20.10.15

El mito Guevara


 La pala­bra mito, de raíz griega, tiene varias acep­cio­nes en el dic­cio­na­rio; una de ellas es: “Per­sona o cosa a la que se le atri­bu­yen cua­li­da­des o exce­len­cias que no tie­nen, o bien, una reali­dad de la que care­cen”. Rodrigo Borja, en su Enci­clo­pe­dia Polí­tica nos dice que “en los pue­blos moder­nos se ha for­jado tam­bién una suerte de mito­lo­gía polí­tica. El mito, en defi­ni­tiva, tiene ele­men­tos extraí­dos de la reali­dad y de la fan­ta­sía”. La fic­ción y la his­to­ria se entre­mez­clan para dar a cier­tos indi­vi­duos y a sus actos, una ima­gen agran­dada, por fac­to­res sen­ti­men­ta­les o ideológicos.

 Todas estas refle­xio­nes con­cep­tua­les se me vie­nen a la mente al medi­tar sobre la trans­mu­ta­ción que, con el paso de los años, ha expe­ri­men­tado la ima­gen del gue­rri­llero argen­tino Ernesto “Che” Gue­vara. Cuando este hom­bre murió en las sel­vas de Boli­via, luego de una embos­cada que le ten­dió el Ejér­cito boli­viano, ase­so­rado por la CIA, las úni­cas lágri­mas derra­ma­das por su triste muerte pro­vi­nie­ron de los sec­to­res de ultra­iz­quierda, obse­sio­na­dos con la toma del poder por la vio­len­cia, quie­nes vie­ron con frus­tra­ción la desa­pa­ri­ción de su ada­lid en esa lucha. A nadie se le ocu­rrió que había muerto un már­tir de vida ejem­plar; un modelo de con­ducta para los seres huma­nos. Pero, con el correr de los años y la falaz repe­ti­ción de una his­to­ria dis­tor­sio­nada por bió­gra­fos e inte­lec­tua­les mar­xis­tas, comenzó el pro­ceso de miti­fi­ca­ción del per­so­naje. La foto del gue­rri­llero con boina se con­vir­tió en un recurso estra­té­gico de mar­ke­ting polí­tico e ideo­ló­gico; y, des­pués de más de 40 años de su muerte, los jóve­nes, en su gran mayo­ría des­co­no­ce­do­res de la his­to­ria, pien­san que el “Che” Gue­vara fue un idea­lista obse­sio­nado con nobles metas, un lucha­dor por la jus­ti­cia, un pala­dín al que hay que venerar.

 Nada de eso. Gue­vara ase­sinó con cruel­dad a mucha gente. En una orgía de san­gre, en la famosa pri­sión de la Cabaña, fusiló, sin jui­cio pre­vio, a cen­te­na­res de pri­sio­ne­ros. Se citan por dece­nas sus pre­di­cas de odio e inci­ta­ción al cri­men como recurso nor­mal en la lucha de cla­ses. Jamás se puede jus­ti­fi­car arre­ba­tar la vida a los seres huma­nos en nom­bre de la jus­ti­cia, en la igual­dad de los hom­bres y otros nobles fines. Cuando a Octa­vio Paz se le pre­guntó por qué no se había adhe­rido a la revo­lu­ción, uti­lizó en su con­tes­ta­ción el mismo argu­mento que esgri­mió Cha­teu­briand hace dos siglos, quien, cuando se le inqui­rió por qué no par­ti­cipó en la revo­lu­ción fran­cesa, mani­festó que tuvo la inten­ción de abra­zarla, pero cuando vio una cabeza humana cla­vada en una pica, dio un paso atrás, pues jamás podía admi­tir que se ase­si­nara en nom­bre de la libertad.

✒ Enrique Valle Andrade | Diario Hoy, Ecuador  | Miércoles 29 de febrero de 2012.

9.10.15

"No disparen! Soy el Che!"

 
El 9 de octubre es el aniversario del día que "el héroe de la guerrilla" dijo: "¡Por favor no disparen, no me maten! Soy el Che y valgo más vivo que muerto!"
     
Según muchos testigos, las víctimas del Che se comportaron de manera muy diferente en su último día de vida cuando gritaban: "Viva Cuba Libre o  Viva Cristo Rey!"

 Carlos Machado tenía 15 años en 1963 cuando las balas destrozaron su cuerpo. Su hermano gemelo y su padre se derrumbaron junto a Carlos en la misma descarga. Sus sentencias de muertes fueron firmadas por el Che.
     
 En la Nochebuena de 1961 Juana Díaz había sido encontrada culpable de alimentar clandestinamente a los "bandidos" del Escambray y fue fusilada.
 Estaba embarazada de seis meses. Su sentencia de muerte fue firmada por el Che.
     
 Tradicionalmente, de los miembros del pelotón de fusilamiento, hay uno o dos con balas de salva. Menos en Cuba donde todos llevan munición de verdad.  Y ha habido casos en que las víctimas han sido ultimadas por un pelotón de fusilamiento que portaban ametralladoras, como cuando ametrallaron en la Finca La Campana a mi primo el Comandante Porfirio Ramírez, a Plinio Prieto, Sinesio Walsh y otros.
 
  Según el grupo de derechos humanos Freedom House un total de 500.000 personas ha pasado por los campos de prisioneros de Castro. Coincidiendo con la invasión de Bahía de Cochinos, encarcelaron a más de 150,000 personas. 
 
 "Loco de ira se mancha de rojo mi rifle, mientras que asesina a todo enemigo que cae en mis manos! Mi nariz se dilata saboreando el olor acre de la pólvora y la sangre. Con la muerte de mis enemigos me preparo para la lucha sagrada y unirme el proletariado triunfante con un aullido bestial!". Esto es de la famosa obra sobre el Che "Diarios de Motocicleta", realizado en una película por Robert Redford. Parece que el Sr. Redford omite este pasaje de su película. 
     
