17.7.14

Así fue la cruel guerrilla comunista en Tucumán

 
 En el fragor de la dramática guerra interna acaecida en la Argentina en los años 70´, un tema tan esencial como poco explorado (y en torno del cual giró la contienda), fue el intento por parte del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo)- la organización guerrillera mejor preparada y más aguerrida del continente- de llevar la guerra a la selva de Tucumán con el propósito de dominar la provincia, expandir su imperio a las provincias del norte, segregar una porción del territorio argentino e intentar conseguir el aval de la comunidad internacional para que fuera reconocido Estado Independiente, y desde allí, bajar a Buenos Aires y hacer un golpe de estado de filiación castro-comunista.
 
 Miles de combatientes del ERP al mando del emblemático guerrillero Mario Roberto Santucho, se lanzaron al ataque contra la democracia en búsqueda de ese objetivo. Para tal fin, a partir de mayo de 1974 (tercera presidencia de Perón) los castristas locales montaron numerosos campamentos guerrilleros en la selva de Tucumán secundados por un formidable aparato de retaguardia tanto en zonas urbanas de esa Provincia como en las provincias aledañas. Atacaron numerosos cuarteles, guarniciones militares y dependencias policiales en todo el país, con el propósito de conseguir armamentos y reforzar la Compañía de Monte en la Cuna de la Independencia. Crearon sofisticadas fábricas de armas, imprentas clandestinas y llevaron adelante un plan sistemático de secuestros a empresarios y militares (muchos de ellos seguidos de muerte) para canjearlos por dinero o negociarlos por guerrilleros detenidos por las fuerzas legales. Exactamente la misma situación vive hoy el estado de Colombia con el terrorismo narcomarxista de las FARC.
 
 Por entonces, la experiencia cubana, el ejemplo del Che Guevara y otros episodios ideológicamente afines, fueron el faro que marcó la senda de la guerrilla “santuchista”. Pero sin dudas, fue la guerra de Vietnam la que atravesó y marcó por completo al ERP y la virtual guerra de secesión que vivió la Argentina entre 1974 y 1977. El Che Guevara había ordenado a sus feligreses “crear dos, tres, cien Vietnam” y encender la pradera revolucionaria en el conosur. Santucho y sus miles de combatientes leían permanentemente a los doctrinarios vietnamitas, estudiaban sus estrategias, se entrenaban en función de ellas; a Buenos Aires la llamaban “Saigón”. Su objetivo era cumplir el papel del Vietcong (ejército irregular que peleó contra las tropas americanas en Vietnam) y para tal fin, escogieron la zona geográfica más parecida posible a la existente en Vietnam. Ahora la selva vietnamita sería reemplazada por la de Tucumán (que era más cerrada y espesa) y los cañaverales de azúcar ocuparían el lugar de los arrozales. Sendos ámbitos eran ideales para “pegar y esconderse” tal el dogma de la “guerra de guerrillas”. Asimismo, la gran densidad de población y la pobreza imperante en Tucumán, les permitiría (según ellos creían) ganarse el apoyo masivo de la gente. El ERP no estaba sólo: peleó con tropas de refuerzo de guerrillas provenientes del MIR de Chile, del ELN de Bolivia, de Tupamaros del Uruguay y de otros países. El entrenamiento y adoctrinamiento fue proporcionado por el estado totalitario de Cuba y fue el único campo de batalla donde el ERP realizó tareas de guerra conjuntas con Montoneros.
 
 En tanto, el gobierno nacional, en medio de una situación preanárquica en un país en grave riesgo de ser segregado, tras varios fracasos lanzó en febrero de 1975 el “Operativo Independencia”, ordenándole a las Fuerzas Armadas entrar en guerra y aniquilar a través de operaciones de combate el accionar de los elementos subversivos obrantes en Tucumán.
 
 Durante los primeros tiempos, dicho Operativo fue encabezado por el General Acdel Vilas. No es casualidad que dadas las condiciones de una guerra que por imposición del bando atacante siguiera a pie juntillas la experiencia vietnamita, meses después fuera convocado a comandar el Operativo el General Antonio Domingo Bussi, quien fuera entrenado precisamente en Vietnam en 1968. Nunca se imaginaría Bussi que casi un lustro después, todo lo allí aprendido debería aplicarlo en su país, ahora no como aprendiz y espectador, sino como protagonista y conductor. Tanto sea por el lado de la guerrilla como por el de las fuerzas legales, el emblema de Vietnam sobrevolaba Tucumán (el corazón de la guerra revolucionaria) y por añadidura el resto del país.
 
