Tricontinental de la Habana, Concurrieron 513 delegados de 83 grupos provenientes de Asia, África y América Latina. En el órgano de la Tricontinental, “Revista Tricontinental” de 16-4-67, Guevara dijo: “El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal. Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión; hacerla total. Hay que impedirle tener un minuto de tranquilidad, un minuto de sosiego fuera de sus cuarteles, y aún dentro de los mismos: atacarlo donde quiera que se encuentre; hacerlo sentir una fiera acosada por cada lugar que transite”.

 La Revista Verde Olivo, La Habana, 8-10-68, publicó otras declaraciones de Guevara: “El camino pacífico está eliminado y la violencia es inevitable. Para lograr regímenes socialistas habrán de correr ríos de sangre y debe continuarse la ruta de la liberación aunque sea a costa de millones de víctimas atómicas”.

 En esta Conferencia Tricontinental, a propuesta del chileno Salvador Allende, impulso la idea soviética de convocar a una conferencia latinoamericana, que se llamaría OLAS (Organización Latinoamericana de Solidaridad). Dicho delegado chileno dijo en su mensaje: “Estamos con los combatientes de Guatemala, Colombia, Venezuela y Perú”. Dilma Rousseff era terrorista en Brasil y los Tupamaros asesinaban uruguayos. A todo este proyecto no lo podía financiar Cuba, solo la URSS tuvo el poder para ello, pero Fidel Castro entrenaba a los comandantes que vendrían a matar a nuestros países.

 Posteriormente, en 1967, se celebró la reunión de la OLAS, con 27 delegaciones, entre ellas, la argentina presidida por John William Cooke y la chilena por Salvador Allende, se aprobó una declaración que contenía estos párrafos: “El primer objetivo de la revolución popular en el continente es la toma del poder mediante la destrucción del aparato burocrático-militar del Estado y su reemplazo por el pueblo armado para cambiar el régimen social y económico existente […]. Dicho objetivo es sólo alcanzable a través de la lucha armada. Los hechos ocurridos demuestran que la guerra de guerrillas, como genuina expresión de la lucha armada popular, es el método más eficaz y la forma más adecuada para librar y desarrollar la guerra revolucionaria en la mayoría de nuestros países […].El proceso violento hacia el comunismo es inevitable y exige la existencia del mando unificado político y militar como garantía de su éxito”.

Atacan a Argentina, fue una GUERRA


 Para 1968, la guerrilla marxista se había extendido a casi toda Hispanoamérica.

 Fue entonces que la Guerra fría comenzó a tomar temperatura en Argentina. Ernesto Guevara desde el sur de Bolivia, proyectaba atacar al noreste. La misma contó con el apoyo de Fidel Castro, según lo expreso el dictador cubano públicamente.

 Sin embargo la guerra se tornó caliente en Argentina, desde el asesinato del General Aramburu, en 1970. Desde entonces fue creciendo la ofensiva marxista-leninista con ataques a cuarteles, y asesinatos de quienes no pensaban de la misma forma, como Oberdan Salustro, Presidente de la FIAT, Patrick Egan. Cónsul de Estados Unidos, o la señora de Cuco, una humilde vendedora de diarios. Entre los terroristas atacantes estaban las hijas de Estela de Carlotto y los hijos de Hebe Bonafini. Entre sus víctimas, niños, jóvenes, hijos, madres, padres y hermanos.

 Las organizaciones guerrilleras entrenadas en Cuba, mataron a más de 2.000 argentinos. Siguiendo la doctrina guerrillera de Guevara, expuestas más arriba, entre ellos a más de 29 chicos, cómo María Cristina Viola de 4 años, al bebe Kraiselburd de pocos meses, Guillermina Cabrera de 3 años, Juan Eduardo Barrios de 3 años. Asesinaron empresarios como Raúl Alberto Amelong, hirieron a su hija adolescente que lo acompañaba; a mujeres por ser esposas de militares como la señora de Sasiain, a sindicalistas como José Ignacio Rucci, secuestraron y torturaron a militares como el Coronel Larrabure y ametrallaron a soldados conscriptos de 18 años, como lo hicieron en el asalto al cuartel del 29 de Monte en Formosa, con la participación del ahora Diputado Kunkel. Estos chicos que cumplían el servicio militar obligatorio fueron acribillados, mientras dormían o estaban bañándose. Para los K, Alberto Fernández, Schiaretti, Lorenzetti, la Corte Suprema y muchos jueces, no fueron estos, crímenes de Lesa Humanidad, para muchos diputados y senadores, incursos en la violación del artículo 119 de la Constitución Nacional, tampoco.

