15.5.17

Desarme



 El comienzo del desarme de la población ha comenzado en Argentina de la mano de la directora del organismo regulador (ANMaC), Natalia Gambaro. En la resolución 015/17 impone un examen psicofísico de 4500$, el que será realizado por la firma Dienst Consulting, para la obtención o renovación de la Credencial de Legítimo Usuario CLU.


 De no hacerlo, deberán entregar sus armas. o sea que está discriminando económicamente a quienes pueden tener o no tener armas de fuego registradas. Este es solo un primer paso, ya que planean hacer algo similar con las pruebas de idoneidad de tiro, también requeridas.

 Cabe destacar que la empresa Dienst, muy cuestionada y sospechada de lavado y negocios turbios, es en parte propiedad de Moyano y salió muy favorecida (se estima en 56 millones de dólares anuales) con este contrato.

 Lo destacable aquí es que se vulnera el derecho de profesionales médicos y psicólogos a trabajar como vienen haciendo con esos exámenes, para favorecer a un grupo monopólico.
Esta es la política del Nuevo Orden Mundial en plena implementación en nuestro país, la que permite los negociados a quienes las aplican, como paga por ejecutarla.

 La directora del organismo mencionado presupone que todos los certificados psicofísicos son truchos, como dijo en la entrevista que el periodista Canaletti le realizó luego de la detención de ese individuo (tenedor de varias armas de fuego) que corría picadas a más de 200Km/h en avenidas de la ciudad,

✒ Hernan Rodriguez | La Botella al Mar | Miércoles 10 de mayo de 2017.
http://www.labotellaalmar.com/ 


Fuente: Red Patriótica Argentina | Lunes 15 de mayo de 2017.
http://redpatrioticargentina.blogspot.com.ar/2017/05/desarme.html

21.4.17

Che Guevara: ¿héroe o asesino?

Un hombre lleva una camiseta con el retrato de Ernesto "Che"
Guevara en San José el 1 de mayo de 2011.
(RODRIGO ARANGUA / AFP / Imágenes Getty)
 “El ojo por ojo dejaría a todo el mundo ciego”. Estas son las palabras de Mahatma Gandhi.

 “La oscuridad no puede expulsar la oscuridad; sólo la luz puede hacerlo. El odio no puede expulsar el odio; sólo el amor puede hacerlo”. Estas son las palabras de Martin Luther King Jr.

 Sus nombres evocan las imágenes de líderes de la historia que invocan el cambio a través de lo que ellos llaman “Militancia Pacífica”. Sin embargo, sus palabras definen lo que residía en sus corazones; palabras que movieron a otros a la acción con un resultado pacífico deseado. La historia atestigua los fructíferos resultados de esos métodos civilizados de protesta contra la injusticia y la corrupción. Estos hombres son bien recordados por ello y pueden ser considerados héroes de la historia.

 “¡Loco de furia mancharé mi rifle con el rojo mientras asesino a cualquier enemigo que caiga en mis manos! Mis fosas nasales se dilatan mientras saboreo el acre olor de la pólvora y la sangre. ¡Con la muerte de mis enemigos, preparo a mi ser para la lucha sagrada y me uno al proletariado triunfante con un aullido bestial!”, estas son las palabras de Ernesto Che Guevara, las cuales escribió en su famoso ensayo y su efecto es muy diferente a lo que mencionamos en el párrafo anterior.

 Ante éxitos de la cultura pop, y símbolos como “Diarios de Motocicleta” y las camisetas del Che, muchos todavía se preguntarán si la gente recordará al hombre por lo que realmente era y cuáles fueron sus métodos de cambio.

 Algunos lo recuerdan como un líder latinoamericano similar a los líderes de derechos civiles de la historia. Otros que vivieron la Revolución Cubana, el encarcelamiento y presenciaron las ejecuciones han contado una historia bastante diferente.

 Entonces, ¿qué imágenes evoca el nombre Ernesto Che Guevara en la mente de la gente? ¿Es un gran líder del pasado? ¿Hizo un impacto positivo en la condición humana? ¿Qué sabemos realmente de Ernesto Che Guevara? Cuando se les preguntó, muchos se sorprenden por lo poco que realmente saben acerca de él.

 Aunque se afirma que es un médico de su país natal Argentina, nunca se graduó de la escuela de medicina. De hecho abandonó su carrera para unirse a la revolución marxista en Cuba financiada por la Unión Soviética.