 Nuestro pasado reciente se encuentra tan pésimamente contado y distorsionado, para erradicar las historietas que se difunden por los medios masivos de comunicación hemos relanzado este libro “El Vietnam Argentino, la guerrilla marxista en Tucumán”, obra prologada por el avezado politólogo Rosendo Fraga.
 
 Los documentos, los testimonios (muchos inéditos), el fanatismo ideológico, la estructura sectaria del ERP, los combates, los objetivos, el nexo con tropas guerrilleras extranjeras, la vida en los campamentos guerrilleros, el apoyo de Montoneros, el Operativo Independencia, la respuesta militar, la lucha por ganar el consenso de la población, los enfrentamientos terrestres, aéreos y todos los detalles de esta dramática guerra, constituyen el objeto de análisis de la presente obra.
 
 Debo confesar que, a diferencia de mis trabajos anteriores, nunca me sentí tan espectador de mi propio libro. Los numerosos y escalofriantes testimonios y datos hablan por sí.
Llama mucho la atención que quienes hoy levantan la atractiva y remunerable banderita de los “Derechos Humanos”, no recuerden ni reclamen en lo absoluto a quienes para llevar adelante un Vietnam Argentino, no dudaron, llegado el caso, en asesinar niños, mujeres, simples pobladores y por supuesto un sinfín de uniformados, si sus objetivos ideológicos así se los imponía.
 
 Quizás el relanzamiento de este aporte sirva para enriquecer un debate incompleto (verdadero monólogo) mal llevado por imposición de la insistente mirada tuerta que emana desde el Poder Ejecutivo Nacional.
 
✒ | La Prensa Popular | Nicolás Márquez. 17 de julio de 2014.

15.7.14

¿Qué se hizo del subsidio soviético a Cuba?

 
 Es la pregunta que renace tras el encuentro de Vladimir Putin y Raúl Castro, y sus declaraciones de un pronto estrechamiento de relaciones en todos los ámbitos, apuntando a un nuevo idilio entre La Habana y Moscú.
 
 El informe del 2014 del Índice de Progreso Social, un proyecto internacional de estudios sociales sin fines de lucro ni interés ideológico, a través del análisis de 56 factores que miden la calidad de vida de 132 naciones, afirma que los mejores países para vivir en América Latina son Costa Rica, Uruguay, Chile, Panamá y Argentina, y los peores, Bolivia, Paraguay, Nicaragua, Honduras y Cuba, que sólo destaca, y cada vez menos, en algunos índices de salud y educación.
 
 Para este veredicto no se mide el desarrollo económico y científico, ni el PIB per cápita; se focaliza el progreso social mediante elementos básicos como la nutrición, los cuidados médicos, agua potable y alcantarillados, vivienda, seguridad, educación, acceso a la información y a la comunicación, cuidado del ecosistema, derechos individuales, libertades, tolerancia, inclusión, entre otros factores. El hecho de que Cuba aparezca también a la cola en los estudios sobre el desarrollo económico en la región, obliga a preguntarse cómo es posible un retraso tan abismal en el que se considera el país de América Latina que más subsidios y colaboraciones económicas ha recibido de sus aliados y de más de una decena de países de Europa y el resto del mundo.
 
 El anuncio de una nueva época de relación bilateral entre Cuba y Rusia, comenzando por un centro de conexión de transporte en Mariel, un aeropuerto y la instalación en Cuba de infraestructura para el sistema de navegación ruso GLONASS, apuntan a que La Habana quiere volver a dar a Moscú un peso importante en la economía, obligada por las vacilaciones de Washington para eliminar el bloqueo económico, por la fuerte disminución del subsidio petrolero de Venezuela, y por la inestabilidad que las protestas sociales han trasmitido a los acuerdos económicos y financieros establecidos con sus aliados latinoamericanos.
 