 Recordemos esta doctrina que lego Guevara a los asaltantes del cuartel: “Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión; hacerla total. Hay que impedirle tener un minuto de tranquilidad, un minuto de sosiego fuera de sus cuarteles, y aún dentro de los mismos”.

 Las dos principales organizaciones guerrilleras, PRT-ERP y Montoneros, no hubieran podido por sí solas mantener una lucha tan intensa, no había recursos internos y nunca tuvieron el apoyo del pueblo. Tampoco Cuba hubiera podido atacar a todo el continente, sin la ayuda y el apoyo de la URRS. Una prueba más de esto, es que cuando en 1977, la Unión Soviética necesito cereales y alimentos, llego a un acuerdo con el Gobierno Militar Argentino y le quitó el apoyo a su propia guerrilla, pasando a ser el principal cliente de nuestro país. Entonces esta superpotencia, junto con Cuba, el bloque oriental y los No Alineados, defendieron al gobierno Argentino ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.

 Los hechos relatados fueron el motivo de las Sanciones contra el gobierno totalitario y terrorista de Fidel Castro, la más larga y sangrienta de las dictaduras que tiene la historia hispanoamericana. El saldo fueron 200.000 muertos en Iberoamérica y África.

Nelson Castro debe informarse


 Por eso Nelson Castro debería informarse y ver de qué lado está la inmoralidad y sobre todo apercibirse que en Argentina hubo una guerra, que el país fue atacado y que este gobierno y la izquierda han creado una falsa imagen de represión, cuando en realidad se debió combatir, para que no instalaran un totalitarismo en nuestro país.

 Mientras tanto a Nelson no le llaman la atención los 1.800 prisioneros de este gobierno por haber cumplido con su deber de defender la Patria. Los trata de represores y ahora defiende a quienes nos atacaron. ¿Cómo puede estar tan engañado un hombre inteligente? Lo peor es que se ha creado una falsa cultura y han caído en ella la mayoría de los periodistas, intelectuales y políticos.

 Tengo fija la imagen de Fidel Castro saludando sentado al Papa para que este tenga que inclinarse ante él. Este tirano no está arrepentido de ninguno de sus crímenes y reprimió a las Damas de Blanco y disidentes que quisieron acercarse a su Santidad. También el tirano sigue manteniendo presos políticos y se siguen escapando cubanos de la isla, sumándose a los 2 millones de exilados de la tiranía.

 Aquí en Argentina, la ingratitud y la injusticia, produce el fenómeno que hay quienes tienen licencia para matar y otros que no tienen derechos humanos.

 Carlos E. Viana | Informador Público | Miércoles 23 de septiembre de 2015.
http://www.informadorpublico.com/terrorismo/las-sanciones-contra-el-regimen-castrista 

El Estado debe recuperar el poder punitivo



 Con un sistema de persecución de delitos desvirtuado en su esencia, el único modo de revertir la creciente inseguridad es volver a reconocer la legitimidad del derecho estatal a aplicar una pena a aquellos que delinquen.


 Siempre he tenido la sensación de que no puedo abordar el problema de la inseguridad a la manera de un especialista que analiza el fenómeno. Mi posición de fiscal me obliga a tener que superar el simple estadio de la crítica o la protesta por la falta de seguridad, ya que, desde ese aspecto, formo parte del problema. Por eso quiero hacer una crítica y una propuesta. Ambas tienen como destinatario el sistema de aplicación de la ley penal, conformado por los legisladores que dictan las leyes, los jueces y fiscales que las interpretamos y aplicamos, y las autoridades administrativas encargadas de ejecutarlas.


 Más allá de las fallas que puedan existir en la seguridad entendida como prevención, creo que, una vez cometido el delito, el sistema de persecución penal no está actuando adecuadamente. Así provoca, de manera indirecta, más inseguridad. En los últimos años, muchos de los delitos más violentos son cometidos por gente cada vez más joven, y en este hecho inciden la pobreza, la marginalidad, la droga, la falta de oportunidades, de trabajo y de modelos que padecen esos jóvenes. Esto los lleva a despreciar valores esenciales, entre ellos, la vida, tanto la ajena como la propia.

 La solución de estos problemas estructurales no está en manos de quienes administramos justicia penal. Sin embargo, desde hace algo más de diez años la realidad social ha impregnado el accionar de todos los órganos del Estado, y en lo que hace a la aplicación de la ley penal se ha visto plasmada la idea de que no se puede criminalizar la pobreza (a los sectores vulnerables, a la protesta social). A partir de esta premisa -que puede resultar en sí misma válida- se ha desvirtuado el sistema de persecución de los delitos y hasta el principio de igualdad ante la ley. Conductas que siempre fueron delitos quedan sin sanción cuando son cometidas por algunos sectores desfavorecidos de la sociedad; por ejemplo, cortes de calles, desmanes en la vía pública, destrucción de bienes del Estado o interrupción de los servicios de transporte.

