26.3.15

La Argentina enfrenta limitaciones hasta para transportar efectivos al archipiélago

 
La Argentina enfrenta limitaciones hasta para transportar efectivos al archipiélago
Las Fuerzas Armadas carecen de la capacidad bélica que le atribuye el gobierno británico
 
 En un escenario de guerra insular, el bando atacante debe asegurarse de entrada el dominio del mar y del aire. En una hipótesis de esa característica, la Argentina tiene hoy la capacidad de proyectar una fuerza de ocupación sólo hasta la isla Martín García...
 
 En concreto, nuestro país no puede siquiera llegar con militares equipados para el combate a las islas Malvinas. Eso más allá de cualquier deseo o fantasía de política doméstica. Los 650 kilómetros hacia las islas Malvinas representan una barrera infranqueable. No hay buques de desembarco ni barcos de transporte de tropas. Ni siquiera está en servicio el rompehielos Almirante Irízar como para ser usado como plataforma de logística militar, como en 1982. Esa sola situación táctica elimina cualquier otra posibilidad.
 
 Podrá argumentarse que la Argentina tiene decidida la compra de cuatro barcos polares a Rusia. Los problemas de abastecimiento de las bases antárticas fueron evidentes hace un par de años. El alquiler permanente de dos buques rusos para las campañas de entrega de suministros en la Antártida llevaron a la conclusión de que se gastaría menos con la adquisición de barcos similares. Y en caso de completarse ese contrato, esos buques llegarán con otro gobierno en el poder.
 
 Algo similar pasa con la demorada compra de aviones de combate. Los Mirage no sólo no pueden combatir, sino que tienen prohibido el vuelo en días nublados por reiterados problemas en su instrumental. Y la cantidad de misiles aire-aire de los A4 alcanzarían para una sola misión de cobertura aérea. La Argentina negocia la compra de un escuadrón -18 aviones, contándose los biplazas de entrenamiento y un par para canibalizar para repuestos- y ése será en dos o tres años el núcleo operativo de la Fuerza Aérea. En la guerra de 1982, se contaba con más de 120 aviones de combate de primera línea.
La Armada entonces también era una orgullosa unidad de ataque. Podía proyectar el poder naval con la presencia de un portaaviones y varias unidades de superficie que conformaban un apreciable grupo de combate.
 
 El 1° de mayo de 1982 estuvo a minutos de medirse con la flota británica. Era la operación Banzai, en la cual las entonces nuevas corbetas aprovecharían su velocidad para meterse por el flanco británico y lanzar dos docenas de misiles Exocet. Minutos después llegaría una oleada de aviones A4Q con seis bombas de 500 kg cada uno. Luego aparecerían los Super Etendard y sus Exocet. La falta de viento demoró el despegue de los cazabombarderos embarcados y ese combate aeronaval fue anulado. Quienes estaban a punto de participar de esa operación analizaron que el posible resultado hubiese sido la destrucción mutua de las flotas.
 
 Hoy la realidad es diferente. Hasta hace poco, los buques argentinos practicaban tiro con munición vencida de los años 50. No hay portaaviones y los vehículos anfibios de Infantería de Marina -vitales en el 2 de abril- no están disponibles, aunque se tuviese con qué llevarlos a las islas. El destructor Hércules fue reconvertido en un transporte rápido para no más de 150 infantes, y su par Santísima Trinidad se hundió amarrado en el muelle... Sin esas dos unidades navales, tampoco se tiene disponible cobertura antiaérea.
 
 Y en las islas Malvinas los modernos Typhoon aseguran el control del aire. Durante el gobierno kirchnerista, una corbeta argentina persiguió a un pesquero chino en infracción hasta dentro del perímetro de defensa delimitado por los británicos. Un Typhoon interceptó al buque argentino, que informó de la situación y avisó que dispararía sobre el pesquero que escapaba. El piloto británico movió sus alas en saludo y se despidió con un "buena cacería". Un caso que ejemplifica que ambos lados, pese a la retórica, evitan incidentes.