 En el combate real sus imbecilidades desafían creencias. El guerrillero más famoso del siglo, de hecho, nunca había peleado en nada que se puede describir adecuadamente como una guerra de guerrillas. Cuando finalmente comenzó a dar una muestra pequeña en Bolivia, fue rápidamente derrotado.  Y del tren blindado en la batalla de Santa Clara hay pruebas y testigos presenciales que indican que dicho tren fue comprado a su jefe, el Coronel Florentino Rosell, por el Che, con dinero proveniente de tributos aplicados de manera forzosa en zonas ya “liberadas.”
 
 "Para enviar hombres al pelotón de fusilamiento, la prueba judicial es innecesaria", declaró  el principal verdugo de la Revolución Cubana, el Che Guevara. "Estos procedimientos son un arcaico detalle burgués. Esta es una revolución! Y un revolucionario debe convertirse en una fría máquina de matar motivado por odio puro".
       
 Dicho Che firmó más de 400 sentencias de muerte durante el primer mes de la Revolución Cubana. El periodista cubano Luis Ortega, que conoció al Che en 1954, en su libro "Yo Soy El Che Guevara”, documenta que El Che envió 1.897 hombres al pelotón de fusilamiento en las mazmorras de la fortaleza habanera de La Cabaña.  En su libro "Che Guevara: Una Biografía" Daniel James escribe que el Che mismo admitió haber ordenado "varios miles" de ejecuciones durante los primeros años del régimen de Castro. 
     
 Su patético lloriqueo en su último día de vida: "Por favor, no disparen!" Soy el Che! "Yo valgo más vivo que muerto!" demuestra que este desgraciado asesino no estaba en condiciones de enfrentar su muerte tan gallardamente como sus víctimas. Testigos presenciales, evocan el episodio de su muerte como algo repugnante, pues su olor era extremadamente fétido y sin estar muerto, apestaba  a eses fecales, a cadáver, lloraba arrodillado, pidiendo clemencia y llorando, cosa que él nunca tuvo con sus prisioneros en la Fortaleza de la Cabaña. 
 
  El nueve de octubre de 1967 el periodista británico Richard Gott, del diario The Guardian, reconoció el cadáver del Che Guevara, asesinado unas horas antes por el sargento Mario Terán en la escuela de La Higuera, en Bolivia. Gary Prado, el militar que capturó al Che en la Quebrada del Yuro, declaró al Journal do Brasil que éste le había dicho antes de morir que había sido abandonado por Castro. 
 
 Para las nuevas generaciones que poco se han ocupado de estudiar la historia contemporánea —pero que lucen orgullosas la estampa del Che en sus camisetas— quizá sea inconcebible el hecho de que la campaña del Che fracasó por la falta de apoyo del Partido Comunista de Bolivia y por el desinterés de Castro, quien obedeció las consignas de la Unión Soviética y cortó el apoyo a su antiguo camarada. 
     
 En los primeros días de la revolución, las ejecuciones sumarias establecieron una “cultura del miedo” que rápidamente elimino la mayoría de la resistencia. En las décadas que siguieron, las condiciones carcelarias inhumanas que a menudo conduce a la muerte, torturas y privaciones indecibles han sido suficientes para mantener a los cubanos intimidados.
 
 Archivo Cuba estima que más de 6,000 cubanos han muerto en frente de los pelotones de fusilamiento y otros 1.200 en "asesinatos extrajudiciales". Che Guevara fue un verdugo alegre en la infame Fortaleza de La Cabaña en 1959 cuando, bajo sus órdenes, casi 2,000 cubanos fueron fusilados. Los menores no se salvaron. Ni las mujeres tampoco. De los 94 menores de edad y mujeres, cuyas muertes han sido documentadas por Cuba Archive, 42 murieron por un pelotón de fusilamiento y 38 en asesinatos extrajudiciales.
 
 Es verdad. La fotografía casual del Che, obra del fotógrafo de modas Alberto Díaz Korda, se ha convertido en la imagen más reproducida de la historia. Qué  paradoja más irónica: la imagen misma de la libertad, el orgullo, la templanza revolucionaria, es la de un cruel idealista, un fanático estalinista, un macho homofóbico, racista y vanidoso enamorado de sí mismo y asesino hasta más no poder.
 
 En La Cabaña el Che solía mandar a los reos al paredón de fusilamiento escribiendo esta nota: "Dale aspirina". En Bolivia le dieron una dosis de su propia “aspirina.” 
     
http://cubaarchive..org/home/index.php?option=com_content&task=view&id=38&Itemid=95  Este site documenta muchos de los muertos víctimas de este “héroe” de la revolución.
 
✒ Juan Denoriega Balaez* | Infobae  | Domingo 19 de abril de 2015.
* El autor es historiador, investigador social y profesor universitario. Reside en Miami.
http://www.neoliberalismo.com/soy-che.htm

1.10.15

Ciertamente, todo socialista es un dictador disfrazado

 Venezuela padece desde hace 16 años los estragos del
socialismo que promovió Hugo Chávez Frías. (
LaTercera.com)

 El pasado 29 de septiembre, se celebraron los 134 años del nacimiento de Ludwig von Mises. Aunque este representante de la tercera generación de economistas de la Escuela Austríaca de Economía murió el 10 de octubre de 1973, su legado sigue vigente hoy más que nunca.


 Se le reconoce como uno de los exponentes más visibles del siglo XX de la Escuela Austríaca de Economía, pero su pensamiento y legado va más allá de la economía. De hecho, bajo este título se inicia toda una corriente impulsada por Mises. Sin embargo, no todos los intelectuales de la Escuela Austríaca de Economía son austríacos, y no todos se limitaron al campo de la Economía.

 Este es el caso de Mises, quien luchó contra el socialismo, y en su obra, bajo este nombre expuso científicamente su imposibilidad.

 Si bien Mises luchó contra el socialismo desde sus obras, las aulas de clases, o en su lucha por la independencia de Austria (relatado en Autobiografía de un liberal), los venezolanos podemos decir hoy en día que sus denuncias y tesis están plenamente confirmadas, pues más que vivirlas, las padecemos.