 A este panorama debemos sumarle, además, la influencia de la corriente conocida como "garantismo", mal llamada de esa manera, ya que en realidad todas las interpretaciones y aplicaciones del derecho penal moderno respetan las garantías del imputado consagradas en las modernas Constituciones y en los convenios internacionales.

 Sobre este punto quiero centrar el análisis y formular una propuesta de fundamentación de las reformas que deberá emprender el gobierno que surja de las elecciones.

 El garantismo (convertido muchas veces en verdadero abolicionismo) parte de la premisa de que la culpa por la comisión de los delitos recae sobre la sociedad toda, por no haber brindado otras oportunidades de desarrollo a los delincuentes. Así, la aplicación de la pena estatal pierde gran parte de su legitimidad.

 Este tratamiento diferenciado de los delincuentes provoca que rápidamente recuperen la libertad personas que por el momento pueden no estar preparadas para vivir de otra forma que no sea el delito. El sistema penal genera así inseguridad de un modo indirecto, y por eso es legítimo y fundado el temor que gran parte de la sociedad argentina tiene de ser víctima de un delito.

 Hemos llegado a un estado de cosas en esta materia que requiere un golpe de timón. Esto sólo es posible a partir de que la nueva autoridad política elegida por la sociedad explicite claramente que la lucha contra la inseguridad forma parte de su agenda de gobierno y que dictará y sostendrá las medidas legislativas necesarias a ese fin. Además, quien vaya a tener semejante responsabilidad frente a los ciudadanos deberá recordar que la inseguridad atenta contra todos los derechos y libertades, ya que en un hecho delictivo podemos perder la propiedad, la integridad física o la vida.

 Mi propuesta consiste en dar un fundamento político y filosófico a la legitimidad del derecho del Estado a aplicar una pena, para así poder salir de la "trampa" que nos ha tendido el abolicionismo.

 Debemos volver al control social como un instrumento del pensamiento político, una especie de vuelta a las fuentes del pensamiento penal liberal. No vengo a proponer una suerte de "antigarantismo bobo". Tampoco se trata de propiciar políticas de "mano dura", sino de fortaleza institucional y plena vigencia de las garantías constitucionales.

 El garantismo, como movimiento crítico de la legitimidad de la pena estatal, no ha logrado, en treinta años, resultados superadores ni ha dado respuestas alternativas al modelo liberal de control social.

 Si bien no podemos negar la existencia de conflictos sociales, no hay duda que siguen existiendo ciertos valores compartidos que exceden el acuerdo sobre un sistema legal de resolución de conflictos. De hecho, en el corazón de las sociedades occidentales actuales existe una visión ética participada y comunicada, y un conjunto de valores compartidos, entre los que suelen hallarse la libertad, la igualdad ante la ley, la seguridad, la legalidad, el trabajo, la democracia, los derechos humanos y, por qué no decirlo, también la noción de propiedad. Por lo tanto, la definición del delito no constituye una mera imposición de los intereses de las clases dominantes (como sostienen algunos teóricos), sino que deriva de un consenso, mayoritariamente compartido, sobre cierta concepción ontológica de lo bueno y lo malo, y determinada orientación respecto del curso que cada cuerpo social debe transitar en su época.

 Siempre existieron teorías que han buscado legitimar la pena estatal y otras que han pretendido deslegitimarla. Y lo cierto es que, por el momento, la configuración social imperante se corresponde con el orden propio del Estado-Nación moderno y su modo característico de ejercicio del poder. Bajo esta mirada, el Estado se halla sin duda autorizado para ejercer el poder punitivo y activar mecanismos de control social en respuesta a la actividad criminal, limitado por un sistema de garantías reconocido por el derecho penal, y que constituyen el núcleo del Estado de Derecho.

 La realidad sociopolítica imperante exige pensar la forma de optimizar el funcionamiento del sistema vigente, para disminuir sus mecanismos injustos y fortalecer los controles e instituciones democráticas. De esta manera, el Estado deberá realizar esfuerzos para mejorar sensiblemente los distintos instrumentos de control social clásicos, sin descartar la opción de ingeniar nuevos que recojan ciertos aportes que surgieron de sus críticas; me refiero a las instituciones policiales, carcelarias y judiciales, es decir, a todos los operadores estatales en esta materia.

