4.4.15

Cómo fue el 2 de abril, contado por el hombre que hizo rendir a los ingleses


 Jacinto Batista es el símbolo de la toma de las islas, en 1982. A semanas de su retiro, recordó ese día en un diálogo con Clarín, en la base de la Armada de Puerto Belgrano. "Teníamos orden de no matar", dijo.
 

 Lleva un gorro de lana, el rostro ennegrecido con pintura de combate y la actitud resuelta. El fusil le cuelga del hombro, asido con la mano derecha, mientras con el otro brazo ordena la fila de tres fornidos prisioneros ingleses, manos alzadas, rendidos. Jacinto Eliseo Batista es el protagonista de esa foto que dio la vuelta al mundo, transformándose en un símbolo de la toma de Puerto Argentino, aquel 2 de abril de 1982. Veinte años después, a punto de cumplir 52 y a menos de dos meses de pasar a retiro luego de 35 años en la Armada, el suboficial mayor Batista enciende su cuarto cigarrillo en la temprana y húmeda mañana de Punta Alta y asegura: "No tengo nostalgias de Malvinas. Fue una etapa en mi vida y en mi carrera. Hubo una orden y se cumplió. Para eso nos paga el Estado".

  No todos los integrantes de la Agrupación de Comandos Anfibios que rindieron a los británicos sienten probablemente del mismo modo que este entrerriano de Colón, que asegura que no tendría interés en regresar a Malvinas como invitado o como turista. Aunque cabe creerle cuando afirma que "si el Estado me manda recuperarlas otra vez, allí estaría". Es que, como todo soldado de elite, Batista está hecho de una madera especial. Los comandos anfibios son al mismo tiempo buzos, paracaidistas, comandos y expertos en reconocimiento en agua y tierra. Aprenden a caminar dormidos, a exigirse, a soportarlo todo. Soldados formados para la guerra, son el reverso de tantos chicos que no eligieron Malvinas como destino, ni vivir una guerra ni morir en ella.

  Quizá por eso Batista nunca tuvo miedo. Ni en el arranque, cuando embarcaron en Puerto Belgrano en la fragata "Santísima Trinidad", con rumbo desconocido, aunque ya todos sospechaban que iban a Malvinas a ejecutar una operación real.

  "Recién en alta mar, para evitar filtraciones de información, nos dieron las directivas. Desembarcamos el 10 de abril, poco después de las 21. Yo era el bote-guía, y de la línea de playa en adelante el explorador. Sólo teníamos un visor nocturno y lo llevaba yo, que iba 200 metros adelante.

  "Estábamos convencidos de que los ingleses nos estaban esperando. Caminamos toda la noche. Los objetivos eran el cuartel de los Royal Marines y la casa del gobernador. Teníamos orden de no matar, porque probablemente el plan era tomar las islas y negociar la retirada.

  "Nos separamos en dos grupos. Yo fui al cuartel, pero no había nadie porque los marines estaban afuera cubriendo objetivos. Allí izamos la Bandera argentina por primera vez. El grupo que fue a la casa del gobernador, en cambio, encontró una resistencia importante, se oían disparos en forma permanente.

  "Ya había casi aclarado, y la resistencia seguía. El primer inglés que encontré era un francotirador con un fusil Mauser. Lo desarmé. Cuando nos reunimos en la casa la situación estaba casi dominada.

  El único muerto en esa acción —el primero de la guerra— fue el capitán Pedro Giachino. "Cuando llegué ya estaba herido. Había entrado a la casa y al salir, le dio un soldado que disparaba desde una línea de árboles cercana. Le pregunté, ''qué te pasó, Pedrito'', y le toqué la cabeza.
Estaba consciente, pero muy pálido; había perdido mucha sangre y se estaba muriendo." Batista no recuerda en qué momento, en ese día frenético, el fotógrafo Rafael Wollman lo captó junto a sus prisioneros. Sabe, sí, que esa imagen es un retrato implacable del orgullo herido del viejo león imperial. "El 14 de junio andarían buscándome con la foto en la mano para sacarme con los brazos arriba", supone, sonriente.

  Pero el cabo principal Batista ya no estaba en Puerto Argentino el día de la caída. Ese mismo 2 de abril los comandos volvieron al continente. Batista jamás regresó a las islas, aunque estuvo a punto de hacerlo, producido el desembarco británico, en una misión de infiltración que fue abortada con el Hércules carreteando en la pista.

  Porque los ingleses vinieron y pelearon. En los años 50, a propósito de Chipre, el escritor inglés Lawrence Durrell definió con ironía lo que llamó la proposición colonial central: "Si uno tiene un Imperio no puede entregar trozos del mismo cada vez que se los piden". Y menos por la fuerza, al estilo de Galtieri y la cúpula militar argentina, en cuyos cálculos erróneos jamás estuvo la reacción británica.