✒ Daniel Gallo | La Nación | 

Gran Bretaña anunció un plan para reforzar la defensa militar de las Malvinas: enviará dos helicópteros Chinook


El ministro de Defensa británico, Michael Fallon, presentó un programa de 268 millones de dólares para modernizar el sistema de defensa de las islas ante cualquier "amenaza" que pueda surgir de la Argentina; no aumentará la presencia militar.
 
 El gobierno de Gran Bretaña anunció hoy un plan para reforzar y modernizar la defensa militar de las islas Malvinas ante cualquier "amenaza" que pueda surgir de la Argentina, que reclama por la soberanía del archipiélago en el Atlántico Sur.
 
 En su presentación ante la Cámara de los Comunes, el secretario de Defensa británico, Michael Fallon, aseguró que el reclamo del gobierno argentino sobre las Malvinas supone una importante amenaza estratégica y resaltó el compromiso del Reino Unido de defender la decisión de los habitantes de las islas de seguir siendo británicos.
La decisión fue tomada, sostuvo Fallon, luego de que el gobierno británico hiciera una revisión del estado de la defensa de las islas.
 
 "Esta revisión que hemos hecho confirma nuestro compromiso con las islas. Vamos a seguir defendiendo el derecho de los isleños a decidir su futuro y defender su forma de vida frente a cualquier amenaza que pueda surgir", subrayó.
Por su parte, el primer ministro británico, David Cameron , dijo que las Malvinas siempre serán protegidas por Gran Bretaña, según consigna el diario The Guardian.
 
El plan
 
 Fallon anunció que el gobierno británico invertirá durante diez años un plan de 180 millones de libras (268 millones de dólares), destinado a modernizar y mejorar la defensa de las islas, que reclama la Argentina.
 
 "El objetivo es asegurar que nuestro continuo compromiso en la defensa de las islas se mantiene de manera efectiva. La actual presencia militar es en general proporcional a la amenaza y los riesgos que afrontamos", subrayó el funcionario.
 
 Fallon advirtió que Gran Bretaña enviará a las Malvinas dos helicópteros Chinook -estarían operativos a mediados del año próximo- que podrán reaccionar inmediatamente ante cualquier "incidente de emergencia" y, al mismo tiempo, ayudarán a facilitar entrenamiento a la fuerza de infantería que está en las islas, ocupadas por unas 3.000 personas, en su mayoría de origen británico.
 
 Además, Londres tiene intención de modernizar su sistema de defensa aérea una vez que el actual, conocido como Rapier, quede fuera de servicio a mitad de la presente década. Rapier es un sistema de misiles tierra-aire desarrollado por el Ejército británico y la Real Fuerza Aérea (RAF).
 
 El plan anunciado incluye la mejora de las comunicaciones en las instalaciones de Mount Pleasant, donde está la base militar británica y el aeropuerto, mientras que Londres mantendrá en la zona una embarcación de patrulla, tareas que realiza actualmente el "HMS Clyde" de la Royal Navy (Marina). El puerto de Mare, cercano a Mount Pleasant, también será modernizado.
 
No aumentará la presencia militar
 
  El titular de Defensa informó que el personal militar y civil desplegado en las islas -alrededor de 1.200 efectivos- se mantendrá igual.
 
 "Nuestras fuerzas en el Atlántico sur son totalmente de defensa y están en el nivel requerido para asegurar la defensa de las islas ante cualquier amenaza (argentina)", puntualizó el ministro.
 
 Antes de presentarse ante la Cámara de los Comunes, Fallon había afirmado a la cadena BBC que esta modernización de la defensa responde a una "amenaza" del gobierno argentino.
 
 "La amenaza se mantiene. Es una amenaza muy viva. Tenemos que responder a ello", declaró el ministro.
 