 En los últimos años hemos asistido a una fabulosa tergiversación de los argumentos políticos y jurídicos en materia de inseguridad que, de la mano de estos postulados "garantistas", se ha sumado como un capítulo más a un relato de las cuestiones esenciales del país. A mi juicio, en estos años no se ha podido poner en agenda el tema de la inseguridad por estas razones ideológicas, más allá del fracaso de las pocas políticas emprendidas en esta materia.

 En síntesis, las sociedades actuales no se conciben sin el control social formal que ejercen los Estados nacionales a través de sus instituciones, y entre ellas, claramente, las que ejercen el poder punitivo. Recuperarlo es uno de los desafíos más importantes que deberá encarar el próximo gobierno.


Ricardo Sáenz* | La Nación | Miércoles 23 de septiembre de 2015
http://www.lanacion.com.ar/1830285-el-estado-debe-recuperar-el-poder-punitivo 

*Fiscal general ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal

15.9.15

15 de Septiembre, Día de los caídos del Nacionalismo Argentino

 
 
"Jacinto Lacebrón Guzmán. Cayó en Cumplimiento del Deber”. Fue el título que sus camaradas colocaron en el obituario al fin de una movediza jornada. Ni una palabra de lamentación para quien había caído en combate. Mejor aún, lo consideraban dichoso y privilegado, y desde entonces su nombre fue invocado cada vez que el olor a pólvora surcaba los aires.
 A poco de comenzar el Congreso Eucarístico Internacional de 1934 los grupos izquierdistas de la variedad mas disímil quisieron adueñarse de las calles porteñas. La agitación no tuvo pausa, pero el nacionalismo plantó a sus milicias para contener lo que la derecha conservadora no acertaba a detener.

 El 15 de septiembre la zona de Plaza Italia se convirtió en un gran campo de batalla: un importante mitín extranjerizante terminaba a palos y tiros. Uno de los tantos episodios sucedió sobre la avenida Las Heras. Dos oficiales del Ejército fueron atacados por una horda de comunistas que los superaban ampliamente en número. Desenvainados sus sables sólo lograron contenerlos por algunos segundos. A pocos metros se encontraba Jacinto Lacebrón Guzmán con un par de sus camaradas. Formaban en la denominada Legión Nacionalista. Y no dudaron un instante. Sin medir el número ni la catadura de los atacantes tuvieron el enorme valor cristiano de defender a quienes se encontraban en inferioridad de condiciones. Un certero proyectil lo traspasó en plena refriega. Llevado al Hospital Fernández falleció pocas horas después con los auxilios espirituales de rigor.

 Todo el Nacionalismo, que en aquellos años contaba a miles y miles entre sus filas, desfiló por la capilla ardiente. Su féretro llevado a pulso recibió el saludo de cientos de brazos. Y lo que es más significativo: fue unánime la voz que lo consideró como el primer caído del Nacionalismo Argentino pese a no ser la primera sangre que se derramaba por la causa. La razón exige conocer el porqué de esta consideración.

 A fines de los años ´20 del siglo pasado los primeros nacionalistas ya se conocían como tales. No constituían un cuerpo ideológico compacto, los matices y aún las contradicciones surgían en cada charla, en cada debate, en el café y aún en las jornadas combativas que protagonizaban. Pero los unía una inquietud imparable, aquella fuerza que les daba no sólo la juventud sino el profundo amor que profesaban por la Patria. Y lo que es mejor aún, no se encandilaban con modelos extranjeros o modas pasatistas, sino que con total naturalidad conservaban un sello autóctono y original. Lo cual no significa que no abundasen en lecturas de los autores extranjeros más diversos, rescatando para sí los valores universales o los conceptos de honda significación para el caso argentino.

 Es quizás por ello que recién en 1934, al caer asesinado Jacinto Lacebrón Guzmán, se le considera como el primer caído del nacionalismo argentino. Para entonces una decena de muertes jalonaba el camino de la sangre. Muertes lamentadas, aún homenajeadas, pero que aquellos patriotas no sintieron como propias. En efecto, aunque cercanas en tiempo y espacio, inclusive en aspiraciones, creían tener motivos para no contarlas en el inventario propiamente nacionalista.

 En 1928 varios fascistas italianos caen destrozados bajo un explosivo colocado por anarquistas en el Consulado de Buenos Aires. En octubre de 1931 José Manuel Salas, de la entonces uriburista Legión Cívica, es asesinado por elementos del radicalismo. En 1933 es abatido en Córdoba el fascista argentino Anselmo Pro, en Buenos Aires el legionario suizo Wendelín Kaslín y en Avellaneda los fascistas italianos Leonardo Simone y Gerónimo Pugliese. Todos ellos eran fervientes militantes, pero a ninguno se le considero como el Primer Caído. Y la razón sustancial para ello es simple, histórica e indudable: nuestros nacionalistas consideraban al fascismo como un fenómeno extraordinario, pero italiano. Y razón colateral pero de importancia era esta otra: no creyeron oportuno que ningún extranjero fuera precisamente el Primer Caído del Nacionalismo Argentino.