 Recordemos brevemente los últimos días que acabamos de vivir —o sobrevivir— los venezolanos.

Ataque a los medios
 Como un incidente más en la larga cadena de ataques por parte del Estado a la libertad de expresión, ahora se suma lo ocurrido con el periodista César Miguel Rondón, uno de los más críticos de este régimen, quien recibió una “comunicación” —no un acto administrativo formal, que es lo que corresponde a un ente como este— de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (Conatel) para recriminarle su supuesta tibieza en la entrevista efectuada al alcalde de la ciudad de Cúcuta, Colombia, Donamaris Ramírez, quien criticó fuertemente la decisión del Gobierno de Venezuela de cerrar la frontera común desde agosto.

Ni Colombia en sus peores momentos en la década de los 80
 A pesar de la promoción del Gobierno de los efectos de la Ley Desarme, el domingo pasado, seis funcionarios de la Policía Municipal de Baruta y cuatro ciudadanos resultaron heridos tras un ataque con “granadas” en horas de la madrugada.

El dólar superó la barrera de los 800 bolívares
 Cuando Chávez llegó al poder, el tipo de cambio estaba en Bs. 0,5 por dólar; hoy la tasa paralela llegó a 816 Bs. por dólar.

 A comienzos de 2015 el precio de la moneda estadounidense estaba en Bs. 173,24 por dólar, y desde entonces ha subido 400%.

 Para que tengan una idea del proceso inflacionario que vivimos los venezolanos, tomen en cuenta que con un billete de Bs. 100, el de más alta denominación, solo se puede comprar 9,4% de lo que se podía comprar con ese mismo billete en el año 2007.

 Como sabemos, las medidas que más directamente inciden en este desmedido aumento son el control de cambio y el control de precios. Y de esto está al tanto el Gobierno, tanto es así que el Banco Central de Venezuela tiene meses sin publicar el Índice de Precios al Consumidor.

 Ahora bien, en cada uno de estos sucesos vemos materializadas las advertencias de Mises, en su libro El Socialismo, al señalar que:

 "La comunidad socialista es una gran asociación autoritaria, en la cual se ordena y se obedece. Se trata de explicar esta noción por medio de las palabras ‘economía planificada’ y ‘supresión de la anarquía en la producción’. Se puede comparar la comunidad socialista con un ejército, en lo que se refiere a su estructura interna. Por otra parte, cierto número de socialistas se complacen en emplear la frase ‘ejército de trabajo’. Todo en la comunidad socialista, al igual que en un ejército, está sujeto a las disposiciones que toma la dirección superior”.

 Desde el año 2003, este Gobierno tiene la intención de planificar la economía, al instaurar el control de cambio y el control de precios; aplicar una política sistemática de desconocimiento de la propiedad privada; consolidar el Estado propietario; y destruir el aparato productivo del sector privado.

 Al comprometerse los derechos y libertades económicas, se comprometen el resto de las libertades civiles y políticas, como vimos claramente con el caso de César Miguel Rondón, en el que se evidencia una clara transgresión de la libertad de expresión.

 Y esto último era inevitable, si recordamos lo que nos decía Mises, que la corrupción es un mal propio de todo Gobierno que no está controlado por la opinión pública.

 En Venezuela, cada día es más difícil el control de la actuación del Estado por parte de la opinión pública, si se arremete contra la poca prensa imparcial e independiente cuando se critica una determinada actuación.

 Frente a estos acontecimientos de los últimos tiempos, nuestro dictador no se presenta tan disfrazado y lo que nos queda es tener siempre presente la máxima personal de Mises: “no cedas ante el mal…”.

 Esto es lo que pretendemos hacer desde Cedice, con más de 30 años en esta labor; y desde el incipiente Instituto Ludwig von Mises Venezuela.

✒ Andrea Rondón García* | PanAm Post  | 1 de octubre de 2015.
*Andrea Rondón García es doctora en Derecho de la Universidad Central de Venezuela. Es directora del Comité de Derecho de Propiedad de Cedice Libertad y directora académica del Instituto Ludwig von Mises Venezuela. Rondón se desempeña además como profesora de la Universidad Católica Andrés Bello. Síguela en @arondon75.
http://linkis.com/es.panampost.com/gui/4u5Zt 

29.9.15

A 40 años de Operación Primicia

 La acción más espectacular de la guerrilla, que incluyó el secuestro en pleno vuelo del avión más moderno de Aerolíneas Argentinas, el copamiento de un aeropuerto, el ataque a un cuartel en la periferia del país y la fuga en ese mismo avión y en una avioneta, ocurrió el 5 de octubre de 1975 y fue el debut del Ejército Montonero, en pleno gobierno constitucional del peronismo. 

REGIMIENTO DE INFANTERÍA DE MONTE 29. Los cuerpos de los montoneros
quedaron en el cuartel. En el 75 era el segundo en poder de fuego en el país.

 Con sus rangos y sus uniformes color azul, el Ejército Montonero fue el instrumento que la guerrilla peronista, encabezada por el “oficial superior” Mario Firmenich, imaginó para enfrentar el golpe militar del que hablaban todos y acelerar la llegada de la revolución socialista.

 Eso fue el domingo 5 de octubre de 1975 a la hora de la siesta, en la ciudad de Formosa, durante la presidencia de Isabel Perón, que estaba en Ascochinga, en las sierras de Córdoba, reponiéndose de sus crónicos problemas de salud; ocupaba su lugar el senador Ítalo Argentino Luder, que intentaba sacar a flote un gobierno que naufragaba en medio de una tormenta de violencia, inflación y denuncias de corrupción.

 Unos 70 combatientes participaron en forma directa en esta operación, que tuvo cinco etapas, algunas de ellas simultáneas: 

• Secuestro del Vuelo 706 de Aerolíneas Argentinas, con 102 pasajeros y seis tripulantes, que se dirigía a Corrientes pero fue desviado a Formosa, a 1.190 kilómetros de Buenos Aires. 