Bancarrota a pesar de millonarios subsidios
 Tras la desolación de la guerra, Europa pudo reconstruirse gracias a los 13 mil millones de dólares que a través del Plan Marshall se le concedió entre 1947 y 1952. Sin embargo, el gobierno cubano llevó al país a su bancarrota actual tras casi treinta años de subsidios que ascendían a más de 4 mil millones de dólares anuales, sin contar en esa cifra las facilidades de pago y comercio que las naciones socialistas otorgaban a la isla, sin contar toda la ayuda extra que recibía Cuba de otros países socialistas miembros del llamado Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) y sin contar, entre otros ingresos, los altos alquileres para instalaciones militares y de inteligencia, por ejemplo, los 200 millones de dólares que pagaba Rusia cada año por la renta del Centro de Radares Lourdes en Pinar del Río.
 
 A la pregunta de dónde se invirtió tanto recurso si es evidente que no se hizo en la isla, La Habana y sus aliados y amigos internacionales responden escudándose en los gastos que provocaron a la economía isleña las regulaciones internacionales impuestas por el bloqueo norteamericano, pero Fidel Castro jamás aceptó la responsabilidad del gobierno en el despilfarro de esos descomunales subsidios y oportunidades de desarrollo, algo que sí ha hecho ya Raúl Castro, aunque sea de modo tímido.
 
Costosas batallas ideológicas
 Aunque el cubano de a pie ya lo sabe, el gobierno no ha querido reconocer que durante más de tres décadas ha gastado cientos de millones en batallas ideológicas en la isla y fuera de ella (la famosa Batalla de Ideas, por ejemplo, dilapidaba millones en organizar actos públicos, imprimir materiales propagandísticos, etc., en momentos en que el Ministerio de Salud reconocía problemas graves en la prevención de enfermedades por falta de recursos); no reconoce que ha estado financiando movimientos de izquierda, democráticos o insurgentes, en América Latina, Asia y África; ni que financió casi totalmente la presencia de ejércitos cubanos en la guerra de Siria contra Israel en las alturas del Golán; en las guerras de Etiopía, Angola y Zaire; en los movimientos guerrilleros de Nicaragua, El Salvador, Bolivia y Colombia, y, más recientemente, en Venezuela, donde se encuentran más de 15 mil efectivos. Antiguos colaboradores del gobierno han denunciado las inversiones millonarias de La Habana en proyectos sociales en países aliados, en los cuales se regala a otros lo que en Cuba hace falta, por ejemplo, el financiamiento de la construcción de cientos de miles de casas mientras en la isla hay más de 600 mil familias que necesitan una vivienda y, según estadísticas del gobierno, más del 40% de los inmuebles en estado crítico.
 
 Estos acuerdos entre Cuba y Rusia despiertan desconfianza no por último entre los analistas cubanos en el exilio, y el único atisbo de esperanza que encuentran es que, esta vez, Rusia se regirá por su ya demostrado pragmatismo comercial: Cuba vuelve a ser una punta de lanza contra Washington en el terreno político, pero especialmente es el pendón de conquista más sólido que la economía rusa planta en tierras americanas, interesada en impedir que Europa y Estados Unidos sigan quitándole terreno a su expansión económica mundial. Lejos están los tiempos románticos del subsidio gratuito a la isla, y aunque sean tiempos distintos, la pregunta que todos se hacen es si el gobierno de La Habana desaprovechará esta nueva oportunidad para sacar a Cuba de la depauperación económica y social que el propio Raúl Castro ha reconocido en sus discursos.

✒ | Deutsche Welle | Amir Valle. Martes 15 de julio de 2014.
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9.7.14

Ivonne Bordelois

 
 Es poeta y ensayista. Se doctoró en lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachusetts con Noam Chomsky y ocupó una cátedra en la Universidad de Utrecht (Holanda). Recibió la beca Guggenheim en 1983. Ha escrito varios libros, entre los cuales se destacan El alegre Apocalipsis (1995), Correspondencia Pizarnik (1998) y Un triángulo crucial: Borges, Lugones y Güiraldes (1999, Segundo Premio Municipal de Ensayo 2003) [...] La palabra amenazada (2003), Etimología de las pasiones (2005), A la escucha del cuerpo (2009) y Del silencio como porvenir (2010). Ganó el Premio Nación-Sudamericana 2005 con su ensayo El país que nos habla.