 Hoy ciertamente podemos incluir en la nómina de los caídos a todos ellos. La distancia y el devenir de la historia mundial ha demostrado que lucharon precisamente por aventar lejos de la tierra al comunismo y al liberalismo. Pero entonces los matices estaban muy marcados y ni unos ni otros querían estrechar en demasía los vínculos. Años más tarde, hacia fines de los años ´30 o comienzos de los ´40 los propios compañeros de aquellos caídos se confundirán en la lucha de la Alianza Libertadora Nacionalista.

 Sin embargo creemos positivo mantener aquel título con que se honró a Lacebrón Guzmán como el Primer Caído. Y precisamente por esta razón es que la fecha de su deceso tiene para todos los nacionalistas del país un significado muy particular. El 15 de Septiembre debería ser la jornada en que, desde cualquier rincón, nuestro espíritu se regocijara en el recuerdo del héroe. Y recordándolo a él, supiéramos traer a la memoria los más de treinta muertos que nos han marcado en el camino. Los que mató la izquierda o los que asesinó la derecha liberal y regiminosa. No importa su autor, lo que interesa es la decisión, la firmeza y la ofrenda personal con que cada uno de ellos decidió entregarse por Dios y por la Argentina.

 Por todo ello y mucho más nuestra propuesta: 15 de Septiembre, Día de los caídos del Nacionalismo Argentino.


✒ Revista Cabildo | lunes, 15 de septiembre de 2008.
http://elblogdecabildo.blogspot.com.ar/2008/09/15-de-septiembre.html

1.9.15

Un casco 33 años después


 
 Un veterano de la guerra de Malvinas de 52 años, residente en Chubut, encontró el casco que usó durante el conflicto, ya que fue comprado por un coleccionista argentino que vive en Inglaterra.

 José Muñoz, quien vive en la localidad de Sarmiento, recibió ayer el llamado de un argentino de 39 años con domicilio en Cambridge, quien se desempeña como mecánico aeronáutico y colecciona elementos de guerra, informó el diario El Patagónico en su edición de hoy. El coleccionista, cuya identidad no se informó, le reveló en una comunicación telefónica a Muñoz que había comprado el casco con su nombre escrito a mano a un militar inglés y le envió fotos para demostrárselo.

 El argentino residente en Inglaterra supo del veterano por un artículo periodístico que escribió el pasado 2 de abril en un medio local la periodista de Sarmiento Paola Muñoz, prima del ex soldado. El llamado del coleccionista se produjo ayer, cuando el coleccionista se comunicó con el sector de Prensa de la Municipalidad de Sarmiento, donde trabaja Paola Muñoz, justo en el mismo momento en que el veterano había pasado casualmente por allí.

 "Llegué de causalidad a la Municipalidad porque Paola es mi prima y pasé a saludarla. Me pasó el teléfono y me dijo: 'van a hablar con vos desde Inglaterra'. En un momento pensé: 'es alguien que quiere hacer plata', pero después me dijo que no lo puede vender (al casco) porque no lo puede sacar del país, pero que lo va a cuidar.

 El comprador del casco explicó al diario provincial que, a través de un amigo de un militar inglés, había adquirido el casco que Muñoz usó durante la guerra, identificado por su nombre escrito a mano. "Es algo emocionante; han pasado 33 años de esto. Soy veterano de guerra porque figuro en los libros, pero en realidad no tengo nada porque cuando nos tomaron prisioneros nos sacaron todo" , dijo Muñoz.

 El coleccionista aseguró que "es un honor y un placer" tenerlo porque siente que "lo está cuidando". "Espero que algún día quede en algún museo". Y reveló que, tras adquirir varios elementos de soldados argentinos que lucharon en Malvinas nunca quiso contactarse con nadie para no molestar y traer recuerdos, pero este casco fue más especial y un chico me dijo '¨por qué no lo contactas?, la gente siempre se lo toma bien, como una buena historia'.

 Muñoz ingresó en febrero de 1982 como conscripto al Regimiento de Infantería 25 y fue enviado a Malvinas el mismo 2 de abril, en el buque Bahía de los Estados, hundido luego por el ejército inglés. El soldado fue tomado prisionero por los ingleses el día de la rendición argentina, el 14 de junio de 1982.

Fuente; DyN.