• Copamiento del aeropuerto internacional “El Pucú”, en la entrada de la capital formoseña. Hubo un policía muerto.

• Ataque al Regimiento de Infantería de Monte 29, el segundo en poder de fuego de todo el país. Los montoneros estaban convencidos de que los soldados de guardia, que cumplían con el servicio militar obligatorio, entregarían las armas, pero no fue así. También murió el soldado que abrió las puertas del cuartel, Roberto Mayol, un santafesino que estudiaba abogacía y era “oficial segundo” de Montoneros. 

• Fuga de los guerrilleros que sobrevivieron al ataque en el modernísimo Boeing 737-200 de Aerolíneas y en un Cessna 182 de cuatro plazas que sirvió para confundir en el aire a los perseguidores. 

• Aterrizaje del avión de Aerolíneas a 700 kilómetros de Formosa, en una pista preparada para la ocasión en una estancia cerca de Rafaela, la “Perla del Oeste” santafesino. El Cessna bajó en una arrocera en las afueras de Corrientes.

 Operación Primicia fue diseñada y dirigida por el “oficial superior” Raúl Yaguer, más conocido como “El Gringo”, “Roque” o “Mario”, un ingeniero químico santafesino metódico y cáustico que era el número cuatro de la cúpula nacional de Montoneros. Los tres primeros en la jerarquía, Firmenich, Roberto Perdía y Roberto Quieto, aprobaron el copamiento.

 Fue el primer ataque de Montoneros a un cuartel militar; el inicio de la lucha directa contra las Fuerzas Armadas, que pasó a ser su enemigo principal en la causa por la revolución socialista y la liberación nacional; por eso el nombre de la operación, Primicia, una palabra muy utilizada por los periodistas para referirnos a un hecho valioso que se revela por primera vez.

 Montoneros estaba organizado en todo el país y la Regional Nordeste abarcaba el norte de Santa Fe, Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones. Uno de los nombres fuertes era el de Carlos Kunkel, actual diputado kirchnerista, quien había sido trasladado allí en 1974, luego de su renuncia a una banca de diputado nacional y su expulsión del peronismo debido a su oposición a un proyecto de ley del presidente Juan Perón que endurecía la represión contra la guerrilla. 

 Kunkel siempre se negó a ser entrevistado para aclarar varias dudas; por ejemplo, si participó en algún momento y de alguna manera en el ataque al cuartel de Formosa, como afirman varios sitios en Internet.

COMUNICADO. Parte de guerra de la agrupación Montoneros sobre el ataque.

El golpe

 Operación Primicia no fue sólo una acción que parece salida de un guión cinematográfico: conmovió al gobierno, al peronismo y a los militares, y provocó que el general Jorge Videla y el almirante Emilio Massera —ya eran los jefes del Ejército y la Marina— fijaran la fecha para el golpe del 24 de marzo de 1976. 

 Es que luego del ataque, Isabel decidió acortar su licencia médica y volver a la presidencia; los militares y parte del peronismo y del sindicalismo presionaron a Luder para que se quedara en la Casa Rosada y completara el mandato constitucional, hasta las elecciones del año próximo, pero el senador no aceptó: “Yo no voy a ser el traidor de la señora de Perón”, argumentó. Videla y Massera decidieron entonces dar el golpe, pero no pudieron convencer al jefe de la Fuerza Aérea, el brigadier Héctor Fautario: eso ocurrió en un tenso almuerzo en el Delta, a bordo de un yate de la Armada, el viernes 17 de octubre de 1975. Igual siguieron adelante y a fines de aquel año lograron desplazar a Fautario impulsando una rebelión entre los aviadores que desembocó en su reemplazo por el brigadier Orlando Agosti. Videla, Massera y Agosti, los nombres de la primera junta militar.

Los tres decretos

 Operación Primicia impactó en la opinión pública, en especial por la muerte de los diez colimbas de 21 años que defendieron el cuartel; tanto que La Opinión, el diario de Jacobo Timerman, considerado de centroizquierda, afirmó en tapa: “El país está en guerra; todo el país, a lo largo y a lo ancho de su territorio”.

 El gobierno peronista reaccionó con tres decretos que ordenaron a las Fuerzas Armadas la ejecución de “las operaciones militares y de seguridad que sean necesarias a efectos de aniquilar el accionar de los elementos subversivos en todo el territorio del país”. 

 Hacía tiempo, desde que habían vuelto a la lucha armada el año anterior, que Montoneros consideraba que el gobierno de la viuda de Perón “carecía de razón social”, como explicó Firmenich en 1978 en Resistir, una película rodada entre Francia e Italia por Jorge Cedrón con guión del poeta, escritor y periodista Juan Gelman.

 En ese film, un Firmenich de 29 años y barba y bigotes a lo Fidel Castro se presentó como “jefe del Partido Montonero y del Ejército Montonero” y no mostró ningún lamento por el abrupto final del gobierno peronista ya que en su opinión era apenas un velo que impedía al pueblo desarrollar su esencia revolucionaria.

La represión

 Operación Primicia anticipó cómo sería la represión tras el golpe militar: después del ataque, cuando todo había pasado, patrullas del Ejército mataron a tres vecinos que no tenían nada que ver con los guerrilleros; los testimonios indican que un estudiante secundario de 15 años y un joven policía de civil fueron fusilados mientras estaban tirados en el suelo.

 Prácticamente todos los guerrilleros que participaron del ataque fueron muertos por el Ejército, antes o después del golpe de Estado. Dos de ellos —Horacio Pietragalla (“Chacho” o “Ángel”) y Eduardo Jensen (“Añamen”)— fueron capturados el 15 de octubre de 1975 en el bar Royal de la ciudad de Córdoba, hacia donde habían huido desde Resistencia y Corrientes. 

 Pietragalla era el número dos de la Regional Nordeste de Montoneros y, junto con su mujer, había instalado en Resistencia un negocio de venta y distribución de máquinas y artículos de oficina que funcionaba como una pantalla; fue el lugar donde las columnas montoneras se concentraron antes del ataque al cuartel de Formosa. 