  "Los británicos no eran mejores que nosotros. Tuvieron, sí, más medios y apoyos. De los norteamericanos y los chilenos. Pero si la Argentina hubiese tenido la firme convicción de pelear...", dice Batista, y deja la frase por la mitad, como interrogante.

  Y vuelve a que Malvinas fue una etapa, "obligación y premio" en su carrera, en la que alcanzó la máxima jerarquía y el mayor cargo al que podía aspirar, encargado de componente de la Infantería de Marina. A días del retiro, no oculta una decepción: para la ley dejará de ser veterano y de cobrar el suplemento de 350 pesos.

  Para Batista empieza la "etapa personal" junto a su familia, que hace seis años, después de acompañarlo siempre en distintos destinos, echó anclas en Colón, ciudad natal de él y de su esposa, Elsa Marina Matei. También lo esperan allí sus tres hijas, Andrea (21), Nadia (17) y Bárbara (13).

  De la vida militar va a extrañar dos silencios únicos. El que sigue a lanzarse en paracaídas, idéntico, asegura, al del "escape" del submarino, porque las máquinas se alejan tan rápido que sólo queda el hombre, la inmensidad, y ese silencio. De Malvinas, tendrá por siempre una convicción, que expresa, de verdad, sin nostalgias: "Son argentinas y alguna vez volverán a nuestro dominio
". 

 
✒ Guido Braslavsky | Clarín  | Lunes 1 de abril de 2002. http://edant.clarin.com/diario/2002/04/01/p-01601.htm

3.4.15

Malvinas Testimonio Vivo - Operación Rosario


  A las 00 hs del 2 de abril de 1982 un puñado de Comandos Anfibios y de Buzos Tácticos ponían pie en las Islas Malvinas, la OPERACIÓN ROSARIO estaba en marcha. La orden, recuperar las Islas sin causar bajas a las fuerzas británicas ni a la población civil. Fue cumplida acabada y profesionalmente. Hoy es ejemplo de estudio en las principales Academias Militares del mundo.

En homenaje al Sr. Capitán de Fragata (IM) D. Pedro Edgardo Giachino
A la Agrupación de Comandos Anfibios
A la Agrupación de Buzos Tácticos
(Desde la ciudad de Mar del Plata, partieron a la gloria a las 23 hs. del 26 de marzo de 1982).

 
...”La gloria pertenece al hombre que está en realidad en la arena de la lucha, cuya cara está manchada por polvo, sudor y sangre... quien conoce del gran entusiasmo, de la gran devoción y quien se consume en una causa valerosa... quien al final, en lo mejor, conoce el triunfo de haber llegado, y en lo peor, falla sin importarle demasiado. Así, su lugar nunca estará con aquellas almas frías y tímidas que no conocen ni la victoria ni la derrota”.
de Emilio Villarino (Batallón 5)



La Operación Azul
 Hoy ya no quedan dudas que el inicio del conflicto y la decisión final de recuperar militarmente las Islas Malvinas, sobrevino como consecuencia de la crisis diplomática desatada con el Reino Unido a partir del arribo del comerciante Constantino Davidoff y su grupo de operarios a Puerto Leith, Isla San Pedro en el Archipiélago de las Georgias del Sur, el día 19 de marzo de 1982.-

 Las febriles y agitadas negociaciones que se sucedieron para llegar a un acuerdo diplomático se vieron interrumpidas por la intransigencia británica y el 25 de marzo, los ingleses anunciaron que no tratarían más la cuestión de la soberanía sobre las islas y que solo atenderían los deseos de los Kelpers, disfrazando de legalidad, el derecho a la autodeterminación de los mismos. Ese mismo día comenzó a enviar buques de guerra hacia el Atlántico Sur. Desde el Puerto chileno de Punta Arenas zarpó el transporte
“HMS Brandsfield”, desde Portsmouth (RU) dos submarinos nucleares y desde Gibraltar (España) dos destructores.-

 El gobierno argentino había aprobado la Directiva Estratégica Nº1. Las directivas militares se clasifican en planes y órdenes. El plan es un conjunto de previsiones destinadas a resolver un problema que eventualmente se puede llegar a producir y las medidas consideradas y adoptadas en él no entran en ejecución. En caso de ocurrir el hecho motivador, a ese plan se le fija fecha de ejecución, convirtiéndose de esta forma en una orden.
 
 
 Dentro de la Directiva Estratégica y el Plan Esquemático de Campaña, habían sido nombrados: Comandante del Teatro de Operaciones Malvinas (TOM) el jefe del Vº Cuerpo de Ejército, General Osvaldo García; Comandante de la Fuerza Terrestre, el General Américo Daher; Comandante de la Fuerza Aérea de Tareas, el Brigadier H. Castellanos; Comandante de la Fuerza de Tareas Anfibias, el Almirante Gualter Allara; Comandante de la Fuerza de Desembarco, el Almirante Carlos Büser y Gobernador Militar de las Islas, el General Mario B. Menéndez.