 Cristina Kirchner ha intensificado durante sus mandatos el reclamo argentino a Gran Bretaña para que se siente a negociar por la soberanía de las islas del Atlántico Sur.
En marzo de 2013, los isleños votaron en referéndum por una amplia mayoría, cercana al 100 por ciento, a favor de seguir bajo soberanía británica.

✒ La Nación | .

10.3.15

"En Charlie Hebdo chocaron dos fundamentalismos: el yihadista y el laicista masónico"

 
 El sacerdote español Manuel Guerra, un experto en masonería, sectas y nuevos movimientos religiosos, condena los atentados yihadistas de París, pero advierte de que el laicismo en Occidente quiere someter a “arresto domiciliario” la vivencia religiosa pública.

-Acaba de publicar el libro digital «¿Por qué hay tantas religiones?» (Digital Reasons) donde analiza el sentido religioso del ser humano plasmado a lo largo de la historia. ¿Cree usted que es factor constitutivo de la naturaleza humana, de nuestra exigencia de significado?
-A mi juicio el mayor filósofo en lengua española en el siglo XX fue Javier Zubiri. Él dijo: "El hombre no tiene, sino que velis nolis, quieras o no, es religación” respecto de lo divino, o sea, la religión. Lo que uno tiene, por ejemplo un bolígrafo, la cartera, lo puede perder. Lo que uno es, lo es mientras es o existe. Por eso el hombre o adora a Dios o venera a un ídolo de oro, plata o simplemente imaginario (F. Dostoiesvski).


-Se achaca a las religiones, en ocasiones, que han servido para enfrentar a las personas en vez hermanarlas. ¿Esto sería religión o ideología?
-En general, a veces incitan a la violencia no las religiones, sino sus miembros. Por ejemplo, los llamados “pecados históricos” de la Iglesia (guerras de religión, intentos –inquisitoriales o no- de imponer la fe por la fuerza, etc.,) han existido no por la naturaleza del cristianismo o de la Iglesia, sino porque los cristianos o los católicos no han sido lo suficientemente cristianos para vivir en coherencia con su fe en un Dios que es Amor (Jn 4, 8,16), que, encarnado, nos mandó amar a todos, también a los enemigos, y Él mismo se dejó crucificar en vez de eliminar a sus enemigos.

»Es cierto que alguna religión, por sus circunstancias históricas, tiene en sí misma gérmenes de violencia al ofrecer a los infieles, a los no musulmanes, la necesidad de elegir entre su conversión al Islam o la muerte; a los infieles de libro (judíos, cristianos, zoroástricos) o una tercera posibilidad, a saber, abonar un impuesto económico por no ser musulmanes. Por su parte, ideologías paganas (nazismo) y ateas (comunismo) han causado un número muchísimo mayor de muertos violentamente ya en el siglo XX.


-Con relación a los asesinatos en la revista francesa Charlie Hebdo, Cameron y otros atacaron al Papa porque dijo que daría un puñetazo a quienes insultaran a su madre. ¿Qué opina?
-La revista Charlie Hebdo es un semanario laicista (hebdómada es “semana” en latín). Uno de los supervivientes ha manifestado que varios de los asesinados eran masones Por eso, pienso:

a) que no se puede matar a nadie por sus ideas.

b) que, según se ha dicho, ha habido colisión entre dos clases de libertad, a saber, la libertad religiosa y la libertad de expresión. Pero hay que profundizar más.

c) En realidad, esos asesinatos han sido provocados por el enfrentamiento entre dos tipos de fundamentalismo, a saber, el yihadista islámico y el laicista masónico.

»El laicismo de origen e impronta masónica sostiene que debe aceptarse por todos lo común a todas las religiones y, por ello, tiene derecho a ocupar los espacios públicos (calles, colegios, universidades, hospitales, parlamentos, etc.), mientras que condena a una especie de arresto domiciliario en el foro interior de la conciencia individual y dentro de los templos a lo específico (símbolos, creencias, normativa ético-moral) de cada religión de las existentes actualmente.