 Fuentes consultadas para mi libro “¡Viva la sangre! me contaron que Pietragalla y Jensen fueron las dos primeras víctimas del Comando Libertadores de América, un grupo paraestatal vinculado orgánicamente con el Tercer Cuerpo de Ejército, que ya estaba a cargo del general Luciano Benjamín Menéndez.

 Pietragalla —padre del diputado kirchnerista del mismo nombre— y Jensen se convirtieron en los primeros desaparecidos en Córdoba luego de los tres decretos despachados por el gobierno nacional.

Oro y bronce

 El kirchnerismo y las organizaciones de derechos humanos consideran que los muertos en el cuartel de Formosa tienen un valor distinto. Asoma allí un doble estándar: 

• Por un lado, los conscriptos sólo son recordados en Formosa y en 2010, cuando fue publicado mi libro Operación Primicia, sus padres debían arreglarse con una pensión mensual de 842 pesos; era el sueldo básico de cabo, rango al que fueron ascendidos sus hijos.

• Por el otro, la mayoría de los guerrilleros muertos durante el combate en el regimiento figura en los renovados anexos del Nunca Más; es decir, en los listados de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) actualizados por el gobierno de Néstor Kirchner, y en el Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado que se levanta en la Costanera porteña. Además, sus parientes ya cobraron una indemnización del Estado que en marzo de 2010 ascendía 620.919 pesos (cien veces el sueldo más alto de la administración pública nacional). 

Los conscriptos muertos formaban parte de un grupo desafortunado compuesto por los “soldados del domingo por la tarde”, es decir por los más pobres, que no tenían dinero para visitar a sus familias en el interior de la provincia y acostumbraban a cambiar sus francos por una pequeña suma de dinero, como Hermindo Luna, un “criollo” de Las Lomitas, y por los más generosos, como Edmundo Sosa, un muchacho sin padre que, primero, postergó su baja para que saliera en su lugar un compañero que era más pobre que él y tenía dos hijos que alimentar, y luego, aquel domingo 5 de octubre, le había cedido su franco a otro colega para que fuera a Clorinda a ganarse unos pesos en el acarreo de bolsas de harina de contrabando a Paraguay. 

Un cálculo simple indicaba que la madre de Sosa, por ejemplo, debía cobrar esa pensión de 842 pesos todos los meses durante 61 años y medio de su vida para llegar a la suma ya percibida por los parientes de cada uno de los guerrilleros. Y sin que hubiera inflación.

Con el tiempo, el diputado formoseño Ricardo Buryaile, del radicalismo, presentó un proyecto de ley para que los parientes de los soldados fueran indemnizados con el mismo dinero que ya habían cobrado los herederos de los guerrilleros. Pero, luego de muchas idas y vueltas, el proyecto no fue aprobado por la oposición de los diputados kirchneristas.

Estirando la ley

Es llamativo: un Estado democrático indemnizando a quienes atacaron a otro Estado democrático, cuyo gobierno, constitucional, era encabezado por la viuda de Juan Perón, que había sido elegida vicepresidenta el 23 de septiembre de 1973; era la compañera de fórmula de su marido, que sumió pero murió el 1° de julio de 1974.

¿Cómo ocurrió esto? La Ley 24.411, sancionada en 1994 durante el gobierno de Carlos Menem, estableció una indemnización para los herederos de los desaparecidos y de “toda persona que hubiese fallecido como consecuencia del accionar de las fuerzas armadas, de seguridad, o de cualquier grupo paramilitar con anterioridad al 10 de diciembre de 1983”.

Los fundamentos de esa ley y los discursos de diputados y senadores indican que el objetivo era reparar las violaciones a los derechos humanos cometidas por el terrorismo de Estado, pero no la represión a la guerrilla realizada durante los gobiernos constitucionales y dentro de la ley. 

Sin embargo, la nueva interpretación oficial es que las indemnizaciones incluyen a los guerrilleros muertos en cualquier tipo de enfrentamiento con militares, gendarmes y policías hasta la vuelta a la democracia y desde un momento no precisado pero que en la secretaría de Derechos Humanos ya estiran al 16 de junio de 1955, fecha del bombardeo a la Plaza de Mayo. 

En los anexos del Nunca Más, presentados en la Feria del Libro en 2006, figuraban ocho de los doce guerrilleros muertos durante el ataque al cuartel de Formosa; todos como víctimas de “ejecución sumaria”, una categoría creada por el gobierno kirchnerista. La fuente de esa información era “REDEFA”, el Registro de Fallecidos de la Ley 24.411. 

Es decir que primero sus herederos cobraron la indemnización creada durante el menemismo y luego, en el kirchnerismo, su nombre fue incorporado al listado de la Conadep. El oro, por un lado, y el bronce, por el otro.

Los montoneros muertos en Formosa no están solos en los nuevos listados del Nunca Más: en total, son 545 los nombres que provienen del REDEFA y casi todos (526) son considerados víctimas de “ejecución sumaria”, entre ellos los caídos en los ataques a los cuarteles de Villa María, Fray Luis Beltrán, Azul y Monte Chingolo. 

También figuran guerrilleros muertos en tiroteos con la policía y mientras preparaban bombas, y hasta el cordobés Fernando Haymal, quien fue fusilado el 6 de septiembre de 1975 pero no por los militares o la policía sino por Montoneros, acusado de traición y delación, como informó la revista Evita Montonera, en su número 8. 

Esas irregularidades son investigadas ahora por el juez federal Claudio Bonadio, que ya allanó dos veces la secretaría de Derechos Humanos para incautar los legajos cuestionados. El ataque en la siesta formoseña de hace 40 años se dirime ahora en los tribunales porteños.

✒ Ceferino Reato | La Gaceta de Tucumán | Domingo 27 de septiembre de 2015.
http://www.lagaceta.com.ar/nota/655036/la-gaceta-literaria/a-40-anos-operacion-primicia.html

24.9.15

Las sanciones contra el régimen castrista


“El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar”. Ernesto “Che” Guevara.