 El plan consistía básicamente en la ejecución de dos operaciones coordinadas, una anfibia y otra aerotransportada. El éxito de ambas dependería del secreto absoluto para obtener el factor sorpresa, debía ser ejecutada sin provocar bajas británicas y preservar a toda costa la vida y los bienes de los habitantes civiles de las islas.

 Se estimaba que la reacción británica podría ir desde la protesta ante los foros internacionales al envío de una Fuerza de Tareas para la recuperación bélica de las mismas. Por lo tanto, luego de la recuperación se daba máxima prioridad al trabajo diplomático de nuestra Cancillería, habiéndose previsto una serie de negociaciones favorables al Reino Unido en cuanto a la explotación de hidrocarburos, pesca y licencias aduaneras, a la vez que se garantizaría el patrimonio y la vida de los Kelpers. El objetivo, no provocar la reacción militar de Inglaterra. Sin duda error inducido por las falsas percepciones que dejaron la visita de oscuros personajes extranjeros, producidas entre octubre del ’81 y febrero del ’82 (de esto existen pruebas y testimonios).

 El día 26 de marzo la Junta Militar ordenó poner en ejecución la Operación Azul, nombre en código del plan de recuperación de nuestras Islas Malvinas. La fecha para su ejecución (día D), fue fijada para el 1º de abril. El gobierno de ese momento consideraba a ésta la única opción que obligaría a Gran Bretaña a negociar sin más engaños y dilaciones la soberanía sobre Malvinas.

La Fuerza de Tareas
 Por esa época, ver operar a nuestra Flota de Mar en ejercicios con la Infantería de Marina en la zona Sur era cosa corriente, este hecho facilitaba mantener el secreto necesario mientras se reunía y preparaban los medios y material.

 Los efectivos que tendrían a su cargo la ejecución de la Operación Azul eran: la Flota de Mar, Aviación Naval, Infantería de Marina, Regimiento de Infantería 25 del Ejército y aviones C-130 Hércules de la Fuerza Aérea. Estas unidades contaban con un alto nivel de adiestramiento en tiempo de paz que les permitía estar disponibles en pocas horas.

 La Flota de Mar fue designada Fuerza de Tareas 40 (FT-40) y se integró con los destructores misilísticos “ARA Hércules” y “ARA Santísima Trinidad”; portaaviones “ARA 25 de Mayo”; destructores: “ARA Py”, “ARA Seguí” y “ARA Piedra Buena”; corbetas: “ARA Drummond” y “ARA Granville”, el buque de desembarco de tanques BDT “ARA Cabo San Antonio”; rompehielos “ARA Almirante Irizar”; transporte “ARA Isla de los Estados” y el submarino “ARA Santa Fe”. Como aeronaves orgánicas de la FT-40 se asignaron unidades de la 1ª y 2ª Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros. Cazas embarcados de la 3ª Escuadrilla Aeronaval de Ataque (A-4Q Skyhawk) y aviones de la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina (S2-E Tracker). Además en el Irizar embarcaba un helicóptero Puma  de la Aviación de Ejército.

 El componente de ocupación estaba representado por los efectivos de las tropas de desembarco que pertenecían a la Agrupación de Buzos Tácticos, Agrupación de Comandos Anfibios (ambas Agrupaciones en 1982, tenían su asiento natural en la ciudad de Mar del Plata), elementos de asalto del Batallón de Infantería de Marina Nº 2 (BIM 2), una batería del Batallón de Artillería de Campaña, Batallón de Vahículos Anfibios, elementos del Batallón de Servicios y una fracción del Regimiento de Infantería 25 del Ejército Argentino.

La Operación Rosario
 El día 27 de marzo zarpó desde la Base Naval Mar del Plata, el submarino “ARA Santa Fe”, con una pequeña fracción de la Agrupación de Buzos Tácticos, el día 28 desde la Base Naval de Puerto Belgrano zarpó el resto de las unidades navales. El destructor “ARA Santísima Trinidad” era el Buque Insignia del Comandante de la FT-40, Contraalmirante Gualter Allara y transportaba al Comandante del Teatro de Operaciones Malvinas (TOM), General Osvaldo García.-

 El día 29, estando ya mar afuera, la flota comenzó a navegar en formación circular protegiendo al núcleo de la misma, el BDT “ARA Cabo San Antonio”, con rumbo 202 y a 14 Kts. (nudos).

 La meteorología imperante en la zona se iba a encargar de retrasar en un día los planes previstos. En la noche del 30 de marzo, vientos de 40 Nudos (72 Kms/h), pocas veces visto en esa época del año, hizo rolar al BDT “ARA Cabo San Antonio” hasta 44 grados a cada banda. Situación más que riesgosa si tenemos en cuenta que su capacidad de transportar 450 hombres había sido excedida para transportar 750. Su bodega de cargas se encontraba ocupada con 20 vehículos anfibios blindados (VAO’S) y un vehículo anfibio de ruedas (VAR). La cubierta estaba colmada con 30 vehículos de la Infantería de Marina y del Ejército, en total una carga de combate de 8.000 toneladas, muy superior a los valores logísticos admitidos para esa nave.

 Al reducir la velocidad y perder un día sobre lo programado, permitió que EE.UU. transfiriera su información satelital a Gran Bretaña. Las informaciones radiales que llegaban desde las Islas alertaban que el Gobernador Rex Hunt, preparaba las defensas. El factor sorpresa se había perdido.

 Se cambiaron los planes originales sobre la marcha, se descartó la toma del aeropuerto de Malvinas por las tropas aerotransportadas. La misión se encomendó a la fracción del Regimiento 25 que formaba parte de la FT-40, se haría por medio de la misma operación anfibia.

 La operación debía capturar la localidad de Stanley, luego rebautizada Puerto Argentino, en la costa oriental de la Isla Soledad, preservando sus servicios básicos, energía, comunicaciones y sanidad, el Cuartel de los Royal Marines, el aeropuerto, Cape Penbroke o Faro San Felipe y controlar a la población civil, reducir al gobernador de las islas y exigir su rendición. No ocasionar bajas ni daños, consigna casi imposible de lograr si no se cuenta con el factor sorpresa. Pero los Infantes de Marina cumplirían con su axioma “... lo difícil está hecho, lo imposible..., tardamos un poco más, pero también está hecho.”.

Madrugada del 2 de abril
 Cuando expiraba el día 1º de abril, el submarino “ARA Santa Fe”, en superficie, desembarcó una fracción de 10 Buzos Tácticos en las proximidades de Cape Penbroke, tenían la tarea de controlar que las playas elegidas para el desembarco estuvieran despejadas. Los “Tácticos” encontraron actividad en los puntos preseleccionados y no fueron detectados por los Royal Marines. Inmediatamente, marcaron otras playas para el desembarco. Al inspeccionar las playas a la mañana siguiente se comprobó que esta decisión de los “Tácticos” había salvado innumerables vidas. Con linternas y literalmente "pegados" a la playa, marcaron los nuevos puntos de desembarco. Habían utilizado canoas y botes de goma con remos, una navegación de varias millas y muy riesgosa. Sigilosos, astutos e invisibles habían logrado burlar a los famosos “SBS” británicos. Aun hoy no sabemos como los británicos contaban con información tan precisa  sobre los planes de la FT-40.

En avanzada, desde el destructor “ARA Santísima Trinidad” había desembarcado el grupo conjunto de Buzos Tácticos y Comandos Anfibios del Capitán Giachino,  lo hicieron en “playa verde” a 18/20 Kms. de la casa del gobernador.

Pasadas las 05 hs. del 2 de abril, el destructor “Santísima Trinidad” y la corbeta “Granville” ocuparon sus posiciones para dar apoyo de fuego al asalto anfibio. Mientras, desde el BDT “Cabo San Antonio”, escoltado por el destructor “Hércules” y la corbeta “Drummond” entraban en Puerto Groussac, al Norte de Puerto Argentino. A las 06.15 hs. comenzó el desembarco de los VAO’S con el Grupo de Tareas 40.1. Este grupo integrado por fuerzas del BIM 2 y del Batallón de Artillería de Campaña hicieron pie en Playa York. Debían tomar el aeropuerto con el apoyo de fuerzas heliportadas del Regimiento de Infantería 25, desde el rompehielos “Alte. Irizar”, limpiar los obstáculos de la pista y permitir que a partir de las 08.30 hs. comenzaran a aterrizar los C-130 Hércules de la Fuerza Aérea con el grueso de las tropas del Regimiento de Infantería 25.

Operación Brillante
 En las acciones por la toma de la casa del gobernador, perdía la vida el Sr. Capitán de Corbeta (IM) D. Pedro Edgardo GIACHINO, había nacido en la ciudad de Mar del Plata y fueron heridos el Teniente de Corbeta (BT) D. Diego GARCIA QUIROGA y el Cabo enfermero (BT) URBINA. Nos ocuparemos con la extensión que merece esta heroica acción en nuestra próxima entrega, con el relato de un participante directo en dicha acción de combate, el Suboficial Mayor (BT) D. Pedro C. LOPEZ, que integró la legendaria “Patrulla Techo”.

 Todas las fuerzas intervinientes, para el día 03 de abril ya estaban de regreso en el continente. Pasaron a la historia como un ejemplo de acción conjunta militar, reconocidas mundialmente por su disciplina en combate, tropas de elite dispuestas a dar la vida y no causar bajas al enemigo, por su concepción intachable, coordinación perfecta, precisión, valor y arrojo individuales.   Lograron lo que Inglaterra no se va a perdonar jamás, ni siquiera después de los 90 años de secreto impuesto sobre las acciones del Atlántico Sur, ...” que sus tropas se rindieran y entregaran las Islas casi sin combatir.
 
✒ Oscar Filippi  | Nuestro Mar  | 2 de abril de 2008.



31.3.15

Carlés y la agenda de la violencia institucional


 Roberto Carlés fue designado por la Presidenta para suceder en la Corte Suprema de Justicia de la Nación a su maestro Eugenio Raúl Zaffaroni. Sin embargo, demasiadas denuncias probaron la falta de idoneidad, de antecedentes profesionales y de cualidades éticas del bendecido presidencial para ocupar un cargo vitalicio. Pese a estar “flojo de papeles”, nos interesa ir más allá del hombre y enfocarnos en sus ideas rectoras.

 Carlés sintetizó su agenda de derechos humanos en distintos medios locales y ante L´Osservatore Romano. ¿Cuáles fueron sus declaraciones, y cuánto se sostienen en la realidad?

1. “La pena capital es incompatible con el respeto de los derechos humanos, desvaloriza la dignidad humana y el derecho de no ser sujeto a tortura y otros tratamientos crueles, inhumanos o degradantes”, declaró en el éter de la Once-Diez. “Los Estados”, añadió, “aplican la pena de muerte en forma encubierta, ya sea por medio de ejecuciones ilegales o extrajudiciales”. Es absolutamente cierto, pues aunque el entrevistado parece olvidar que la pena capital existe de hecho en la Argentina violenta, con sus palabras reconoce implícitamente que todos los días son ejecutados ciudadanos indefensos con la anuencia del Estado.

2. “También los Estados matan por omisión … El Estado tiene un poder de señorío sobre la vida y sobre la muerte de las poblaciones aún en los casos que no hay pena de muerte legal”. Los Estados también “matan por omisión” cuando no administran la debida justicia. Una prueba de lo dicho es provista por el Informe de la Corte Suprema de Justicia de La Nación que consigna que durante el 2013 subió la tasa de los homicidios dolosos por venganza privada en los asentamientos precarios. Este dato es un índice de que la actual política penal victimiza a los segmentos más vulnerables: el índice más elevado tanto de victimarios como de víctimas de homicidio muestra que tienen apenas entre 18 y 24 años. Es notorio entonces que, cuando el Estado no imparte justicia, se desprotege no sólo a la sociedad sino al delincuente, quien termina siendo víctima de la justicia por mano propia. Desconocer la retribución como elemento esencial de los vínculos intersubjetivos es negar su papel tanto en la vida privada como en las obligaciones públicas: desde los regalos y las propinas hasta las multas por morosidad tributaria son manifestaciones de la justicia retributiva.

3. “Yo opino que por más grave que haya sido la conducta, después de 20 años del hecho, la persona ya no es la misma”. Carlés, quien no trabajó en la Justicia, desconoce que los asesinos son liberados, en promedio, tras tres años de prisión. Por lo demás, cree resolver el complejísimo problema de la identidad personal con un reduccionismo sorprendente. Pues no sabemos si la persona es o no la misma. Pero tenemos la certeza de que el muerto ya dejó de ser el mismo en el instante en que el asesino lo mató.

4. Carlés aspira a “Tener una Justicia penal más humana”: Carlés es el favorito de un ex Juez de la Corte Suprema que nada hizo para que se ejecutara durante los últimos años el presupuesto nacional asignado a la construcción y mejoramiento de cárceles (en el 2014, apenas el 9 %). Esta omisión produjo la violación de los derechos humanos de los internos, quienes sufren de hacinamiento. Como solución a esta deshumanización del preso, creen poder justificar la excarcelación consuetudinaria de los condenados que ponen en riesgo a la sociedad.

 Pese a su juventud, Roberto Carlés trae una agenda programada hace tres décadas y avalada por una jurisprudencia que produjo un experimento social letal, enmascarada por un Indec de la inseguridad que se resiste, una y otra vez, a reconocer la impunidad legitimada por el Estado, tanto en las causas llamadas “menores” para quienes no la sufren, como en las grandes causas donde juegan las grandes ligas de la política.

 Si la agenda de derechos humanos, en palabras de Carlés, “nos concierne a todos”, la Justicia debe representar los valores de la sociedad, y no imponérselos. La designación de Carlés, como la de cualquier otro con más pergaminos pero con el mismo ideario, enmascararía y legitimaría en un mismo gesto una nueva modalidad de violencia institucional provocada por omisión. Cualquier propuesta semejante ya fue probada en la Argentina, donde el delito y el narcotráfico son consentidos por un Estado omnipresente en otras áreas pero ausente en la defensa de sus ciudadanos de bien.

 Tal vez por falta de perspectiva histórica, es difícil proyectar los efectos de esta masacre “por goteo”, en la retórica del ex juez. Y una vez más, cuando todavía conmemoramos los delitos de la Dictadura, el ejecutor de esta violencia institucional es un Estado indiferente a los desaparecidos y muertos por las violencias de la democracia. Un Estado indiferente ante las víctimas. Ante los enlutados. Y ante los ciudadanos desamparados por una Justicia que pretende perpetuar un ideario de academia divorciado de un pueblo que reclama, ni más ni menos, la protección del respeto del derecho a la vida.

✒ Diana Cohen Agrest*  | Clarín  | Lunes 30 de marzo de 2015.
*Doctora en Filosofía y ensayista. Miembro de Usina de Justicia

26.3.15

La Argentina enfrenta limitaciones hasta para transportar efectivos al archipiélago

 
La Argentina enfrenta limitaciones hasta para transportar efectivos al archipiélago
Las Fuerzas Armadas carecen de la capacidad bélica que le atribuye el gobierno británico
 
 En un escenario de guerra insular, el bando atacante debe asegurarse de entrada el dominio del mar y del aire. En una hipótesis de esa característica, la Argentina tiene hoy la capacidad de proyectar una fuerza de ocupación sólo hasta la isla Martín García...
 
 En concreto, nuestro país no puede siquiera llegar con militares equipados para el combate a las islas Malvinas. Eso más allá de cualquier deseo o fantasía de política doméstica. Los 650 kilómetros hacia las islas Malvinas representan una barrera infranqueable. No hay buques de desembarco ni barcos de transporte de tropas. Ni siquiera está en servicio el rompehielos Almirante Irízar como para ser usado como plataforma de logística militar, como en 1982. Esa sola situación táctica elimina cualquier otra posibilidad.
 
 Podrá argumentarse que la Argentina tiene decidida la compra de cuatro barcos polares a Rusia. Los problemas de abastecimiento de las bases antárticas fueron evidentes hace un par de años. El alquiler permanente de dos buques rusos para las campañas de entrega de suministros en la Antártida llevaron a la conclusión de que se gastaría menos con la adquisición de barcos similares. Y en caso de completarse ese contrato, esos buques llegarán con otro gobierno en el poder.
 
 Algo similar pasa con la demorada compra de aviones de combate. Los Mirage no sólo no pueden combatir, sino que tienen prohibido el vuelo en días nublados por reiterados problemas en su instrumental. Y la cantidad de misiles aire-aire de los A4 alcanzarían para una sola misión de cobertura aérea. La Argentina negocia la compra de un escuadrón -18 aviones, contándose los biplazas de entrenamiento y un par para canibalizar para repuestos- y ése será en dos o tres años el núcleo operativo de la Fuerza Aérea. En la guerra de 1982, se contaba con más de 120 aviones de combate de primera línea.
La Armada entonces también era una orgullosa unidad de ataque. Podía proyectar el poder naval con la presencia de un portaaviones y varias unidades de superficie que conformaban un apreciable grupo de combate.
 
 El 1° de mayo de 1982 estuvo a minutos de medirse con la flota británica. Era la operación Banzai, en la cual las entonces nuevas corbetas aprovecharían su velocidad para meterse por el flanco británico y lanzar dos docenas de misiles Exocet. Minutos después llegaría una oleada de aviones A4Q con seis bombas de 500 kg cada uno. Luego aparecerían los Super Etendard y sus Exocet. La falta de viento demoró el despegue de los cazabombarderos embarcados y ese combate aeronaval fue anulado. Quienes estaban a punto de participar de esa operación analizaron que el posible resultado hubiese sido la destrucción mutua de las flotas.
 
 Hoy la realidad es diferente. Hasta hace poco, los buques argentinos practicaban tiro con munición vencida de los años 50. No hay portaaviones y los vehículos anfibios de Infantería de Marina -vitales en el 2 de abril- no están disponibles, aunque se tuviese con qué llevarlos a las islas. El destructor Hércules fue reconvertido en un transporte rápido para no más de 150 infantes, y su par Santísima Trinidad se hundió amarrado en el muelle... Sin esas dos unidades navales, tampoco se tiene disponible cobertura antiaérea.
 
 Y en las islas Malvinas los modernos Typhoon aseguran el control del aire. Durante el gobierno kirchnerista, una corbeta argentina persiguió a un pesquero chino en infracción hasta dentro del perímetro de defensa delimitado por los británicos. Un Typhoon interceptó al buque argentino, que informó de la situación y avisó que dispararía sobre el pesquero que escapaba. El piloto británico movió sus alas en saludo y se despidió con un "buena cacería". Un caso que ejemplifica que ambos lados, pese a la retórica, evitan incidentes.


✒ Daniel Gallo | La Nación | 

Gran Bretaña anunció un plan para reforzar la defensa militar de las Malvinas: enviará dos helicópteros Chinook


El ministro de Defensa británico, Michael Fallon, presentó un programa de 268 millones de dólares para modernizar el sistema de defensa de las islas ante cualquier "amenaza" que pueda surgir de la Argentina; no aumentará la presencia militar.
 
 El gobierno de Gran Bretaña anunció hoy un plan para reforzar y modernizar la defensa militar de las islas Malvinas ante cualquier "amenaza" que pueda surgir de la Argentina, que reclama por la soberanía del archipiélago en el Atlántico Sur.
 
 En su presentación ante la Cámara de los Comunes, el secretario de Defensa británico, Michael Fallon, aseguró que el reclamo del gobierno argentino sobre las Malvinas supone una importante amenaza estratégica y resaltó el compromiso del Reino Unido de defender la decisión de los habitantes de las islas de seguir siendo británicos.
La decisión fue tomada, sostuvo Fallon, luego de que el gobierno británico hiciera una revisión del estado de la defensa de las islas.
 
 "Esta revisión que hemos hecho confirma nuestro compromiso con las islas. Vamos a seguir defendiendo el derecho de los isleños a decidir su futuro y defender su forma de vida frente a cualquier amenaza que pueda surgir", subrayó.
Por su parte, el primer ministro británico, David Cameron , dijo que las Malvinas siempre serán protegidas por Gran Bretaña, según consigna el diario The Guardian.
 
El plan
 
 Fallon anunció que el gobierno británico invertirá durante diez años un plan de 180 millones de libras (268 millones de dólares), destinado a modernizar y mejorar la defensa de las islas, que reclama la Argentina.
 
 "El objetivo es asegurar que nuestro continuo compromiso en la defensa de las islas se mantiene de manera efectiva. La actual presencia militar es en general proporcional a la amenaza y los riesgos que afrontamos", subrayó el funcionario.
 
 Fallon advirtió que Gran Bretaña enviará a las Malvinas dos helicópteros Chinook -estarían operativos a mediados del año próximo- que podrán reaccionar inmediatamente ante cualquier "incidente de emergencia" y, al mismo tiempo, ayudarán a facilitar entrenamiento a la fuerza de infantería que está en las islas, ocupadas por unas 3.000 personas, en su mayoría de origen británico.
 
 Además, Londres tiene intención de modernizar su sistema de defensa aérea una vez que el actual, conocido como Rapier, quede fuera de servicio a mitad de la presente década. Rapier es un sistema de misiles tierra-aire desarrollado por el Ejército británico y la Real Fuerza Aérea (RAF).
 
 El plan anunciado incluye la mejora de las comunicaciones en las instalaciones de Mount Pleasant, donde está la base militar británica y el aeropuerto, mientras que Londres mantendrá en la zona una embarcación de patrulla, tareas que realiza actualmente el "HMS Clyde" de la Royal Navy (Marina). El puerto de Mare, cercano a Mount Pleasant, también será modernizado.
 
No aumentará la presencia militar
 
  El titular de Defensa informó que el personal militar y civil desplegado en las islas -alrededor de 1.200 efectivos- se mantendrá igual.
 
 "Nuestras fuerzas en el Atlántico sur son totalmente de defensa y están en el nivel requerido para asegurar la defensa de las islas ante cualquier amenaza (argentina)", puntualizó el ministro.
 
 Antes de presentarse ante la Cámara de los Comunes, Fallon había afirmado a la cadena BBC que esta modernización de la defensa responde a una "amenaza" del gobierno argentino.
 
 "La amenaza se mantiene. Es una amenaza muy viva. Tenemos que responder a ello", declaró el ministro.
 
 Cristina Kirchner ha intensificado durante sus mandatos el reclamo argentino a Gran Bretaña para que se siente a negociar por la soberanía de las islas del Atlántico Sur.
En marzo de 2013, los isleños votaron en referéndum por una amplia mayoría, cercana al 100 por ciento, a favor de seguir bajo soberanía británica.

✒ La Nación | .

10.3.15

"En Charlie Hebdo chocaron dos fundamentalismos: el yihadista y el laicista masónico"

 
 El sacerdote español Manuel Guerra, un experto en masonería, sectas y nuevos movimientos religiosos, condena los atentados yihadistas de París, pero advierte de que el laicismo en Occidente quiere someter a “arresto domiciliario” la vivencia religiosa pública.

-Acaba de publicar el libro digital «¿Por qué hay tantas religiones?» (Digital Reasons) donde analiza el sentido religioso del ser humano plasmado a lo largo de la historia. ¿Cree usted que es factor constitutivo de la naturaleza humana, de nuestra exigencia de significado?
-A mi juicio el mayor filósofo en lengua española en el siglo XX fue Javier Zubiri. Él dijo: "El hombre no tiene, sino que velis nolis, quieras o no, es religación” respecto de lo divino, o sea, la religión. Lo que uno tiene, por ejemplo un bolígrafo, la cartera, lo puede perder. Lo que uno es, lo es mientras es o existe. Por eso el hombre o adora a Dios o venera a un ídolo de oro, plata o simplemente imaginario (F. Dostoiesvski).


-Se achaca a las religiones, en ocasiones, que han servido para enfrentar a las personas en vez hermanarlas. ¿Esto sería religión o ideología?
-En general, a veces incitan a la violencia no las religiones, sino sus miembros. Por ejemplo, los llamados “pecados históricos” de la Iglesia (guerras de religión, intentos –inquisitoriales o no- de imponer la fe por la fuerza, etc.,) han existido no por la naturaleza del cristianismo o de la Iglesia, sino porque los cristianos o los católicos no han sido lo suficientemente cristianos para vivir en coherencia con su fe en un Dios que es Amor (Jn 4, 8,16), que, encarnado, nos mandó amar a todos, también a los enemigos, y Él mismo se dejó crucificar en vez de eliminar a sus enemigos.

»Es cierto que alguna religión, por sus circunstancias históricas, tiene en sí misma gérmenes de violencia al ofrecer a los infieles, a los no musulmanes, la necesidad de elegir entre su conversión al Islam o la muerte; a los infieles de libro (judíos, cristianos, zoroástricos) o una tercera posibilidad, a saber, abonar un impuesto económico por no ser musulmanes. Por su parte, ideologías paganas (nazismo) y ateas (comunismo) han causado un número muchísimo mayor de muertos violentamente ya en el siglo XX.


-Con relación a los asesinatos en la revista francesa Charlie Hebdo, Cameron y otros atacaron al Papa porque dijo que daría un puñetazo a quienes insultaran a su madre. ¿Qué opina?
-La revista Charlie Hebdo es un semanario laicista (hebdómada es “semana” en latín). Uno de los supervivientes ha manifestado que varios de los asesinados eran masones Por eso, pienso:

a) que no se puede matar a nadie por sus ideas.

b) que, según se ha dicho, ha habido colisión entre dos clases de libertad, a saber, la libertad religiosa y la libertad de expresión. Pero hay que profundizar más.

c) En realidad, esos asesinatos han sido provocados por el enfrentamiento entre dos tipos de fundamentalismo, a saber, el yihadista islámico y el laicista masónico.

»El laicismo de origen e impronta masónica sostiene que debe aceptarse por todos lo común a todas las religiones y, por ello, tiene derecho a ocupar los espacios públicos (calles, colegios, universidades, hospitales, parlamentos, etc.), mientras que condena a una especie de arresto domiciliario en el foro interior de la conciencia individual y dentro de los templos a lo específico (símbolos, creencias, normativa ético-moral) de cada religión de las existentes actualmente.

»Por eso, “Charlie Hebdo” ridiculiza blasfema y groseramente a todas las religiones concretas, también al islam, pero sobre todo a la cristiana. Pero, aunque se blasfeme, no puede existir el derecho a blasfemar, o sea a injuriar gravemente a Dios y a los creyentes, como, aunque se asesine, no puede haber el derecho a asesinar.


-En España, distintos grupos han arremetido últimamente al conocerse los contenidos de la clase de religión, como la creación del mundo por Dios, al considerarlos trasnochados. ¿A qué cree que obedece este intento de censura?
-Evidentemente el laicismo se opone a que haya clase de religión. Propugna la escuela pública, laica (o sea, laicista) y, a veces añaden como ideal, “única”. Pero la educación de los hijos, sobre todo si son menores de edad, compete a sus padres, que tienen derecho a educarles en centros de un ideario conforme a sus creencias o increencias.

»Además, conviene distinguir entre la “catequesis” que se da fuera de la escuela (en la familia, en la parroquia, etc.,) y la “clase de religión” que se imparte en la escuela, colegios y universidad. La clase de religión debe servir, al menos, para poder entender la cultura (obras literarias, pictóricas, tectónicas, etc.,), que, en los países occidentales ha sido cristiana en los dos últimos milenios.

»En cuanto al origen del universo, de la vida y del hombre está superado el “creacionismo”, o sea, la interpretación literalísima de los primeros capítulos del Génesis bíblico (afirmada por bastantes grupos protestantes), no su “creación” por Dios (doctrina de la Iglesia católica).

»Además, más de una vez me ha producido sonrojo y hasta sonrisa ver la obstinación de algunos cientificistas empeñados en negar la creación mientras afirman las explicaciones de las mitologías orientales (hindúes, budistas, jainistas), a saber, los ciclos cósmicos, la reencarnación de las almas, etc. Y conste que, en contra de lo pensado por bastantes, la creación es compaginable con la evolución, pues la nada ni es ni evoluciona. ¿Cómo se produjo lo que al acaecer el Big Bang primordial causó el despliegue en el origen del espacio y del tiempo?
 
✒ Enrique Chuvieco | Religión en Libertad | 10 de marzo de 2015.