El presidente cubano, Manuel Urrutia, con los líderes rebeldes
Che Guevara y Camilo Cienfuegos, en 1959. (Dominio Público)
 A su llegada a Cuba, Fidel Castro era el líder reinante de la izquierda militante dispuesta a derrocar al régimen corrupto de Fulgencio Batista, el presidente número 17 de Cuba.

 Muchos de los primeros líderes de la Revolución Cubana se inclinaban a favor de un gobierno democrático, pero el Che y Castro eran partidarios bien conocidos del comunismo soviético. A medida que Castro ganaba más poder, los partidarios democráticos tuvieron menos influencia desapareciendo las posibilidades de un futuro proceso democrático.

 Después del derrocamiento del régimen de Batista en julio de 1959, el Che presidió los primeros pelotones de fusilamiento y estableció campos de trabajo en todo el país inspirados en los gulags soviéticos. Actuó como juez, jurado y verdugo de lo que se enorgullecía personalmente. Escribió en su ensayo:

 “Para enviar hombres al pelotón de fusilamiento, las pruebas judiciales son innecesarias… Estos son los procedimientos de la burguesía. ¡Esto es una revolución! Y un revolucionario debe convertirse en una fría máquina de matar motivada por el puro odio. ¡Debemos crear la enseñanza del Muro!”.

 Invocar el Muro de Berlín construido por sus camaradas de Rusia era un testimonio del proceso de lidiar con los disidentes y de la eliminación de la oposición de la recién formada dictadura comunista cubana; y eliminarla fue lo que hicieron.

 A través de estos recién formados campos de trabajo, el Che ordenó la muerte de cientos de miles de cubanos indefensos, incluyendo mujeres y niños de tan sólo 14 años. Él personalmente ejecutó a un promedio de 180 personas, aunque algunos dicen que muchos más cayeron en sus propias manos. Un detalle especial en los campamentos fue designado para tratar con el “problema de los homosexuales” ya que también fueron encarcelados y a los periodistas no se les concedió libre expresión como se prometió.

 Después de la toma del gobierno, este recién formado régimen respaldado por los soviéticos creó un estado policial que encarceló a un mayor porcentaje de su gente que el del régimen de Joseph Stalin.

 Durante el gobierno de Kennedy en 1962, después de muchos debates sobre si los soviéticos tenían alguna implicación con la revolución cubana o el desarrollo de su gobierno, el primer ministro ruso Nikita Khrushchev trabajó con Castro para colocar misiles balísticos con armas nucleares en Cuba, poniendo fin a un debate y comenzando otro nuevo.

 Después de que Kennedy se reunió con los representantes soviéticos, el evento terminó sin guerra nuclear y los misiles fueron removidos. Sin embargo, el Che no estaba contento con el resultado y tanto él como Castro se sintieron traicionados por su hermano mayor soviético. El Che fue citado en el periódico socialista cubano The Daily Worker diciendo que “si los cohetes hubieran permanecido, los habríamos usado todos y los habríamos dirigido contra el corazón de Estados Unidos, incluyendo Nueva York”.

 En 1965, tras conseguir la supremacía de Castro en Cuba, el Che fue contratado por los rusos para difundir la expansión soviética ayudando y entrenando a los rebeldes en el África congoleña. Mientras estaba allí se sentía frustrado por la falta de progreso que la revolución había obtenido contra los “invasores europeos”. Especialmente decepcionante fue que su amor por la violencia no se pudo satisfacer. Expresó sus frustraciones diciendo:

 “Los negros, esos magníficos ejemplos de la raza africana que han conservado su pureza racial por falta de afinidad con el lavado, han visto su tierra invadida por otro tipo de esclavo: los portugueses …. El negro es indolente y fantasioso, gasta su dinero en frivolidades y bebidas; el europeo proviene de una tradición de trabajo y de ahorro que sigue a este lugar de América y los impulsa a salir adelante”.

 Cuando decidió dejar África y abandonar los esfuerzos de expansión soviética allí, más tarde habló en un programa radial con Louis Pons y declaró:

 “Vamos a hacer por los negros exactamente lo que los negros hicieron por la revolución. Lo cual quiero decir: nada”.