El olvido de la verdad


 Escuché a Nelson Castro transmitiendo directamente desde Cuba decir textualmente que el embargo decidido por el gobierno de los Estados Unidos a Cuba, en octubre de 1960, “era inmoral, porque perjudicó al pueblo cubano”.

 Me extraña que este periodista sobresaliente en su defensa de la democracia y los derechos humanos dijera esto.

 Antes de pasar revista a los hechos que motivaron dicho embargo, creo necesario recordarle a Nelson Castro que una parte de esos hechos fueron los asesinatos de veintinueve niños argentinos, cometidos por la “juventud maravillosa”, cuyos comandantes se entrenaban en la isla, financiados por la Unión Soviética, para que implantaran un régimen totalitario marxista-leninista en Argentina.

 Pero relatemos los hechos previos a octubre de 1962, en plena guerra fría, cuando se implantaron estas sanciones contra el régimen comunista de Cuba.

Por qué sancionaron a Cuba

 Hasta 1959, Hispanoamérica no había caído en la faz violenta de la guerra de guerrillas y solo se manifestaba el conflicto en conflictos provocados por agitadores profesionales. La guerra fría todavía no se había tornado caliente en nuestras naciones. ¿Cómo fue que alcanzo esta faz sangrienta?

 Tres meses después que Fidel Castro tomara el gobierno de Cuba, en 1959, se dio el primer acto bélico de la guerrilla marxista, enviada desde la isla. El objetivo fue el estratégico istmo de Panamá. A continuación el terrorismo cubano se extendió por Centro América. En 1961 Castro se declara públicamente comunista, el slogan de sus seguidores fue, “Si Fidel es comunista, yo soy comunista, ¿elecciones para qué?” La guerra fría ya se había tornado caliente en Hispanoamérica.

 Por si cabía alguna duda en 1962, Cuba acepta tropas soviéticas en su territorio y la instalación de bases de misiles nucleares que podrían bombardear inclusive a Argentina. El 12 de septiembre de ese año el gobierno de la URSS, previene a Estados Unidos, que un ataque o bloqueo contra barcos soviéticos llevando las cargas nucleares que se dirijan a la isla, provocaría la guerra atómica.

 La URRS apoyaba a Cuba 1,5 millones de dólares por día y además con sus fuerzas armadas, armas y entrenamiento. Esto equivalía económicamente, a la construcción de dos represas como la del Chocón por año.

 Posteriormente guerrillas castristas intentan desembarcar en Venezuela y Castro organiza con el nombre de FALN, (Frente Armado de Liberación Nacional), la guerra en dicho país. En Colombia también el Ejército combatía contra la guerrilla castro-soviética. En 1963, Guevara con el apoyo de Fidel Castro, organiza un grupo guerrillero, que operará en Orán (Salta), liderado por Jorge R. Masetti, quien junto a otro terrorista, Rodolfo Walsh habían fundado la agencia noticiosa Prensa Latina en la Habana.

 Ernesto Guevara definió la doctrina de esta guerra, en la Asamblea General de la ONU el 11 de diciembre de 1964: “Nosotros tenemos que decir aquí lo que es una verdad conocida, que la hemos expresado siempre ante el mundo: fusilamientos, sí, hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte”.

Se agrava el ataque contra Hispanoamérica

 En enero de 1966, comienza la Conferencia Tricontinental de la Habana, Concurrieron 513 delegados de 83 grupos provenientes de Asia, África y América Latina. En el órgano de la Tricontinental, “Revista Tricontinental” de 16-4-67, Guevara dijo: “El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal. Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión; hacerla total. Hay que impedirle tener un minuto de tranquilidad, un minuto de sosiego fuera de sus cuarteles, y aún dentro de los mismos: atacarlo donde quiera que se encuentre; hacerlo sentir una fiera acosada por cada lugar que transite”.

 La Revista Verde Olivo, La Habana, 8-10-68, publicó otras declaraciones de Guevara: “El camino pacífico está eliminado y la violencia es inevitable. Para lograr regímenes socialistas habrán de correr ríos de sangre y debe continuarse la ruta de la liberación aunque sea a costa de millones de víctimas atómicas”.

 En esta Conferencia Tricontinental, a propuesta del chileno Salvador Allende, impulso la idea soviética de convocar a una conferencia latinoamericana, que se llamaría OLAS (Organización Latinoamericana de Solidaridad). Dicho delegado chileno dijo en su mensaje: “Estamos con los combatientes de Guatemala, Colombia, Venezuela y Perú”. Dilma Rousseff era terrorista en Brasil y los Tupamaros asesinaban uruguayos. A todo este proyecto no lo podía financiar Cuba, solo la URSS tuvo el poder para ello, pero Fidel Castro entrenaba a los comandantes que vendrían a matar a nuestros países.

 Posteriormente, en 1967, se celebró la reunión de la OLAS, con 27 delegaciones, entre ellas, la argentina presidida por John William Cooke y la chilena por Salvador Allende, se aprobó una declaración que contenía estos párrafos: “El primer objetivo de la revolución popular en el continente es la toma del poder mediante la destrucción del aparato burocrático-militar del Estado y su reemplazo por el pueblo armado para cambiar el régimen social y económico existente […]. Dicho objetivo es sólo alcanzable a través de la lucha armada. Los hechos ocurridos demuestran que la guerra de guerrillas, como genuina expresión de la lucha armada popular, es el método más eficaz y la forma más adecuada para librar y desarrollar la guerra revolucionaria en la mayoría de nuestros países […].El proceso violento hacia el comunismo es inevitable y exige la existencia del mando unificado político y militar como garantía de su éxito”.

Atacan a Argentina, fue una GUERRA


 Para 1968, la guerrilla marxista se había extendido a casi toda Hispanoamérica.

 Fue entonces que la Guerra fría comenzó a tomar temperatura en Argentina. Ernesto Guevara desde el sur de Bolivia, proyectaba atacar al noreste. La misma contó con el apoyo de Fidel Castro, según lo expreso el dictador cubano públicamente.