»Por eso, “Charlie Hebdo” ridiculiza blasfema y groseramente a todas las religiones concretas, también al islam, pero sobre todo a la cristiana. Pero, aunque se blasfeme, no puede existir el derecho a blasfemar, o sea a injuriar gravemente a Dios y a los creyentes, como, aunque se asesine, no puede haber el derecho a asesinar.


-En España, distintos grupos han arremetido últimamente al conocerse los contenidos de la clase de religión, como la creación del mundo por Dios, al considerarlos trasnochados. ¿A qué cree que obedece este intento de censura?
-Evidentemente el laicismo se opone a que haya clase de religión. Propugna la escuela pública, laica (o sea, laicista) y, a veces añaden como ideal, “única”. Pero la educación de los hijos, sobre todo si son menores de edad, compete a sus padres, que tienen derecho a educarles en centros de un ideario conforme a sus creencias o increencias.

»Además, conviene distinguir entre la “catequesis” que se da fuera de la escuela (en la familia, en la parroquia, etc.,) y la “clase de religión” que se imparte en la escuela, colegios y universidad. La clase de religión debe servir, al menos, para poder entender la cultura (obras literarias, pictóricas, tectónicas, etc.,), que, en los países occidentales ha sido cristiana en los dos últimos milenios.

»En cuanto al origen del universo, de la vida y del hombre está superado el “creacionismo”, o sea, la interpretación literalísima de los primeros capítulos del Génesis bíblico (afirmada por bastantes grupos protestantes), no su “creación” por Dios (doctrina de la Iglesia católica).

»Además, más de una vez me ha producido sonrojo y hasta sonrisa ver la obstinación de algunos cientificistas empeñados en negar la creación mientras afirman las explicaciones de las mitologías orientales (hindúes, budistas, jainistas), a saber, los ciclos cósmicos, la reencarnación de las almas, etc. Y conste que, en contra de lo pensado por bastantes, la creación es compaginable con la evolución, pues la nada ni es ni evoluciona. ¿Cómo se produjo lo que al acaecer el Big Bang primordial causó el despliegue en el origen del espacio y del tiempo?
 
✒ Enrique Chuvieco | Religión en Libertad | 10 de marzo de 2015.

6.3.15

¡Destruir a Goliat!

 
 Frente al avance arrollador del Comunismo y al espíritu de entrega servil de las Democracias occidentales, no dejaremos de clamar que la única salida es la restauración católica, nacionalista, jerárquica y militar de la Patria.

 No existe para nosotros nada más que una alternativa: restauración católica o revolución comunista.

 El tiempo apremia y sólo nos queda repetir una vez más la sentencia de San Agustín: “No es ésta la hora de plantear cuestiones, sino de confesar a Cristo”.
 Confesarlo en todo, en la vida privada y en la vida pública, en el pensamiento, en la conducta y en la política. Y en primer término en la política, que el liberalismo ha laicizado; esto es hasta el extremo de que la mayor parte de los católicos suman su tontera a la sagacidad de los enemigos de Cristo, gritando con ellos en la plaza pública: ¡Fuera la Religión de la política!
 Lo peor es que muchos sacerdotes precisan que así debe ser, en contra de lo que repetía el Cardenal Pie: “Tratar de convertir a los individuos, sin querer cristianizar a las instituciones, hace frágil la obra… lo que se edifica por la mañana, se derrumba por la tarde”.
 Urge que se entienda y se haga entender que la concepción democrática liberal, burguesa o proletaria, prepara y sirve al advenimiento del comunismo en la medida que predomina en las instituciones públicas. Así es como el Estado de Derecho, la Constitución Nacional, la familia, la escuela, la universidad, los gremios y las Fuerzas Armadas en la Argentina de hoy, con su estructura y sentido liberales, preparan y sirven al comunismo, sean cuales fueren las intenciones de los que dirigen o mandan.

 Es tarea vana e inoperante enseñarles a los Jefes y Oficiales de las Fuerzas Armadas Argentinas, la Ontología, la Ética, e incluso, la Política según la filosofía perenne, sin demostrarles al mismo tiempo, que nuestras instituciones están inspiradas en su negación más radical y absoluta. ¿De qué sirve ante las inminencias que se precipitan, hablar del ser y de los transcendentales, del acto y de la existencia, de la sustancia y de los accidentes, de las causas y de los medios, sin denunciar a la luz de esas distinciones primordiales que somos una República sin religión ni metafísica?

 ¿Qué significa exponer teóricamente la Verdad, predicar la Palabra de Dios y apoyar prácticamente esa anarquía y subversión democráticas que padecemos?

 No importa que no se apoye expresamente, basta con el silencio culpable. No es la hora de planes pedagógicos a largo plazo, sino de dar el testimonio entero de la Verdad, combatiendo al error donde se encuentre y sin reservas de ninguna especie.

 Cristo tiene que volver a ser el centro en el alma humana, en la ciudad terrena y en la Historia Universal. Tenemos que construirlo todo desde Él, por Él y para Él. Sólo así tendremos la fuerza de Dios para enfrentar al nuevo “Goliat que se viene con su tremenda amenaza” (Juan XXIII).

 La civilización occidental moderna no es cristiana, sino que ha venido siendo cada vez menos cristiana. Su origen y raíz es la ruptura con la unidad de la Cristiandad, la filosofía, las ciencias, la ética, las bellas artes, se han ido apartando de la Unidad para caer en la separación, la anarquía, la confusión. Y por esto es que esa misma ciencia del espacio que obra prodigios, desarraigada de la Fe sobrenatural y de las verdades esenciales, “no es crecimiento, sino derrumbamiento” como decía San Agustín.

 Nada puede ser más desconcertante que la coincidencia de los viajes a los espacios siderales, con el mundo de esclavos aterrados en que nos estamos convirtiendo. El hombre exterior con su formidable poder sobre las cosas, contrasta con el anonadamiento completo del hombre interior: ¿De qué vale ganar el mundo si pierdes el alma?

 Para entender hasta qué punto es verdad lo que estamos diciendo, medite el lector estas instrucciones de Bismarck a su embajador en París, en 1871 y después de la derrota de Francia: “Una política católica de Francia le daría una gran influencia en Europa y hasta en el Extremo Oriente. El medio de contrarrestar su influencia en beneficio de la nuestra es abatir al Catolicismo y al Papado, que es la cabeza. Si podemos alcanzar este fin, Francia está para siempre aniquilada… Los radicales (Gambeta, Bert, Ferry, Littré) nos ayudarán: ellos juegan nuestro juego. Lo que yo ataco por política, ellos lo hacen por fanatismo antirreligioso. Su concurso está asegurado. Sí, poned todos vuestros cuidados en mantener este cambio de servicios mutuos entre los republicanos y Prusia. Francia pagará los gastos”.
 Quiere decir que descristianizar a las naciones católicas como Francia, España o la Argentina, es debilitarlas, disminuirlas, abatirlas.

 Recuerde el lector que los masones y liberales que gobernaban nuestra Patria en el '80, a la zaga de los masones y liberales franceses, descristianizaron la familia y la escuela argentinas. Y ese fue el paso previo indispensable para la Reforma bolchevique de la Universidad en 1918.

 Invocar a Moreno, Rivadavia, Sarmiento y los otros falsos próceres liberales, para oponerse al comunismo, es sencillamente estúpido y torpe, cuando no es complicidad y colaboración con el enemigo. Hay que revisarlo todo, no solamente la Historia Argentina; pero revisarlo a la luz de la Fe, de la Esperanza y de la Caridad sobrenaturales. Hay que volver urgentemente, con la ayuda de Dios, a la Encarnación del Verbo en nuestro pensamiento, en nuestro corazón, en nuestra conducta y en nuestras instituciones públicas. Volver a la Unidad, a la Verdad y a la Realeza de Cristo y de su Iglesia Católica, Apostólica y Romana.

 No hay más que Cristo o el Anticristo. Sólo en Cristo nos haremos fuertes con la fuerza de Dios, como el pequeño David, para enfrentar y abatir al nuevo Goliat.


✒ Jordán Bruno Genta | “Combate”nº 98, de julio de 1961, y “Cabildo”, segunda época, año XI, nº 105, de octubre de 1986 | Nacionalismo Católico San Juan Bautista | Viernes 6 de marzo de 2015.
http://nacionalismo-catolico-juan-bautista.blogspot.com.ar/2015/03/destruir-goliat-jordan-bruno-genta.html
 

5.3.15

Bonasso ya señaló a Firmenich por el crimen de Rucci

 
 El periodista y ex “oficial” montonero Miguel Bonasso puede abrir la puerta a la citación de Mario Firmenich si hoy confirma en la Justicia lo que ya reveló en sus libros: que el jefe de la guerrilla peronista le dijo, “oficialmente”, que Montoneros mató al sindicalista José Ignacio Rucci, el 25 de septiembre de 1973.
 
 “De manera fría y seca, (Firmenich) nos confirma oficialmente que Rucci fue ejecutado por la Organización”, escribe Bonasso en la páginas 141 de su libro Diario de un clandestino. Se refiere a una reunión con Firmenich en una oficina del centro porteño, en un alto de los preparativos para sacar el diario Noticias.
 
 Bonasso fue una de las fuentes citadas por mí en mi libro Operación Traviata, que impulsó la reapertura de la investigación judicial del asesinato de Rucci, hace más de seis años.
Firmenich está viviendo en Barcelona, donde da clases de Economía. Pero, sigue de cerca los vaivenes de la política argentina; al menos dos de sus hijos son militantes kirchneristas, uno de ellos en Córdoba y otro, en España.
 
 El juez Ariel Lijo citó dos veces a Bonasso como testigo, pero el periodista, escritor y ex diputado kirchnerista nunca quiso asistir con el argumento de que no quería traicionar a sus ex compañeros implicados en el atentado contra el entonces secretario general de la CGT.
En realidad, Bonasso ya reveló varios de esos nombres: el de Firmenich, pero también el de Julio Roqué —que dirigió el pelotón que llevó adelante la emboscada— y el de Norberto Habegger, quien fue el principal asesor del gobernador de Buenos Aires, Oscar Bidegain.
Bonasso incluso reveló el nombre falso que Habegger utilizó en esa función: Ernesto Gómez, y contó que varios funcionarios de Bidegain habían sido puestos por Montoneros.
Este tema es clave para determinar si el ataque contra Rucci contó con la colaboración de funcionarios del gobierno bonaerense, como sostiene la familia de la víctima.
 
 De acuerdo con Bonasso, Firmenich le explicó que habían matado a Rucci porque estaban enfrentados con el sindicalismo ortodoxo, un “aliado del imperialismo”, y por “su responsabilidad personal (la de Rucci) en la matanza de Ezeiza”.
 
 Bonasso asegura en su libro que le planteó a Firmenich su desacuerdo con el ataque contra Rucci porque “su asesinato es una abierta provocación a Juan Perón”, quien había retornado al país luego de un exilio de casi 18 años y dos días antes del ataque contra su fiel Rucci había ganado las elecciones con más del 61 por ciento de los votos.
 
 “El Pepe (Firmenich) recién se impacienta cuando argumento que una organización revolucionaria no puede producir un ajusticiamiento sin asumirlo públicamente porque, si no, equipara sus acciones a las de un servicio de inteligencia. La frase, me parece, conspira contra mis posibilidades de ascenso”, afirma Bonasso.
 
 En aquel momento, Bonasso era “oficial” de Montoneros, que tenía un rígido escalafón militar, y figuraba como director del nuevo diario, que, según Bonasso, se financió con “misteriosas valijas repletas de billetes”, en alusión al dinero proveniente de los secuestros de la guerrilla peronista.
 
 En aquel diario también trabajaron Horacio Verbitsky, Paco Urondo, Rodolfo Walsh y Juan Gelman, entre otros.
 
✒ Ceferino Reato | Infobae | Jueves 5 de marzo de 2015.
http://opinion.infobae.com/ceferino-reato/2015/03/05/bonasso-ya-senalo-a-firmenich-por-el-crimen-de-rucci/

Ceferino Reato
Es editor ejecutivo de la revista Fortuna. Su ultimo libro es "¡Viva la sangre!".

3.3.15

La experiencia abolicionista ya fue demasiado lejos


 Es hora de pisar el freno. ¿Cuántas muertes, cuánto sufrimiento, cuánta impunidad, cuánta corrupción más será necesaria aún para que comprendamos y nos decidamos a actuar?.
 
 La experiencia abolicionista ha llegado ya demasiado lejos y contabiliza en su haber innumerable cantidad de víctimas inocentes como resultado indiscutible del proceso de impunidad que ocasiona al invertir el concepto víctima-victimario y monopolizar en los últimos los favores emergentes de los derechos humanos, en absoluto desmedro de los primeros.
 
 El avance alocado de este pensamiento fundamentalista necesariamente termina mal. No se pueden visualizar los derechos humanos tan sólo desde la óptica del delincuente. Se lo debe hacer también desde el ángulo de la sociedad que, ante el desamparo propiciado por el abolicionismo se advierte librada a su suerte y sus propias fuerzas.
 
 El crecimiento de los crímenes cometidos a diario por reincidentes en ocasión de delitos contra la propiedad revela que la práctica abolicionista lejos está de mejorar las cosas. Ni hablar desde ya de los casos de resolución violenta de los conflictos interpersonales, como resultado de la falta de respuesta oportuna por parte de las autoridades competentes, neutralizadas por el ideario abolicionista.
 
 La consecuencia natural e ineludible del abolicionismo es la impunidad, y la impunidad no es más que pura injusticia, la cual se hace intolerable y presagia venganza. Los linchamientos que se suceden frecuentemente como reacción espontánea y brutal, evidencian una realidad que debe ser debida y responsablemente interpretada.
 
 Los derechos humanos van mucho más allá del debido proceso que ampara a todo imputado, pero en modo alguno su torcida manipulación justifica tanto despropósito como resulta del abolicionismo. Asimismo, no debemos olvidar que el delincuente bien puede evitar la sanción respetando la ley. Es él en definitiva quien elige violarla y de este modo se autoselecciona para hacerse adjudicatario de la pena.
 
 Si no se actúa rápida y razonablemente llegará el día en que el rebote será inevitable y sus consecuencias mucho más dolorosas.
 
 Sentido común es lo que se necesita.
 
✒ Héctor Méndez de Leo | Infobae | Sabado 28 de febrero de 2015.
http://opinion.infobae.com/hector-mendez-de-leo/2015/02/28/la-experiencia-abolicionista-ya-fue-demasiado-lejos/ 

Héctor Méndez de Leo
Es abogado y experto en legislación y procedimientos de control de armas de fuego. Miembro de Usina de Justicia.
http://mendezdeleo.blogspot.com.ar

26.2.15

El garanto-abolicionismo y el próximo gobierno

 
 Probablemente la seguridad pública sea el área de gobierno en la que el fracaso gubernamental se muestra más evidente y por ello constituye la preocupación número uno de los argentinos.
 
 Con incipientes dosis de garantismo y abolicionismo penal transitaron nuestros gobiernos democráticos desde 1983, con la fortuna de que estos principios eran sólo tomados por los gobernantes de turno como ensayos catedráticos (ámbito de donde nunca deberían haber salido), y es por ello que no causaron especial efecto negativo en la seguridad ciudadana.
 