 Dos años más tarde, en 1967, el Che viajó a Bolivia para fomentar la revolución donde irónicamente ni un solo campesino se unió a él ni a la Revolución Soviética. También irónicamente, pronto encontró oídos que lo escucharon dentro de la clase media alta, y pronto lo siguieron en una rebelión de corta duración que asesinó a miles de bolivianos inocentes. Poco después la policía boliviana lo persiguió con la ayuda de la Inteligencia de Estados Unidos y lo capturaron.

 Sus captores declararon más tarde: “Era muy valiente cuando estaba en la Fortaleza de La Cabana asesinando a civiles inocentes, incluyendo a un niño de 14 años, pero parecía muy asustado después de ser capturado”.

 Al parecer, el Che rogó por su vida diciendo: “Yo soy mucho más valioso para ustedes vivo que muerto”.

 Aparentemente sus captores no estaban de acuerdo. Se le trató de la manera como el trató a innumerables personas, lo enviaron al pelotón de fusilamiento y lo ejecutaron.

 En una proyección en el festival de cine Sundance para la película “Diarios de motocicleta” basada en el libro del Che, la audiencia se levantó y aplaudió con entusiasmo. Algunos han preguntado si sabían lo que estaban aplaudiendo … ¿o a quién? Los que apoyan al Che en Hollywood y los círculos izquierdistas de la Academia afirman en respuesta que el Che Guevara era un libre pensador y un revolucionario idealista.

 Los partidarios también han afirmado que la revolución fue hace mucho tiempo y Cuba está mejor ahora.

 Sin embargo, al escribir esto, una tremenda lucha social está hirviendo en Cuba. Los disidentes liberales han exigido derechos humanos fundamentales a su líder comunista y en respuesta todos menos un líder fueron encarcelados.

 Entre los encarcelados se encuentra un importante periodista cubano condenado a 20 años de prisión. Él ha impulsado un nuevo tipo de revolución por parte de los cubanos que hacen campaña para establecer un sistema de bibliotecas independientes en todo el país, libre del control estatal. El país se enfrenta a una escasez de material informativo de lectura tras los centenares de quemas de libros llevadas a cabo por el Che después de la revolución. La represión totalitaria ha caído también en esta campaña.

 ¿Es este el “Pensamiento Libre” que los partidarios del Che tenían en mente? Para aquellos que usan con orgullo la foto icónica del Che en sus camisetas, se deben preguntar si es este el “idealismo” que habían previsto. ¿Es este el hombre que es reverenciado por los que optan idolatrarlo en el cine?

 La forma de comunismo del Che, la cual aprendió de sus mentores los soviéticos, colectivamente ha tomada la vida de más de 100 millones de personas durante el siglo pasado y sigue aumentando ya que el régimen comunista chino sigue con sus políticas. Eso es dos veces el total de muertos de la Segunda Guerra Mundial y 16 veces el número de muertos de los infames campos de la muerte nazi.

 Con una sed de sangre por la violencia y un odio manifiesto por la verdadera libertad y el proceso democrático, Ernesto Che Guevara claramente no tiene los ingredientes de líder en la historia para ser llamado héroe. ¿Fue un asesino? Él sólo es identificado como tal por su propias acciones y palabras … y no parece importarle. Verdaderamente, él fue una “máquina fría para asesinar”, que instó a otros a hacerlo.

 Algún día alguien hará una película para recordar a aquellos que han muerto a manos de la “Fría Máquina para Asesinar” del comunismo, y condenar a sus verdugos. Entonces … la historia real será conocida.

 Se estima que el comunismo ha matado al menos 100 millones de personas, no obstante sus crímenes no han sido recopilados y su ideología aún persiste. La Gran Época busca exponer la historia y creencias de este movimiento, que ha sido una fuente de tiranía y destrucción desde su surgimiento.

✒ Justin Stamm | La Gran Época | Vienes 21 de abril de 2017.

9.4.17

Dos reediciones oportunas

 

 En 1982, Andrew Graham-Yooll vino a Buenos Aires como enviado del diario londinense “The Guardian” y durante tres meses cubrió para los lectores ingleses el conflicto entre Argentina y Gran Bretaña en el Atlántico Sur. A 35 años del conflicto, Editorial Marea presenta una nueva edición de una recopilación de esos informes (“Buenos Aires, otoño 1982”), junto con “El inglés. Rosas visto por los británicos”: el retrato de un déspota, pero tal vez el único hombre que podía gobernar la Argentina en ese momento.