 Sin embargo la guerra se tornó caliente en Argentina, desde el asesinato del General Aramburu, en 1970. Desde entonces fue creciendo la ofensiva marxista-leninista con ataques a cuarteles, y asesinatos de quienes no pensaban de la misma forma, como Oberdan Salustro, Presidente de la FIAT, Patrick Egan. Cónsul de Estados Unidos, o la señora de Cuco, una humilde vendedora de diarios. Entre los terroristas atacantes estaban las hijas de Estela de Carlotto y los hijos de Hebe Bonafini. Entre sus víctimas, niños, jóvenes, hijos, madres, padres y hermanos.

 Las organizaciones guerrilleras entrenadas en Cuba, mataron a más de 2.000 argentinos. Siguiendo la doctrina guerrillera de Guevara, expuestas más arriba, entre ellos a más de 29 chicos, cómo María Cristina Viola de 4 años, al bebe Kraiselburd de pocos meses, Guillermina Cabrera de 3 años, Juan Eduardo Barrios de 3 años. Asesinaron empresarios como Raúl Alberto Amelong, hirieron a su hija adolescente que lo acompañaba; a mujeres por ser esposas de militares como la señora de Sasiain, a sindicalistas como José Ignacio Rucci, secuestraron y torturaron a militares como el Coronel Larrabure y ametrallaron a soldados conscriptos de 18 años, como lo hicieron en el asalto al cuartel del 29 de Monte en Formosa, con la participación del ahora Diputado Kunkel. Estos chicos que cumplían el servicio militar obligatorio fueron acribillados, mientras dormían o estaban bañándose. Para los K, Alberto Fernández, Schiaretti, Lorenzetti, la Corte Suprema y muchos jueces, no fueron estos, crímenes de Lesa Humanidad, para muchos diputados y senadores, incursos en la violación del artículo 119 de la Constitución Nacional, tampoco.

 Recordemos esta doctrina que lego Guevara a los asaltantes del cuartel: “Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión; hacerla total. Hay que impedirle tener un minuto de tranquilidad, un minuto de sosiego fuera de sus cuarteles, y aún dentro de los mismos”.

 Las dos principales organizaciones guerrilleras, PRT-ERP y Montoneros, no hubieran podido por sí solas mantener una lucha tan intensa, no había recursos internos y nunca tuvieron el apoyo del pueblo. Tampoco Cuba hubiera podido atacar a todo el continente, sin la ayuda y el apoyo de la URRS. Una prueba más de esto, es que cuando en 1977, la Unión Soviética necesito cereales y alimentos, llego a un acuerdo con el Gobierno Militar Argentino y le quitó el apoyo a su propia guerrilla, pasando a ser el principal cliente de nuestro país. Entonces esta superpotencia, junto con Cuba, el bloque oriental y los No Alineados, defendieron al gobierno Argentino ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.

 Los hechos relatados fueron el motivo de las Sanciones contra el gobierno totalitario y terrorista de Fidel Castro, la más larga y sangrienta de las dictaduras que tiene la historia hispanoamericana. El saldo fueron 200.000 muertos en Iberoamérica y África.

Nelson Castro debe informarse


 Por eso Nelson Castro debería informarse y ver de qué lado está la inmoralidad y sobre todo apercibirse que en Argentina hubo una guerra, que el país fue atacado y que este gobierno y la izquierda han creado una falsa imagen de represión, cuando en realidad se debió combatir, para que no instalaran un totalitarismo en nuestro país.

 Mientras tanto a Nelson no le llaman la atención los 1.800 prisioneros de este gobierno por haber cumplido con su deber de defender la Patria. Los trata de represores y ahora defiende a quienes nos atacaron. ¿Cómo puede estar tan engañado un hombre inteligente? Lo peor es que se ha creado una falsa cultura y han caído en ella la mayoría de los periodistas, intelectuales y políticos.

 Tengo fija la imagen de Fidel Castro saludando sentado al Papa para que este tenga que inclinarse ante él. Este tirano no está arrepentido de ninguno de sus crímenes y reprimió a las Damas de Blanco y disidentes que quisieron acercarse a su Santidad. También el tirano sigue manteniendo presos políticos y se siguen escapando cubanos de la isla, sumándose a los 2 millones de exilados de la tiranía.

 Aquí en Argentina, la ingratitud y la injusticia, produce el fenómeno que hay quienes tienen licencia para matar y otros que no tienen derechos humanos.

✒ Carlos E. Viana | Informador Público | Miércoles 23 de septiembre de 2015.
http://www.informadorpublico.com/terrorismo/las-sanciones-contra-el-regimen-castrista 

El Estado debe recuperar el poder punitivo



 Con un sistema de persecución de delitos desvirtuado en su esencia, el único modo de revertir la creciente inseguridad es volver a reconocer la legitimidad del derecho estatal a aplicar una pena a aquellos que delinquen.


 Siempre he tenido la sensación de que no puedo abordar el problema de la inseguridad a la manera de un especialista que analiza el fenómeno. Mi posición de fiscal me obliga a tener que superar el simple estadio de la crítica o la protesta por la falta de seguridad, ya que, desde ese aspecto, formo parte del problema. Por eso quiero hacer una crítica y una propuesta. Ambas tienen como destinatario el sistema de aplicación de la ley penal, conformado por los legisladores que dictan las leyes, los jueces y fiscales que las interpretamos y aplicamos, y las autoridades administrativas encargadas de ejecutarlas.


 Más allá de las fallas que puedan existir en la seguridad entendida como prevención, creo que, una vez cometido el delito, el sistema de persecución penal no está actuando adecuadamente. Así provoca, de manera indirecta, más inseguridad. En los últimos años, muchos de los delitos más violentos son cometidos por gente cada vez más joven, y en este hecho inciden la pobreza, la marginalidad, la droga, la falta de oportunidades, de trabajo y de modelos que padecen esos jóvenes. Esto los lleva a despreciar valores esenciales, entre ellos, la vida, tanto la ajena como la propia.