✒ Esteban Mac Laren | FDRA - Malvinas | 27 de agosto de 2015.
http://fdra-malvinas.blogspot.com.ar/2015/08/un-casco-33-anos-despues.html

25.8.15

Más sobre la colaboración chileno-británica

Nuevas revelaciones de la relación entre Chile e Inglaterra, el Beagle y las Malvinas
Documentos secretos que acaban de ser desclasificados dan cuenta del intercambio entre un diplomático chileno y otro británico en marzo de 1982

 Documentos secretos de la diplomacia británica. Foto: BBC Mundo

 Un diplomático chileno que sabía mucho y uno británico que quería saber tuvieron un revelador intercambio poco antes de que comenzara la guerra por las Malvinas en 1982.

 BBC Mundo tuvo acceso a documentos secretos de la diplomacia británica, desclasificados recientemente, que revelan detalles de su conversación.

 Ocurrió a principios de marzo de 1982. La ofensiva diplomática argentina por las Malvinas no aflojaba y el olor de pólvora estaba en el ambiente.

 En la embajada de Chile en la Argentina un teléfono suena. Es de la representación británica. El objetivo es reunir información.

 Cuatro años antes, Chile y la Argentina casi se habían enfrascado en una guerra por la soberanía de las islas Picton, Nueva y Lennox, ubicadas en el canal Beagle, la unión más austral de los océanos Atlántico y Pacífico.

 David Joy, entonces consejero de la embajada británica, quiere saber lo que su par chileno, Raúl Schmidt, podía contarle sobre aquella experiencia, que pudiera arrojar luces sobre una posible guerra.


INFORMACIÓN DE PRIMERA MANO

 Según consta en el archivo secreto "Argentina/Chile: la disputa por el canal Beagle", perteneciente al Ministerio de Relaciones Exteriores británico, Joy estaba interesado "particularmente en escuchar sus comentarios sobre el origen común de los problemas actuales de soberanía de Argentina con ambos gobiernos, el británico y el chileno".

 Schmidt había sido jefe de gabinete del ministro de Relaciones Exteriores de Pinochet hasta 1978, el almirante Patricio Carvajal. Contaba, entonces, con información privilegiada y de primera mano sobre el tema.

 Lo que escuchó de Schmidt lo envió de inmediato a sus superiores, según consta en un memorándum restringido que remitió a Colin Bright, encargado de la sección Sudamericana del ministerio del Exterior británico.

 Pero no sería hasta un mes después que al gobierno del Reino Unido le encajarían las piezas del rompecabezas.


LA TESIS SCHMIDT

 "La tesis de Schmidt se basa esencialmente en la necesidad de la Armada argentina de tener un puerto estratégico más al sur de su actual puerto seguro más austral, Puerto Belgrano (en el sur de la provincia de Buenos Aires). La opción obvia, Ushuaia, no es satisfactoria desde este punto de vista, dado que se encuentra bajo constante vigilancia chilena", explica el informe de la diplomacia británica al cual BBC Mundo tuvo acceso.

 "Por lo tanto, los argentinos están, según Schmidt, desesperados por conseguir algún otro puerto seguro en el sur, necesidad que puede verse satisfecha accediendo a las islas del sur del Beagle o a las Falklands. En este contexto, él cree que las disputas por la soberanía están vinculadas", continúa el informe.

 El 15 de marzo el informe fue recibido y distribuido entre los altos cargos del Ministerio de Relaciones Exteriores británico.

 Entonces viene la anotación a mano, que sugiere que dos semanas antes de estallar la guerra y con las relaciones entre Buenos Aires y Londres ya cortadas, los británicos estaban dispuestos a negociar un asentamiento naval argentino en las islas.

 "Creo que todos estamos de acuerdo en que el interés argentino en la seguridad del Atlántico Sur es parte de su interés por ganar soberanía de las islas. Después de todo, si todo lo que quieren fuese una base naval, podríamos acomodarlos fácilmente".

 "¿Podríamos acomodar fácilmente una base naval argentina? Porque de ser así, deberíamos tener esta idea en mente si reanudamos las negociaciones", completa otro comentario manuscrito sobre el mismo documento.


UNA TEORÍA "CON MUCHO SENTIDO"

 Según Joy, la conversación con Schmidt era la primera en sugerir que ambos conflictos territoriales por islas del sur estaban interconectados.

 "Tiene mucho sentido", le asegura a BBC Mundo Francisco Panizza, experto en política latinoamericana de la Escuela de Gobierno de la London School of Economics.

 Según el profesor, siempre ha habido muchas teorías, pero un vacío histórico para determinar por qué el gobierno de facto del general Leopoldo Galtieri eligió ese momento para invadir las islas británicas.


La tesis Schmidt. Foto: BBC Mundo

¿ANTICIPO O CRÓNICA ANUNCIADA?
 Más allá de la conversación diplomática, los documentos desclasificados revelan que el gobierno británico siguió con interés el conflicto entre Argentina y Chile por las tres islas estratégicas durante un buen tiempo.

 Según consta en el archivo secreto, en 1982 Argentina llevaba cuatro años de "intenso lobby" internacional para lograr revertir la mediación papal de 1978, que corroboraba la decisión de la Corte Internacional británica de adjudicarle la soberanía de las islas a Chile.

 "Aún no está claro cómo los argentinos seguirán manejando la disputa de, dada su falta de apoyo internacional"

 Sin embargo, Argentina cometió un error estratégico, desde el punto de vista de la diplomacia internacional, que terminó por sepultar cualquier posibilidad de apoyo, según evalúan los papeles del gobierno británico.

 La derogación a principios de año del tratado que 10 años antes había firmado con Chile para someter sus conflictos territoriales a arbitraje internacional no fue bien recibido por la comunidad diplomática.

 Tras dos intervenciones internacionales desfavorables, una casi guerra y años de lobby, parecía poco productivo para Argentina mantener los esfuerzos.

 "Aún no está claro cómo los argentinos seguirán manejando la disputa, dada su falta de apoyo internacional", aseguraba un informe confidencial realizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores para 10 Downing Street, sede del gobierno británico.

 El documento fue redactado el 29 de abril de 1982, sólo tres días antes de que la marina británica hundiera el General Belgrano, buque insignia de la marina argentina, hecho que determinó el curso de la guerra, favorable para los ingleses.


 LA NACION publicó varios artículos sobre las revelaciones del archivo inglés. Unos 3500 documentos acaban de ser desclasificados, entre los que se incluyen inéditos testimonios de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, documentos de su oficina privada en Downing Street, del "gabinete de guerra", comunicaciones del Foreign Office, del Ministerio de Defensa, del Almirantazgo y todo el material que resultó en el Reporte Frank (Frank's Report), el equivalente británico del Informe Rattenbach que se elaboró en la Argentina sobre la actuación militar en la guerra.
  Esteban Mac Laren | FDRA - Malvinas | agosto de 2015.
http://fdra-malvinas.blogspot.com.ar/2015/08/mas-sobre-la-colaboracion-chileno.html

22.8.15

“Santísima Trinidad”: Cuando el Ejército Montonero sale a la luz


 El buque que se está hundiendo en la base naval de Puerto Belgrano, “Santísima Trinidad”, fue atacado por Montoneros el 22 de agosto de 1975, cuando ya la guerrilla peronista había vuelto a la clandestinidad y el país era gobernado por la presidenta Isabel Perón, o “Isabel Martínez”, como la llamaban los montoneros en sus comunicados.

 La mina naval colocada por buzos expertos de Montoneros inauguró una impactante serie de ataques contra la Armada, la Aeronáutica y el Ejército con la cual la guerrilla peronista buscó demostrar a propios y extraños que había logrado un “salto de calidad: la construcción del ejército popular”, como explicó en octubre de 1975 en el documento “Hacia la construcción del Ejército Montonero”.

 Hasta ahí, los ataques a las Fuerzas Armadas, en especial al Ejército, eran la especialidad del Ejército Revolucionario del Pueblo, un grupo trotskista guevarista.

 En aquel momento, Santísima Trinidad era la primera fragata provista de misiles y constituía la joya más valiosa de la Armada; había sido construido con ayuda británica como parte de un acuerdo por 350 millones de dólares.

 Seis días después, Montoneros voló la pista del aeropuerto de San Miguel de Tucumán mientras despegaba un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea con ciento catorce personas a bordo, casi todos gendarmes que regresaban a San Juan tras haber participado durante dos meses en la lucha contra la guerrilla en aquella provincia. La caída del avión provocó la muerte de seis gendarmes y heridas en otros treinta.

 Pero, el golpe más audaz fue contra el Ejército: el ataque al Regimiento de Infantería de Monte 29, en Formosa, el domingo 5 de octubre de 1975. “Operación Primicia”. Fue un intento de copamiento que provocó un cruento combate que duró media hora y en el que murieron 24 jóvenes, doce guerrilleros y doce defensores del cuartel, entre ellos diez soldados conscriptos.

 La ley ordenaba a los jóvenes de 21 años que hicieran un año de servicio militar. En eso estaban esos formoseños cuando fueron atacados.

 Fue el debut del Ejército Montonero, con sus uniformes de color azul, que luego serían perfeccionados.

 ¿Para qué crear el Ejército Montonero? Para “la liberación nacional y la construcción de una patria justa, libre y soberana: la patria socialista” en el marco de la “guerra integral”, que, siempre según el documento de octubre de 1975, “nos permitió combinar en cada etapa las formas armadas con las formas no armadas de lucha. Por ejemplo, en 1973 tomó más relevancia el accionar no armado. La expresión fundamental del poder popular el 25 de mayo (en la asunción del presidente Héctor Cámpora) fue la movilización de masas. La falta de desarrollo de nuestra capacidad militar en ese momento impidió que durante el ´equilibrio estratégico´ avanzáramos hacia el aniquilamiento del enemigo”.

 En octubre de 1975, Montoneros estaba convencido de que el golpe, del que tanto se hablaba en la prensa y en los bares, era inevitable debido a una serie de factores: violencia política, inflación, desabastecimiento, debilidad política de la Presidenta, etcétera. Y, por lo tanto, tenía que prepararse para cuando los militares volvieran a tomar el gobierno.

 El lenguaje político de aquella época incluía conceptos como “agudizar las contradicciones”, extremar los conflictos. Montoneros, como otros grupos guerrilleros, pensaban que, incluso, el golpe podía acelerar la revolución socialista en la medida en que la represión militar convencería a la mayoría de la gente de apoyar al “ejército popular”, a los grupos guerrilleros.

 Terminó mal, pero en 1975 Montoneros tenía un poder de fuego considerable: durante ese año, realizó unas quinientas operaciones de muy distinta importancia y le provocó setenta y cinco bajas a la policía, a la que rebasaba en varias ciudades, según el libro Soldados de Perón, del politólogo británico Richard Gillespie. Roberto Perdía, que era el número dos de la guerrilla peronista, me dijo que la cantidad de militantes con formación militar ascendía a 12 mil; 2.300 de ellos eran “oficiales”, y que el número de adherentes o simpatizantes era diez veces superior: “Había unas 120 mil personas más o menos organizadas que adherían”.

Ceferino Reato | Perfil | Martes 22 de enero de 2013
http://blogs.perfil.com/ceferino/2013/01/22/santisima-trinidad-cuando-el-ejercito-montonero-sale-a-la-luz/

17.8.15

El Padre de la Patria



 En estos tiempos de cáos y confusión, donde parece no haber salida, la memoria del Padre de la Patria nos permite hacer un alto en el camino como en vivac, para contemplar y comprender el sentido de la historia universal y en especial la nuestra, la de los argentinos, hijos de la España Católica, forjada en los 800 años de lucha por la Reconquista de España, en contraposición a la modernidad anglosajona, matriz de esta globalización atea y materialista que dio todo lo que tenía que dar: estos frutos secos y amargos de la Cultura de la Muerte.

 La conversión de san Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, se realizó en 1521, en la misma fecha en que Lutero –gérmen y mentor del Renacimiento Sajón- se sublevó contra la Santa Iglesia Católica. La gigantesca obra de san Ignacio entre nosotros, las Misiones Jesuíticas, entre las cuales estaba Yapeyú, fundada por san Roque González de la Cruz -uno de los primeros mártires criollo- le costó la Compañía. Los enemigos de Dios: ingleses, portugueses, bandeirantes, esclavistas y borbones españoles afrancesados la transformaron en 1773, con la disolución y expulsión de la Compañía, en las “Ruinas de San Ignacio”.

 Pero Dios siguió escribiendo derecho. Cuando la Compañía es expulsada de América, Juan de San Martín es nombrado gobernador de Nuestra Señora de los Reyes Magos de Yapeyú, y por esa especialísima gracia de Dios, el 25 de febrero de 1778 nace en suelo guaraní, José Francisco de San Martín, el Padre de la Patria. De este modo crece entre la férrea disciplina militar española del padre y la maternal crianza de la niñera Rosa Guarú, que aunque guaraní es ya mestiza de espíritu y cultura por la fe.

 De ese cuño es el Padre de la Patria. Esa es nuestra herencia y nuestro destino, ya que no hay Patria si no hay padre. Como tampoco hay familia ni autoridad si se niega al varón, al padre, como sucede en el mundo muerto de la contracultura, que nació negando la Autoridad del Padre Eterno sobre todo lo creado y todos sus hijos.

 Por eso la reconstrucción de la Patria Argentina necesita comenzar por reconstruir el varón, el matrimonio, la familia.

“Que nadie se atreva a poner en duda nuestro amor a la Patria. Que nadie se atreva.” Juan Pablo II

 Victor Eduardo Vital (VGM) | El Malvinense  | Lunes 17 de agosto de 2015
http://elmalvinense.com/snacional/2015/1492.htm