 Estos dos libros muestran puntos comunes y enlaces en el paradigma de la nacionalidad del autor: ni argentino ni británico, cuestión que remite a que ningún argentino puede renunciar a su nacionalidad pues la legislación no contempla semejante ejercicio de la libertad. Obligado a cargar con tal condena, sepa el lector preservarse del fervor triunfalista, también de todo fanatismo. Es que el efecto general de la lectura da por resultado una aproximación a la infamia en la formación de una fuerza bélica “nacional” así como a la coronación de la misma, un siglo y medio más tarde, en el fracaso de su consumación con una derrota inobjetable. Vale decir, nadie esquiva el destino que supo construir.

 Graham-Yooll utiliza documentos históricos, entrevistas de primera mano, semblanzas y recuerdos, resultados de su investigación y de la causalidad de la misma. De las cartas, documentos de época, artículos periodísticos e informes al Foreing Office británico, de Juan Manuel de Rosas se infiere que acaudillaba numerosa tropa mixta, integrada con nativos cooptados por el comercio (menos miserable que el hambre de la pampa) así como con gauchos de dudosa avería. Su dominio demostraba ser fruto más de la necesidad que de la función de un estado, originada aquélla en los intereses por la diversidad de usos del estuario del Río de la Plata: contrabando; refugio de indecentes políticos, delincuentes, desertores, mercenarios y oportunistas; piratería; comercio de toda estirpe y, finalmente, laboratorio de todo ello en ebullición. Asoma aquí, con cierto dejo de picardía involuntaria, la imagen de Garibaldi, recurrente en su participación durante el bloqueo anglo-francés del puerto de Buenos Aires. Los cronistas ingleses dibujan de él una efigie libertadora al servicio de los unitarios, cuasifundador de la marina uruguaya, como si un héroe mítico entrenara sus músculos aventureros para no perder la costumbre. Lejos de ello, triunfante Urquiza, obtendría de éste la patente de corso para seguir recaudando en beneficio de ambos. 

 De la documentación queda explícito el reclamo inglés por la vida de Dorrego, cuestión formal como para no entonar junto al coro sangriento de tanto salvajismo. También que la invasión de Malvinas ya era un reclamo rosista, pero más como elemento de presión formal que vindicación territorial concreta: nada indica que esas islas fueran viables para economía alguna. Es graciosa la demonización de Oribe, de Rosas, incluso la reformulación de Urquiza como nuevo hombre, cuando todos, y cada uno, tenían por ley degollar antes que hablar. El otro subrayado es que lo argentino no aparece aún, cuestión que reafirma la historia: será el genocidio paraguayo el punto de partida de la gran venganza interna y así colocar los cimientos de la gloria ilusa basada en una larga lista de traiciones.

 Y traicionados sí, fueron los soldados rasos argentinos destinados a las húmedas trincheras congeladas a la espera de un enemigo profesional y armado con la última tecnología de combate. Los reportajes en Buenos Aires, otoño 1982, como a dos ex soldados argentino-británicos confirman eso y mucho más. También que el ex gobernador de las islas ocupadas, Menéndez, pretendía igualar la represión interna indiscriminada con una verdadera guerra, luciendo impávido al emitir tan vil canallada. Los reportes de Graham-Yooll representan algo así como la contracara de la propaganda oficial durante la puesta en acto del Teatro de Operaciones Malvinas, dosificados con un somero análisis del contexto social, pero carecen de cierto anclaje en la verdadera resistencia contra la dictadura. Porque la sensación que transmiten estas crónicas es de cierta complacencia pública, general y total, sobre el tema de ir a la guerra. Y no fue así, ni mucho menos. El nacionalismo bélico no impregnó más allá de cierto fanatismo futbolero de cabotaje, que puede situarse en el consenso nacionalista con el que se recibió a la Junta de 1976. Por lo demás, la guerra era vista como un juego de pinzas de los genocidas, un último gesto de soberbia armada, pero con armas inútiles.

 El cronista, confinado con sus pares internacionales en Buenos Aires, no podía más que evaluar los trascendidos que se filtraban desde otros lugares o del mismo frente interno. El aparato de propaganda seguía los lineamientos del terror vigente, y el que no saltaba era inglés, o algo peor, digno de una desaparición forzada seguida de tortura y muerte. En sí, la tercera lectura que sobrevuela semejante frontera con el pasado no es benévola, y parafrasea a C.E. Feiling (otro argentino-británico notable), cuando interrogaba: ¿por qué vivimos el ocaso si nunca tuvimos esplendor? A lo que sigue: ¿cuánto daño histórico produjo el enjuto Ernesto Sabato (borgeanamente Sótano) al disfrazarse de Sartre con un traje improvisado? Hoy podemos pensar que la ironía habitaba el inconsciente improductivo argentino bajo la forma folklórica de Sólo le pido a Dios, guiño hacia este siglo plagado de 
mal gusto.

✒ Omar Genovese | Perfil | Domingo 9 de abril de 2017.
http://www.perfil.com/cultura/dos-reediciones-oportunas.phtml 

Buenos Aires, Otoño 1982 de Andrew Graham-Yooll
http://www.editorialmarea.com.ar/buenosaires.html

31.3.17

El día que los ingleses se rindieron ante los argentinos en Malvinas


 A 35 años de la Guerra de Malvinas, Sputnik habló con Rafael Wollman, el fotoperiodista argentino que registró con su cámara el desembarco argentino y la rendición de los soldados británicos en las islas.

 En tiempos de cámaras analógicas y rollos que se podían velar, el fotógrafo argentino Rafael Wollman registró, en exclusiva, la rendición británica en las Islas Malvinas, el 2 de abril de 1982

 "Volé a Malvinas el día 23 de marzo para retratar la vida en las Islas. En ese momento en el mundo no había mucha noción sobre qué pasaba allí. Recorrí las Islas, conocí a su gente, fui a los bares, saqué las fotos que debía, pero me di cuenta que había una cuestión: todo estaba bien si no se mencionaba la palabra soberanía", recordó Wollman.

 Según el fotógrafo, para ese entonces en Malvinas no había ningún indicio de que podía pasar algo. Pero el 1 de abril, mientras Rafael cenaba en su hotel, el gobernador inglés interrumpió la transmisión radial. Dijo que tenía evidencia de que tropas argentinas iban a llegar a Malvinas esa noche. "Comenzó a dar instrucciones. Se suspendían las clases, los hombres debían dirigirse a determinado lugar, no había que circular por la calle, la radio iba a permanecer transmitiendo toda la noche como nexo entre los ciudadanos", dijo.


 En ese momento "todo el mundo se dio vuelta para mirarme. Yo no tenía nada qué decir. Esa noche me vinieron a buscar unos marines a mi habitación y me llevaron a la casa del gobernador. Luego me dejaron en la casa de su chofer, a unos metros de la suya", señaló.

 Desde ese sitió vivió el episodio. "La gente llamaba a la radio y decía que veía luces o escuchaba voces o que había visto un tanque. Era surrealista. Por onda corta escuchábamos la BBC, era como si estuvieran en otro planeta. No sabían nada de lo que estaba ocurriendo".

 En la isla había 80 marines británicos. Su cuartel era Moody Brook pero la defensa se concentró en la casa del gobernador. "De pronto se empezaron a escuchar gritos en castellano. Luego disparos y explosiones de granadas. En un momento se le pide al gobernador que se rinda pero dice que no lo va a hacer frente a esos ‘malditos argentinos'. Más tarde entendió la superioridad numérica. No querían bajas y poco después se rindieron", aseguró el fotógrafo.


 A los rendidos los embarcaron hacia Montevideo. Al enterarse, el gobernador, quien se rindió de traje, "fue y se puso su uniforme de gala, con plumas y todo". "Me miró a los ojos y me dijo ‘ahora debes estar contento'", dijo Wollman. Luego izaron la bandera argentina en la casa del alcalde.

 El 2 de abril el Gobierno argentino anunció que había recuperado las Malvinas, y la población realizó una gran manifestación de apoyo. "Cuando volví al continente, el 3 de abril, tomé dimensión del material que tenía. Había gente de todas las agencias de todo el mundo en Comodoro Rivadavia ofreciendo lo que sea por las fotos", indicó.

 Más tarde Gran Bretaña mandaría a su flota para luchar contra los argentinos. La guerra duró 74 días, murieron 649 efectivos argentinos, de los cuales 123 hoy siguen sin identificar en el Cementerio Argentino de Darwin ubicado en Malvinas.


 "Algunos dicen que mis fotos fueron muy fuerte. Tengo amigos ingleses que lloraron al verlas. Era una humillación. Hay quienes me dicen que por mi trabajo Inglaterra mandó la flota. Eso no puede ser cierto. Lo que pasó fue que el gobierno de facto mandó 10.000 soldados y Gran Bretaña respondió", concluyó.

✒ Redacción | Sputnik| Viernes 31de marzo de 2017.
Fotos: Rafael Wollman

25.2.17

Por qué es tiempo de reclamar por nuestros intereses en la Antártida



 El 22 de febrero de 1904 la Argentina inicia su presencia soberana en la Antártida. Tardarán 36 años hasta que se instale el segundo país, que es el Reino Unido, en los comienzos de la Segunda Guerra Mundial. Se trata de una decisión política adoptada por el entonces presidente Julio A. Roca cuando terminaba su segundo mandato.

 En sus dos gobiernos tuvo como prioridad la plena ocupación del territorio nacional. En su primera presidencia (1880-1886) se incrementó el territorio nacional efectivo al doble. Se ocupó la Patagonia con los actuales territorios de las provincias de Santa Cruz, Chubut, Neuquén, Río Negro y La Pampa.

 También en el nordeste se incorporaron los territorios de las actuales provincias de Formosa y Chaco, mientras que se completó la ocupación en zonas de Santiago del Estero, Salta, Misiones y el norte de Santa Fe. Se originaron entonces los territorios nacionales, que recién llegarían a ser provincias bajo la presidencia de Perón.

 En la segunda presidencia de Roca (1898-1904) se completa la ocupación territorial con la presencia estatal argentina en Tierra del Fuego y las islas del Atlántico Sur y es en este contexto que la Armada argentina comienza a tener un rol en la Antártida al rescatar y auxiliar a las expediciones europeas que habían quedado aisladas y en peligro.

 El Estado argentino termina absorbiendo estas primeras expediciones y es así que en febrero de 1904 se inaugura la primera base argentina en el continente antártico, comprando instalaciones de particulares ingleses, mediante gestiones del Perito Moreno, entonces agregado a la Embajada argentina en Londres.

Toma de posesión argentina del observatorio en Isla Laurie de la Antártida

 Desde mediados del siglo XX rige el Tratado Antártico, firmado por más de medios centenar de países, entre ellos las grandes potencias, como EE.UU., China y Rusia. Por el mismo, los siete países que reclaman soberanía en el continente blanco han dejado en suspenso el ejercicio de la misma pero no han renunciado a ella, por lo cual a mediados del siglo XXI cuando vence puede rediscutirse.

 La tendencia hoy en materia de relaciones internacionales muestra no sólo un resurgimiento de los nacionalismos, sino también una tendencia a la extensión de la soberanía sobre los espacios vacíos.

 Ya en la década pasada los acuerdos de regulación internacional del Océano Ártico entorno al Polo Norte cayeron de hecho frente a la decisión de los siete países de su entorno -entre ellos EEUU, Rusia y Canadá- de hacer efectiva la soberanía y comenzar la exploración de hidrocarburos, adjudicándose soberanía sobre el lecho de dicho océano. Ello no indica lo que sucederá con la Antártida, pero sí muestra algo que podría suceder.

 En estos días estamos viendo como la disputa de soberanía por el Mar del Sur de China es el epicentro del conflicto estratégico global entre Washington y Beijing. La potencia asiática reclama la soberanía sobre este territorio marítimo y su subsuelo, lo que genera conflictos con media docena de países de la región, incluyendo Vietnam, Filipinas y Taiwán. China ha construido islas artificiales en base a su gran capacidad industrial, donde ha desplegado instalaciones civiles y militares y desde las que reclama la soberanía marítima sobre el entorno. El viernes 17 de febrero China terminó ejercicios navales en al zona y al día siguiente partió para hacer lo mismo en ella un grupo de portaaviones de la Marina estadounidense en un contexto de fuerte tensión militar.

 Obama en la última fase de su segunda Presidencia logró que el Congreso aprobara una ley que reconoce el derecho de propiedad a todos los ciudadanos y empresas estadounidenses de lo que se apropien en el espacio exterior. Ello ha dado seguridad jurídica a la inversión privada en la exploración espacial la que hoy tiene como aliciente la explotación de recursos minerales en el espacio. La instalación de colonias fuera de la órbita terrestre es hoy un plan de décadas y que comenzará a concretarse antes de 2050. Ello traerá la extensión de la soberanía al espacio, pero quien llegue antes tendrá ventaja para imponerla.