✒  Libros Del Zorzal.
http://www.delzorzal.com/autores/b/270-ivonnebordelois





8.7.14

Inglaterra admitió que no habría ganado la guerra de Malvinas sin la ayuda de Chile


 Un ex militar británico que fue el nexo del gobierno de Thatcher con la dictadura de Pinochet habló por primera vez sobre la importancia que tuvo ese vínculo para el resultado final de la guerra.

 Sidney Edwards, un ex militar de 80 años, habló por primera vez sobre el rol que tuvo en la guerra de Malvinas como un nexo entre Chile y Gran Bretaña. En una entrevista con la revista Qué Pasa, contó cómo fue su trabajo con la Fuerza Aérea de Pinochet y admitió: "La ayuda de Chile fue absolutamente crucial. Sin ella, habríamos perdido la guerra”.

 Si bien Chile adoptó públicamente una posición de neutralidad en el conflicto bélico, en 2012 se confirmó con documentos oficiales que apoyó a las tropas inglesas. Pero, de acuerdo al diario The Daily Telegraph, esta es la primera vez que habla alguien que estuvo directamente involucrado en las negociaciones.

 Edwards, que en 1982 tenía 47 años, fue elegido para ocupar un rol sensible debido a que tenía un manejo fluido del castellano. Como miembro de la Fuerza Aérea del Reino Unido había sido agregado militar en Madrid y eso le había dado experiencia en el manejo del idioma. Además, tenía experiencia en la coordinación de tareas de inteligencia con otros países.

 En la entrevista al medio chileno que funcionó como un adelanto del libro que va a publicar próximamente en Londres bajo el título “Mi guerra de Malvinas secreta”, Edwards dio detalles de su relación con la Fuerza Aérea Chilena. Al llegar a Santiago vestido de civil, debía negociar con su titular, Fernando Matthei, para conseguir el apoyo chileno. El general Matthei me dio la mano cálidamente. Me ofreció cooperación total dentro de los límites de lo práctico y de lo diplomáticamente posible. Enfatizó la necesidad de mantener el secreto. No pude creer la cooperación que logré con él y, por supuesto, con el resto de sus oficiales. Obviamente el general Matthei era un hombre muy pragmático y sabía dos cosas clave: que si Chile no nos ayudaba en la guerra, después los argentinos caminarían derecho a tomar las islas del canal Beagle. Lo otro es que Matthei sabía que ésta era una oportunidad ideal para conseguir armamento, inteligencia y otras cosas que normalmente no habrían conseguido”, reveló.

  Unos días después, Edwards ya tenía un documento de identidad falsificado, una licencia para manejar y acceso privilegiado a las oficinas de la Fuerza Aérea de Chile. Desde ahí, coordinó el uso de un radar de largo alcance en Punta Arenas, que permitía ver los movimientos aéreos en Ushuaia, Río Gallegos, Río Grande y Comodoro Rivadavia.“Mi opinión personal, y creo que es similar entre mis jefes del Ministerio de Defensa y la primera ministra Margaret Thatcher, es que la ayuda que logramos de Chile fue absolutamente crucial”, dice Edwards. “Sin ella, habríamos perdido la guerra”, consideró el militar retirado.

 Cuando terminó la guerra, el militar inglés se quedó unos días más en Santiago y se fue a festejar a una discoteca céntrica. “Muchos de nuestros colegas chilenos se nos unieron allá y parecían tan contentos como nosotros con la victoria”, remarcó.

 Al volver a Gran Bretaña, Edwards fue condecorado con la Orden del Imperio Británico por sus servicios. Como la participación de Chile en el conflicto fue secreta hasta hace dos años, los documentos oficiales no podían consignar dónde había estado durante esos meses.
 
Info News | Lunes 7 de julio de 2014.

24.6.14

La "doble vida" de Fidel Castro: el relato de un guardaespaldas

 
 Juan Reinaldo Sánchez dice conocer al verdadero Fidel Castro, al hombre detrás del símbolo vestido de verde olivo.

 Durante 17 años, el exteniente coronel fue parte del círculo más íntimo de escoltas del líder de la revolución cubana.

 Sus anécdotas, y sobre todo, las fotos que lo muestran desenfadado cerca del expresidente cubano, parecen confirmarlo. Incluso, en unas imágenes filmadas de forma independiente por la BBC en Cuba en 1993, Sánchez aparece al lado del comandante. (Ver video)

 Pero Sánchez cayó en desgracia hace 20 años. Su hermano desertó y él terminó en prisión hasta que escapó en una lancha a Miami en 2008.

 Ahora, acaba de publicar el libro "La vida secreta de Fidel Castro" (*), en el que dice hacer revelaciones explosivas. BBC Mundo conversó con él sobre las intimidades del exlíder cubano.

 El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba no dio respuesta a la solicitud de la BBC para reaccionar sobre la entrevista.

Una vida de riquezas
 La mayor revelación de Sánchez en su libro tiene que ver con lo que él considera es la riqueza personal de Fidel Castro.

 "En el libro yo ofrezco las evidencias de que Fidel tenía una vida de lujos", asegura Sánchez.

 "No muchas personas en el mundo pueden decir que tienen una marina privada con cuatro yates, un bote de pesca y más de 100 hombres que cuidan esas propiedades".

 "Nadie en Cuba sueña con tener un coto de caza personal, más de 20 residencias que yo conocí y una isla privada, Cayo Piedra, (al sur de Bahía de Cochinos) que cuenta con un restaurante flotante y un delfinario donde Fidel llevaba a su familia y amigos cercanos", cuenta Sánchez.

 "Al contrario de lo que siempre ha dicho, Fidel nunca ha renunciado a las comodidades capitalistas o escogido vivir en la austeridad. Su modo de vida es el de un capitalista sin ningún tipo de límite", escribe en el libro.

 Esta no es la primera vez que se afirma que Castro goza de una gran riqueza.

 En 2006 la revista Forbes incluyó al líder cubano en su lista de los 10 "reyes, reinas y dictadores" más ricos, citando a funcionarios no identificados que afirmaban que Fidel contaba con una fortuna lograda con los beneficios de las empresas de propiedad estatal.

  El líder cubano negó vehementemente el informe. De hecho, todas estas acusaciones siempre han sido negadas por el gobierno cubano, quien en ocasiones afirmó que Castro vivía de su salario oficial equivalente a US$ 36 al mes.

 
Doble personalidad
 Sánchez describe a Fidel como un hombre carismático e inteligente pero manipulador, egocéntrico y de sangre fría.

 Para Cuba y los cubanos, su vida privada siempre fue tratada como secreto de Estado.

 "Fidel yo diría que tenía una doble vida, así lo veía yo. Fidel Castro tenía una imagen pública de una persona sencilla y modesta, hasta afable, pero en su vida privada era algo muy diferente", agrega.

 "Yo nunca lo vi con una expresión de cariño hacia su familia, nunca lo vi darle un beso a sus hijos en la mañana. Las relaciones entre la familia eran más bien frías y distantes".
 
 "A juzgar por lo que yo pude ver en su residencia de Punto Cero, la relación con su esposa Dalia Soto del Valle, era también así. Ella era como su ayudante personal, le traía documentos para leer, o lo que él necesitara. Pero nunca vi el afecto que uno se imagina en una matrimonio".

 "Con sus amantes su actitud era otra. Era más cortés y hasta les llevaba flores en los cumpleaños".

Drogas
Tal vez la acusación más seria de Sánchez en su libro tiene que ver con el supuesto tráfico de drogas.

 Sánchez alega que Fidel le dio protección en Cuba a un conocido traficante de drogas, aunque no sugiere que Castro obtuvo beneficios económicos.

  Sin embargo, Sánchez asegura que nunca escuchó nada que vinculara a Castro con el supuesto tráfico de drogas de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

"Ese fue el momento en el que Fidel dejó de ser mi ídolo. Para mí, él era lo más grande, el hombre por el cual yo estaba dispuesto a morir", recuerda.

"Pero a partir de ese momento me decidí a encontrar una manera de salir porque no podía entender que estuviera protegiendo a un hombre que había negado públicamente cualquier implicación en el tráfico de drogas".