 A partir de los últimos 12 años, en cambio, el garanto abolicionismo, este movimiento que representado en el país por Eugenio Zaffaroni (movimiento anacrónico y demostrado fracasado en otras latitudes hace más de 40 años) llegó al poder. Desde la pésima elección del camaleónico Zaffaroni como miembro de la Corte Suprema, sus seguidores en las cátedras y otros oportunistas que ingresaron al Poder Judicial de su mano, han hecho todo lo posible por justificar a los delincuentes y su accionar, abandonando a su suerte a las víctimas, que al contrario de sus contrapartes, no habían elegido serlo.
 
 Mientras en los Consejos de la Magistratura los exámenes eran corregidos por zaffaronianos, los aprobados llegaban a la justicia con sed de liberar delincuentes, cualquiera fuera la razón, para halagar al “maestro” del Supremo titular.
 
 Los que hemos estudiado Seguridad Pública sabemos que, además del sistema policial, el Poder Judicial y el sistema penitenciario completan la ecuación de seguridad (o inseguridad)
 
 En la última década, los 3 pilares funcionaron muy mal.
 
 En la policía, los buenos oficiales se retrajeron: detener delincuentes estaba mal visto, máxime si se usaba la fuerza (que el Estado le otorgó por ley pero no de facto), seguramente el procedimiento terminaba en sumario administrativo y el criminal liberado por teléfono por el garantista de turno.
 
 Y los malos policías aprovecharon esta “nueva onda”, y lo hicieron para lucrar delictivamente con el crimen organizado, especialmente con traficantes de drogas que veían en esta Argentina una tierra fértil para el crimen.
 
 En el Poder Judicial pasó lo mismo, la gente de criterio, la que aplicaba el mismo Código Penal que nos hizo un país seguro sin inventar ni forzar teorías pro delincuente, se fue retrayendo; estos magistrados eran denominados “fachos”, mientras ganaban poder los “garantistas” y otros inescrupulosos que bajo esa fachada aprovechaban para vender excarcelaciones o libertades condicionales a narcos y otras yerbas.
 
 Resta analizar el último de la tríada, el Servicio Penitenciario, que con sus pobres sueldos, las mismas limitaciones en el uso de la fuerza y una alicaída infraestructura, restringe a los buenos mientras los malos negocian informes y o escapes a los pocos presos que por multi reincidentes llegan excepcionalmente a ingresar al sistema.
Pues así hoy llegamos a tener nuestras ciudades más importantes con niveles de violencia y muertos similares a Medellín, como es el caso del gran Buenos Aires, Rosario, y acercándose rápidamente Córdoba y Mendoza.
 
 Estos doce años resultaron así el más grave y sangriento experimento de seguridad pública nunca conocido en el país.
 
 El 18F mostró a la gente en la calle con miedo y buscando respuesta al grave flagelo de la inseguridad, a más de rendir su merecido homenaje al Fiscal Nisman.
 
 Es por ello que el próximo gobierno, del signo que sea, deberá desechar todo lo andado, descartar la participación de todo miembro del experimento Zaffaroni (recordemos a aquellos que firmaron el “Acuerdo de -IN- seguridad democrática”…), y volver al sano criterio de modernizar las leyes teniendo como eje a la víctima, modernizar y purificar sus fuerzas de seguridad, deberá pugnar por un poder judicial independiente en el que legal y rápidamente se someta a juicio a los criminales (promoviendo asimismo el enjuiciamiento de magistrados que así no lo hagan) , para luego alojarlos en nuevas y numerosas cárceles -que deberá construir rápidamente- para así sacar a los ciudadanos honestos de este penal abierto en el que vivimos (siendo victimizados) todos los días.
 
✒ Martín Etchegoyen Lynch | Infobae | Jueves 26 de febrero de 2015.
 
Martín Etchegoyen Lynch
Es abogado, PhD en Justicia Criminal, ex fiscal en lo Criminal. Es integrante de Usina de Justicia.