 La Argentina ha tenido un dictamen favorable de Naciones Unidas respecto a su pretensión de soberanía marítima. Ello permite pensar el territorio nacional en una mitad que es el continental, un cuarto que es el sector antártico y otro cuarto que es el Mar Argentino, llamado "Pampa Azul", en analogía a lo que significó y todavía significa la explotación agropecuaria para el país, en los estudios de largo plazo elaborados respecto a su explotación económica.

 La Argentina ha prestado poca atención al sector antártico en los últimos años y que el rompehielos Irízar, la herramienta fundamental para la política antártica, siga sin navegar a más de siete años de quedar fuera de servicio por un accidente es una evidencia la respecto. El Ministro de Defensa Julio Martínez, al anunciar que este buque entraría en servicio este año, planteó que la Argentina necesitaría un segundo buque polar.

 No es una idea desacertada puesta en el contexto descripto. Quizás este proyecto debería incorporar los destacados avances de Argentina en materia de ciencia y tecnología. El país pertenece a la media docena que exportan centrales nucleares y tiene la capacidad de fabricarlos de las dimensiones necesarias para dar propulsión a un buque. Se dirá que es un proyecto excesivo, ya que muy pocos países tienen buques polares a propulsión nuclear, como es el caso de Rusia. Pero también los tiene Finlandia, cuyo PBI y desarrollo nuclear son inferiores a los de Argentina.

 Si Roca hoy viviera seguramente estaría impulsando proyectos de este tipo a 127 años de su decisión de instalar la presencia soberana de Argentina en la Antártida.











3.2.17

Juan Bautista Cabral... ese desconocido


 Desde pequeños, en la escuela principalmente, hemos oído hablar sobre el "Sargento" Juan Bautista Cabral y su abnegado heroísmo en el Combate de San Lorenzo del miércoles 3 de febrero de 1813. Sabemos, quizás más que nada por la tradición popular, sobre la actitud heroica del Granadero durante el encuentro armado. Conocemos que se apea de su caballo, en medio del Combate, para rescatar a su Jefe, el Coronel San Martín, el cual se hallaba atrapado debajo de su caballo, recientemente muerto por la metralla del enemigo, acto que le arrebata la vida a manos de un soldado español. Recordadas son sus palabras finales ("Muero contento...") y no mucho más, todo ésto aportado por la historia tradicional.

 Pero, ¿nunca se preguntaron como era Cabral, o que edad tenìa al momento del Combate, o los nombres de sus padres, o el lugar de nacimiento?
Con esta nota trataremos de ir dando luz a éstas preguntas.

 Se estima que había nacido entre 1785 y 1790, es decir que al momento del Combate de San Lorenzo contaba entre los 23 y 28 años. Es una fecha estimativa, ya que los libros parroquiales se han extraviado. Era nacido en la Ciudad de Saladas, Corrientes, hijo de una esclava negra, llamada Carmen Robledo, y de un indio guaraní, llamado Francisco Cabral. Tanto Carmen, como Francisco, habían adoptado los apellidos de sus patrones de origen español. Por ende, Juan Bautista era ZAMBO (unión entre africano e indígena)

 Existen algunas descripciones de cómo era Juan Bautista, dadas por los descendientes de la familia del Estanciero Cabral. Según éstos datos era moreno, morrudo, grande, fuerte y alto.
Hay una versión que lo sitúa en Buenos Aires para la época de la Invasión Inglesa de 1807, en donde salva su vida milagrosamente de haber sido pasado a degüello por lo británicos. Aunque esta versión es discutida, ya que la aporta una carta de dudoso origen.

 Fue reclutado por el Gobernador de Corrientes, el Teniente Coronel Toribio de Luzuriaga en octubre de 1812 y para principios de noviembre es remitido junto a otros ochenta y ocho mozos hacia Buenos Aires, para sumarse al recientemente formado Regimiento de Granaderos a Caballo.
Durante el Combate de San Lorenzo, formaba parte de la columna que comandaba el Coronel San Martín, que fue la primera en chocar frente al enemigo. Mucho se ha escrito sobre lo sucedido. Mucho se ha embellecido la situación a lo largo del tiempo, por consiguiente, también se ha desdibujado la veracidad de lo ocurrido.

 La mayoría de los testimonios concuerdan que San Martín y su caballo reciben una descarga de metralla de lleno, proveniente de uno de los dos cañones que traían las Milicias de Montevideo. El animal se encabrita y cae muerto, aprisionando la pierna derecha de San Martín, el cual, a causa de lo violenta de la caída, se disloca el hombro derecho. Alrededor del caído se traba un combate al arma blanca. Un soldado realista se apresta a atravesar al Coronel, el cual lucha por zafarse de la situación, cuando es atravesado por la oportuna lanza del puntano Juan Bautista Baigorria. Es en éste momento que Cabral aparece, apeándose de su caballo, atando las riendas del suyo a las del caballo muerto y logrando así zafar a su jefe de la comprometida situación. Algunos dicen también que jaló de debajo de los brazos de San Martín. Mientras realizaba ésta proeza, es herido dos veces de arma blanca. Morirá dos horas después, en el Refectorio del Convento de San Carlos Borromeo.
¿Que sucedió con San Martín? Lo desconocemos, porque no hay datos que indiquen que sucedió luego del rescate, aunque presuponemos que tuvo que ser retirado del campo de batalla, ya que se hallaba atolondrado y dolorido por la caída. Y aquí es que tenemos que reconocer a los verdaderos vencedores del Combate, a la Oficialidad del Regimiento de Granaderos.
Cabral era un soldado raso al momento del Combate. Nunca fue ascendido post mortem, ya que no era una costumbre militar de la época. Su "sargentía" se la dio la tradición popular, según afirma Bartolomé Mitre.

 Cabral fue sepultado en una fosa común, junto a los otros trece Granaderos caídos ese día, cerca del Huerto del Convento

 Estos son a grandes rasgos los datos que podemos aportar sobre la figura del Granadero Juan Bautista Cabral, devenido con el correr de los años, en el Inmortal Sargento Cabral...

Fuentes:
1. Granaderos Bicentenario
2. Diversas fuentes consultadas, entre ellas, principalmente, "Soldados de San Martín en San Lorenzo", Colimodio Galloso-Romay.

✒ Redacción | Historia y Genealogía Hispanoamericana 
https://geneasud.blogspot.com.ar/2016/09/juan-bautista-cabralese-desconocido.html

1.2.17

El Reino Unido y Chile firman acuerdo antártico excluyendo a la Argentina



 Así lo denunció un informe de "El Disenso", en el cual Mariana Escalada y Agustín Ronconi expresaron que mientras Chile y el Reino Unido firmaban el acuerdo de cooperación con exclusión de Argentina "... Malcorra hace una excursión a Base Carlini sin darle importancia al hecho de que ambos países reclaman específicamente el sector antártico argentino, y que su silencio frente al acuerdo significa un abandono de nuestra soberanía". Por tanto, este hecho "... debe ser interpretado como un acto contrario a nuestros intereses nacionales...".


 Mientras los medios masivos de comunicación nos entretienen con cuántos desaparecidos hubo en los setenta o sobre el tetazo y el "derecho" a andar en bolas en la playa, Chile y Gran Bretaña excluyen a la Argentina del acuerdo antártico hasta 2022.
 Desde ANC (Acción Nacional Católica) recomendamos leer dicho informe (VER), el cual concluye alertando: "... Malcorra se fue de excursión a la base Carlini, desde donde pidió que el continente blanco no se militarice. Si, que no se militarice. Esa fue la tibia súplica de la mujer que en su cómplice inacción cede nuestra soberanía ante cada pretensión del gobierno británico. Considerando la drástica reducción de personal científico en la campaña de este año, la promesa de desmilitarizar parece ser el anuncio de que en adelante también se reducirá el número de militares qué, enfrentando día tras día las inclemencias del inhóspito continente, construyen nuestra soberanía. Las perspectivas territoriales argentinas no volverán a ser las mismas después de esta administración neo colonial que garantiza localmente la supremacía antártica del poderoso Reino Unido ...". 

✒ Acción Nacional Católica | martes 1 de febrero de 2017.

✒ Mariana Escalada & Agustin Ronconi | El Disenso | Lunes 31 de enero de 2017.
http://www.eldisenso.com/politica/chile-e-inglaterra-excluyen-argentina-del-acuerdo-antartico-hasta-2022-mientras-malcorra-se-saca-fotos-en-el-hielo