 Es difícil saber si las acusaciones de Sánchez son ciertas o no. Lo concreto es que Castro emerge del libro como el jefe de un negocio familiar, inclinado a tratar a la empresa como su propiedad privada.

 Sin embargo, incluso esto podría ser impactante para muchos cubanos, que desde hace más de 50 años han visto al exmandatario cubano como uno de los suyos, un revolucionario genuino con gustos sencillos.

 * El libro La Vie Cachée de Fidel Castro fue publicado en francés a cuatro manos con el periodista Axel Gyldén. La versión en español e inglés será publicada este año.

11.6.14

Hallan en Perú fosa con 800 víctimas de Sendero Luminoso

 
 Se trata de indígenas que fueron asesinados entre 1984 y 1990 por no unirse al grupo terrorista o por estar enfermos.
 
 Una fosa con los restos de unas 800 personas fue encontrada en la provincia de Satipo (Junín), en Perú, gracias a gestiones de la Fiscalía. Se trata de víctimas de las matanzas perpetradas por el grupo de ultraizquierda Sendero Luminoso entre 1984 y 1990 y corresponden a restos de indígenas, en su mayoría machiguengas y asháninkas. La búsqueda comenzó hace algunos días tras recibirse información de parte de ciudadanos.

 La fosa, conocida como Saigón, es “la fosa común más grande hallada en el país. No fue mencionada por la Comisión de la Verdad y Reconciliación”, dijo Carlos Angulo Mera, miembro de la Presidencia del Consejo de Ministro y de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso, y se halla en una zanja natural donde eran arrojados los cuerpos de quienes no seguían las órdenes de los terroristas o estaban enfermos y eran ejecutados por esa razón.

 El funcionario dijo también que se han iniciado labores para resarcir a los deudos de quienes murieron a manos de los subversivos. Además, están a la espera de que el Ministerio Público dé la orden de exhumar los restos, aunque todavía se desconoce la fecha exacta en que el lugar será abierto en presencia de los forenses del Ministerio Público. Se estima que 40 comunidades indígenas desaparecieron como consecuencia del conflicto armado entre Sendero Luminoso y Lima.
 
Poder actual muy debilitado 
 El regidor de Pangoa, Luis Pichuca, recordó al diario El Comercio que “pueblo enteros fueron arrasados por los terroristas. Por ejemplo, en Alto Tincabeni, de 300 personas, se salvó solamente una”. “Este es el inicio de la búsqueda de los desaparecidos ashánuincas, nunca antes se hizo este trabajo”, dijo el jefe del equipo forense, Iván Rivasplata. En reiteradas ocasiones, dirigentes de esa etnia han reclamado al gobierno que busque y exhume a sus compañeros.

 Saigón, la zona donde se encuentra la fosa, es un lugar aislado ubicado a 12 horas a pie del último lugar donde hay una carretera. “En Saigón aún se ven trincheras en las cumbres y cultivos de plátanos y papaya que dejaron los terroristas después de deforestar 500 hectáreas de bosques”, dijo un poblador citado por El Comercio. En esa zona todavía opera una columna de los remanentes de Sendero Luminoso al mando de Víctor Quispe Palomino, alias “José”.
 
 Si bien ese grupo mantiene un poder de fuego relativamente importante, dista de ser la amenaza que fue hace unas décadas. Además los rebeldes que quedan rompieron con la ideología original del fundador, Abimael Guzmán. Otra columna más pequeña que opera en la selva es fiel a las ideas, pero su capacidad de ataque está muy debilitada. Sendero Luminoso, cuyas acciones dirigidas en su mayor parte contra campesinos pobres fueron repudiadas por la comunidad internacional, causó de forma directa más de 40.000 muertes entre 1980 y 2000, según la Comisión de la Verdad.

 ✒ | Deutsche Welle | DZC (dpa, Diario Correo, La República, El Comercio). Miércoles 11 de junio de 2014.
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10.6.14

Historia mapuche


 Muchos creen que los mapuches fueron el pueblo originario de nuestro país, y que la civilización blanca, empezando por los virreyes españoles y terminando con el General Roca, los exterminó en un largo genocidio. Si aceptamos esta historia, cargaremos a nuestros descendientes con una culpa criminal, completamente imaginaria. Este artículo pretende despertar la curiosidad del lector hacia la historia argentina: hay muchísimos libros, ensayos y estudios publicados sobre estas cuestiones. El que decida leerlos descubrirá que la historia no es así, que nunca lo fue, que no puede dividirse en buenos y malos. Por eso consignamos algunas pistas.



 Uno de los personajes más trascendentes de la historia argentina es el cacique chileno Juan Calfucurá, nacido a fines del Siglo XVIII. En una carta datada el 27 de abril de 1861 y dirigida "a un hermano", dice: "Yo no estoy en estas tierras por mi gusto, ni tampoco soy de aquí, porque estaba en Chile y soy chileno, pero fui llamado por don Juan Manuel; ahora hace treinta años que estoy en estas tierras".

 El don Juan Manuel de referencia sería Rosas, el Restaurador de las Leyes, gobernador de Buenos Aires para los tiempos en que Calfucurá cruzó la cordillera de los Andes y se instaló en Salinas Grandes (La Pampa-Buenos Aires) donde levantó su toldo principal. Pero Rosas no tenía autoridad ni mando para "llamar" a un cacique extranjero, y obligarlo a permanecer en nuestro país durante 39 años. En cambio sí es posible, como sostienen algunos historiadores, que Rosas haya favorecido la entrada de Calfucurá a la vasta llanura central de nuestro país, para unificar el frente indio. En adelante, sería más simple negociar con un emperador que discutir con mil caciques y capitanejos de raza y lengua diversas. Todas las acciones de Calfucurá sugieren una enorme ambición personal, de modo que su larga aventura en nuestro país mal puede describirse como un acto de obediencia a un gobernador extranjero que "lo mandó llamar".

 El autor que narra esta historia con mayor detalle es Estanislao Zeballos ("Callvucurá y la dinastía de los Piedra", 1928, Buenos Aires) consignando que el cacique huiliche ("gente del sur") visita en 1833 a sus lejanos parientes de la parcialidad voroga, o vorogana, es decir originaria de Vorohué, Chile, instalada en Salinas Grandes, Argentina. Calfucurá manifiesta que viene a comerciar pacíficamente, de modo que el cacique Rondeau lo autoriza a desmontar, con sus hombres. Al día siguiente se produciría la feria de ponchos, matras, piezas de plata, aguardiente, etcétera. Pero en lugar de hacer lo convenido, Calfucurá ordena a sus conas (guerreros) que de inmediato muden caballos, monten sus potros de combate y ataquen las tolderías indefensas. La matanza se produce en plena madrugada: el jefe Rondeau y sus principales lugartenientes son degollados en el lugar. Otros huyen. La mayoría de la tribu permanece en estado de shock. Después será anexada por los araucanos de Calfucurá.

 El nuevo jefe habla a los vorogas: "Ha cambiado el gobierno de la pampa, porque así conviene a la voluntad de Dios. Siendo elegido por el Ser Todopoderoso para reemplazar a los perjuros Rondeau y sus hermanos, la misión se ha desempeñado con toda felicidad, con lo cual queda demostrado que todo es obra de Dios. Quiero la paz con todos mis hermanos, pues traigo de la Providencia la misión de hacer desaparecer a los culpables y unir a la familia araucana en un vasto e invencible imperio, en prueba de lo cual volaría en socorro de los caciques que se vieran amenazados por los cristianos".

 Estas palabras están contenidas en un curioso manuscrito de 150 fojas que halló el profesor Estanislao Zeballos en 1879, cerca de General Acha, cuando los lanceros indios huían de las tropas del general Levalle, que eran parte de la avanzada de Roca. En efecto, aquellos hombres llevaban archivos de sus acciones y declaraciones, al tiempo que poseían sellos y papelería correspondientes a la Confederación de Salinas Grandes. Calfucurá mostraba un marcado carácter militar. En sus tiempos fue conocido como "el Napoleón de las Pampas". Se sumaron a sus filas, dedicadas al robo de ganados y secuestro de cautivas blancas, que eran vendidas como esclavas o utilizadas como sirvientas de cama, numerosas agrupaciones de indios pampas, y también blancos prófugos de la ley, o de las autoridades políticas. Recién a fines de 1856, las parcialidades araucanas, plenas de ganados, sin mayores sobresaltos, resuelven exigir a Calfucurá que disuelva la Confederación, para que cada cual disponga libremente de tratar y comerciar con indios y cristianos. Algunas indiadas retornan a Chile, otras al sur de los ríos Negro y Limay. Calfucurá permanece en su santuario de Salinas Grandes, con unos 800 lanceros y una cantidad imprecisa de "chusma" (esto es, población no combatiente) integrada por viejos, viejas, mujeres y niños.

 Toda la carrera de Calfucurá, desde 1833 hasta 1872, es una sucesión de astutas maniobras y triunfos militares. Agrupando a capitanes de distintas parcialidades argentinas y chilenas, el cacique general asalta y saquea poblaciones argentinas de Buenos Aires, Santa Fe, San Luis, Córdoba, Mendoza, arrebatando arreos de hasta 200.000 animales, más cientos de cautivas blancas, y dejando un tendal de paisanos degollados, lanceados y casas incendiadas.

 En 1872, con el propósito de vengar a las tribus de sus aliados Manuel Grande y Chipitruz, diezmadas por don Juan Catriel, indio amigo del gobierno, Calfucurá arrasa la ciudad de 25 de mayo, llevándose 150.000 cabezas de ganado y 500 cautivos. Los 6000 lanceros dejan un saldo de 300 pobladores muertos. Pero el general Ignacio Rivas, con escasas tropas y los indios amigos del cacique argentino Cipriano Catriel, se interna en el desierto, uniéndose a las fuerzas del coronel Boer, jefe de la frontera centro, en los campos de San Carlos.

 Los araucanos presentan batalla frontal, que no era su fuerte. De cualquier manera, el brillante Calfucurá aún disponía de 2500 lanzas, y Rivas sólo de 600 soldados y mil lanceros de Catriel y Coliqueo (indios amigos) que resultaron la fuerza decisiva. Calfucurá fue derrotado y su gente se desbandó. Pocos meses después, el Napoleón de la Pampa moría de pena en su toldo de Chilihué ("Pequeño Chile") en Salinas Grandes. Mientras tanto, sus aliados caminaban hacia Chile, por la famosa Rastrillada de los Chilenos, para vender el botín de vacunos, caballares y lanares, que tan caro les había costado.

 Así comenzó el ocaso del imperio araucano, siete años antes de la Campaña al Desierto de Roca, en 1879.

 Una vez vencidos los araucanos, Argentina y Chile resolvieron sus principales conflictos de límites, en 1881.

 Algunos autores hablan de una Invasión Araucana en 1825, al consolidarse la independencia de Chile. La mayor parte de las tribus había elegido el bando realista, y luego tuvo que refugiarse en la Argentina para evitar represalias. En las crónicas de la época no figura la palabra mapuche, mencionándose muchas otras parcialidades indígenas como serranos, puelches, pampas, vorogas, ranqueles y araucanos.

 Autores de referencia: R.P. Meinrado Hux, Estanislao Zeballos, Juan Carlos Walther, Alfredo Ebelot.

 Nota Final: Dijo Calfucurá de sus hermanos de sangre, los indios pampas de la Argentina: "¡No voy a dejar uno vivo!".


✒ Rolando Hanglin | La Nación | Martes 10 de junio de 2014.
http://www.lanacion.com.ar/1727466-historia-

Rolando Hanglin nació en 1946 en Ramos Mejía. Desciende de dos familias antiguas de lo que antes era un pueblo de la Provincia. Estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires. Cursó Estudios de Antropología Asiática de la Universidad de El Salvador. Ejerce el periodismo desde hace 45 años. Fue director y jefe de redacción de revistas como "Para Tí", "Goles" y "Satiricón", desempeñándose como columnista de "Gente", "El Gráfico" y muchas otras. Desde 1978 trabaja en radio. Tras 23 años en Radio Continental, conduce su propio espacio por Radio 10 a partir de enero de 2007. Publicó siete libros, el más conocido de los cuales fue "El Hipie Viejo". Tiene tres hijos, estuvo casado dos veces y vive en pareja con Marta Elena Ibáñez Vidal del Carril.