 La solución de estos problemas estructurales no está en manos de quienes administramos justicia penal. Sin embargo, desde hace algo más de diez años la realidad social ha impregnado el accionar de todos los órganos del Estado, y en lo que hace a la aplicación de la ley penal se ha visto plasmada la idea de que no se puede criminalizar la pobreza (a los sectores vulnerables, a la protesta social). A partir de esta premisa -que puede resultar en sí misma válida- se ha desvirtuado el sistema de persecución de los delitos y hasta el principio de igualdad ante la ley. Conductas que siempre fueron delitos quedan sin sanción cuando son cometidas por algunos sectores desfavorecidos de la sociedad; por ejemplo, cortes de calles, desmanes en la vía pública, destrucción de bienes del Estado o interrupción de los servicios de transporte.

 A este panorama debemos sumarle, además, la influencia de la corriente conocida como "garantismo", mal llamada de esa manera, ya que en realidad todas las interpretaciones y aplicaciones del derecho penal moderno respetan las garantías del imputado consagradas en las modernas Constituciones y en los convenios internacionales.

 Sobre este punto quiero centrar el análisis y formular una propuesta de fundamentación de las reformas que deberá emprender el gobierno que surja de las elecciones.

 El garantismo (convertido muchas veces en verdadero abolicionismo) parte de la premisa de que la culpa por la comisión de los delitos recae sobre la sociedad toda, por no haber brindado otras oportunidades de desarrollo a los delincuentes. Así, la aplicación de la pena estatal pierde gran parte de su legitimidad.

 Este tratamiento diferenciado de los delincuentes provoca que rápidamente recuperen la libertad personas que por el momento pueden no estar preparadas para vivir de otra forma que no sea el delito. El sistema penal genera así inseguridad de un modo indirecto, y por eso es legítimo y fundado el temor que gran parte de la sociedad argentina tiene de ser víctima de un delito.

 Hemos llegado a un estado de cosas en esta materia que requiere un golpe de timón. Esto sólo es posible a partir de que la nueva autoridad política elegida por la sociedad explicite claramente que la lucha contra la inseguridad forma parte de su agenda de gobierno y que dictará y sostendrá las medidas legislativas necesarias a ese fin. Además, quien vaya a tener semejante responsabilidad frente a los ciudadanos deberá recordar que la inseguridad atenta contra todos los derechos y libertades, ya que en un hecho delictivo podemos perder la propiedad, la integridad física o la vida.

 Mi propuesta consiste en dar un fundamento político y filosófico a la legitimidad del derecho del Estado a aplicar una pena, para así poder salir de la "trampa" que nos ha tendido el abolicionismo.

 Debemos volver al control social como un instrumento del pensamiento político, una especie de vuelta a las fuentes del pensamiento penal liberal. No vengo a proponer una suerte de "antigarantismo bobo". Tampoco se trata de propiciar políticas de "mano dura", sino de fortaleza institucional y plena vigencia de las garantías constitucionales.

 El garantismo, como movimiento crítico de la legitimidad de la pena estatal, no ha logrado, en treinta años, resultados superadores ni ha dado respuestas alternativas al modelo liberal de control social.

 Si bien no podemos negar la existencia de conflictos sociales, no hay duda que siguen existiendo ciertos valores compartidos que exceden el acuerdo sobre un sistema legal de resolución de conflictos. De hecho, en el corazón de las sociedades occidentales actuales existe una visión ética participada y comunicada, y un conjunto de valores compartidos, entre los que suelen hallarse la libertad, la igualdad ante la ley, la seguridad, la legalidad, el trabajo, la democracia, los derechos humanos y, por qué no decirlo, también la noción de propiedad. Por lo tanto, la definición del delito no constituye una mera imposición de los intereses de las clases dominantes (como sostienen algunos teóricos), sino que deriva de un consenso, mayoritariamente compartido, sobre cierta concepción ontológica de lo bueno y lo malo, y determinada orientación respecto del curso que cada cuerpo social debe transitar en su época.

 Siempre existieron teorías que han buscado legitimar la pena estatal y otras que han pretendido deslegitimarla. Y lo cierto es que, por el momento, la configuración social imperante se corresponde con el orden propio del Estado-Nación moderno y su modo característico de ejercicio del poder. Bajo esta mirada, el Estado se halla sin duda autorizado para ejercer el poder punitivo y activar mecanismos de control social en respuesta a la actividad criminal, limitado por un sistema de garantías reconocido por el derecho penal, y que constituyen el núcleo del Estado de Derecho.

 La realidad sociopolítica imperante exige pensar la forma de optimizar el funcionamiento del sistema vigente, para disminuir sus mecanismos injustos y fortalecer los controles e instituciones democráticas. De esta manera, el Estado deberá realizar esfuerzos para mejorar sensiblemente los distintos instrumentos de control social clásicos, sin descartar la opción de ingeniar nuevos que recojan ciertos aportes que surgieron de sus críticas; me refiero a las instituciones policiales, carcelarias y judiciales, es decir, a todos los operadores estatales en esta materia.

 En los últimos años hemos asistido a una fabulosa tergiversación de los argumentos políticos y jurídicos en materia de inseguridad que, de la mano de estos postulados "garantistas", se ha sumado como un capítulo más a un relato de las cuestiones esenciales del país. A mi juicio, en estos años no se ha podido poner en agenda el tema de la inseguridad por estas razones ideológicas, más allá del fracaso de las pocas políticas emprendidas en esta materia.

 En síntesis, las sociedades actuales no se conciben sin el control social formal que ejercen los Estados nacionales a través de sus instituciones, y entre ellas, claramente, las que ejercen el poder punitivo. Recuperarlo es uno de los desafíos más importantes que deberá encarar el próximo gobierno.


✒ Ricardo Sáenz* | La Nación | Miércoles 23 de septiembre de 2015. 
http://www.lanacion.com.ar/1830285-el-estado-debe-recuperar-el-poder-punitivo 

*Fiscal general ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal